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sábado, 24 de marzo de 2012

Carta a mis hermanos cristianos a propósito de mis hermanos umbandistas. Gonzalo Perera.

Querido hermano cristiano:

Tú y yo, y todos los seres humanos, bíblicamente hablando, somos hermanos.

No escapará a tu conocimiento que recientemente  (y de manera recurrente, cada tanto) surgen expresiones
de desprecio, o acusaciones más o menos veladas, en nuestra sociedad, contra los hermanos umbandistas. Ocurrió recientemente con uno de los enfermeros vinculados a horribles episodios, de quien se dijo que era umbandista, pero no su filiación política o sus preferencias futbolísticas. Pero cosas así, ocurren cada tanto, con motivos o detonantes varios. Por h o por b, cada tanto aparecen largas diatribas contra el umbandismo, bajo el título peyorativo de "las sectas".

De hecho, acabo de mirar el video de un hombre que dice hablar en nombre de Cristo y que lisa y llanamente demoniza el umbandismo. Eso fue el disparador final de esta breve carta.

Empecemos por una pregogrullada: gente que abusa de la buena fe de del prójimo, "chantas", estafadores que se enriquecen del dolor ajeno o abusadores, hay en todos los estamentos de la Humanidad. Y por cierto en todas las religiones. Por ejemplo y como sabrás, no han sido paes o babalaos (su equivalente cubano) los acusados por horrendos y numerosísimos casos de pedofilia, sino sacerdotes católicos, apostólicos y romanos. Por ejemplo y como sabrás, no tiene sede en el Pelourimho ni en el municipio de Regla, La Habana, el célebre Banco Ambrosiano, sino en el Vaticano. Y como sabrás, recientemente Goldman Sachs se ha negado a avalar las cuentas públicas del Vaticano, por considerarlas carentes de transparencia tributaria y finaciera suficiente. La misma Goldman Sachs que ha puesto las barbas en remojo tras jugar un papel fundamental en maquillar la deuda pública griega para facilitar el ingreso de Grecia a la Unión Europea, auténtico golpe de gracia para el frágil equilibrio de la economía del viejo continente. En todos lados se cuecen habas. Espero que esto te convoque a  no disipar energia pensando en algún mal ejemplo de umbandista  que pudieras conocer  y proyectar como injusta caracterización de toda la corriente religiosa y que en cambio, te invite a pensar más bien en los buenos ejemplos , pues no hay religión, partido político, ONG, ni institución humana alguna, libre de albergar individuos aprovechadores o abusadores.

Hecha esta precisión, vayamos al fondo del asunto.

 A mi mucho me gustaría tener tu fe. Te lo aseguro de corazón.

Quizás sepas que soy comunista en lo político y agnóstico en lo religioso y eso te haga presumir que soy poco proclive a tener una mirada abierta y resptuosa a tu fe.  Nada más lejos de la realidad. porque yo leí, con mi sojos, cerebro y corazón, el "Evangelio en Solentiname" de Ernesto Cardenal. Porque yo recuerdo perfectamente la foto de Monseñor Carlos Partelli parado al lado de los féretros de los mártires de la seccional 20 del Partido Comunista del Uruguay, en momentos que además de mucha fe, había que tener mucho coraje para, como Arzobispo de Montevideo, tomar esa actitud. Recuerdo, naturalmente, la emocionante carta de agradecimiento de Rodney Arismendi ante ese gesto de fiel discípulo de Cristo. Recuerdo, durante la larga noche de 11 años, varias parroquias y temlos cristianos de diversas confesiones albergando células del FA, de la UJC, de la resistencia antidictatorial. Recuerdo el papel del pastor Emilio Castro desde la Iglesia Metodista primero y el Consejo Mundial de Iglesias después, promoviendo la defensa de los Derechos Humanos - todos ellos- en el Uruguay de las sombras.

 Comparto y comprendo el sentido de la frase del maestro de Tréveris de que "la religión es el opio de los pueblos", la contextualizo y ubico históricamente, como el propio maestro exigía. Y si bien reconozco las diferencias, los matices y particularidades de todos quienes vivimos en la búsqueda del pan y de las rosas, me  consta, por prueba explícita, que hay hombres de fe religiosa que sueñan con la mismísima sociedad que yo. Y no solo sueñan: luchan, militan y ayudan, desde su lugar,  a su manera y estilo, a configurarla desde las raíces mismas de la injusticia.

Desde esa lectura, contextual y que no confunde la llama convocante de la fe con las instituciones organizativas que invocan los íconos de la fe  y que inevitablemente son generadoras de sus propios intereses y vicios, te reitero que envidio profundamente tu convicción.

Porque es muy bella la fe del "Kristhos", de  quien corriera a los mercaderes del templo tratándolos de raza de víboras y sepulcros blanqueados. Porque es muy bella la fe de quien eligió rodearse de una prostituta (Magdalena), quien fue la primera privilegiada en verlo resucitado,  o de quien eligió rodearse de pescadores y hombres sencillos sin linaje alguno- o francamente dudoso- en lugar de eruditos  doctores de la ley. Porque es muy profundo el legado de quien dijo que su ley era el amor y la conciencia. Y que bienaventuró a los pobres, a los perseguidos, a los desheredaados de la tierra, a aquellos a los que la vida resulta cumbre empinada. NO a los "winners" ni a los distinguidos, ni a los "paquetes", ni a los "fashion".

Porque la tuya era (o es)  la fe de mis viejos. Porque era ( o es) la fe de Gonzalo Pérez Iribarren, responsable de que yo haya devenido matemático. Un ferviente cristiano, quien en una Navidad me regaló una tarjeta perfectamente  dibujada por él mismo, de un ranchito de un "cante"  por el que pasábamos ambos a menudo, por razones de trabajo. Al inconfudible "cante", acompañaba  la punzante pregunta:

"SI NACIERA HOY; DONDE NACERIA?"

Si en su momento Jesús-Cristo eligió nacer en un pesebre, difícilmente naciera hoy en la Basílica De San Pedro, opino  con todo respeto. Más bien me  parece evidente que debería elegir nacer en un cante, villa miseria, favela, o como quiera que se le llame a la privación material fruto de la injusticia sistémica y el egoísmo personal.

Te envidio porque la tuya  es la fe de Dom Helder Cámara, de Dom Pedro Cassáldiga, responsables de la maravilla sincrética e integradora de la "Misa dos Quilombos" a la que contribuyó Milton Nascimento, mostrando que para quien en él cree, Dios no tiene un color, no tiene una lengua, no tiene una música: las tiene todas y aprecia todas exactamente igual.

Porque es la fe de Gustavo Gutiérrez Merino, que en sus textos fundacionales de la Teología de la Liberación enseñó que si la fe es revelación, la teología es construcción antropológica, definida inevitablemente por el lugar del mundo terrenal desde donde se recibe y percibe la revelación. Según el, el Cristo es el Cristo y se revela al hombre en un acto de gracia divina, pero no se capta y ve igual desde una mansión o ranchito de lata. Y según el,  el Cristo se ve mejor, por su propio mensaje, desde el lugar del más jodido de la Tierra. Entonces y sólo entonces, la revelación es  realmente la semilla sembrada en tierra fértil.

Por eso Perico Pérez Aguirre dijo que SU lugar teológico, el lugar desde el cual intentaba comprender al Cristo y al mundo, era el de una "mujer negra, pobre y puta", de forma de condensar en una frase la yuxtaposición de todas las discriminaciones  que impregnan  la sociedad burguesa e hipócrita, que a veces, con la misma mano que entrega el domingo la limosna en misa, despide el lunes a decenas de trabajadores sin la menor hesitación.

Yo no confundo la Jglesia en el sentido doctrinario (" el cuerpo místico de Cristo", "allí donde haya dos reunidos en mi nombre..") con la Iglesia o las Iglesias en cuanto instituciones temporales, la principal de las cuales tiene sede en el Vaticano. Mucho respeto las Iglesias en el sentido doctrinario.El comportamiento del Cristo en el templo hacia los mercaderes me sugiere que a un genuino cristiano, ese nivel eclesial doctrinario es el que realmente le importa, y no tanto el institucional o formal.

Vaya si tengo razones para envidiar tu convicción en la trascendencia, en la divinidad hecha carne e insuflando con su aliento divino la Historia, para que en el ejercicio de su libre albedrío el ser humano recorra el camino del Cristo Alfa al Cristo Omega, al decir de Theilard de Chardin.

He estudiado varios de tus textos, así como los de otras religiones. Trato de cultivar la paz para mi espíritu y para este mundo regado de bombas inteligentes. Pero aún no logro decir más que soy un simple agnóstico, un comunista más, profundamente respetuoso de corazones y convicciones sinceras que, matices más o menos, sueñan una sociedad justa y fraternal como yo, con esa sociedad revolucionaria  respecto a la descomunal irracionalidad, insensibilidad  e injusticia de ésta en que vivimos.

Por todo ello te respeto y si eres realmente cristiano, te envidio profundamente.

Por eso y con todo mi respeto, te quiero pedir un favor. Dejo constancia que, desde el punto de vista del derecho de los pueblos, incluso del derecho reflejado en el marco jurídico vigente en Uruguay, en lugar de pedírtelo, podría exigírtelo. Pero, esta es una carta de un hermano a otros, que apuesta a las virtudes de tu buena fe. Y por ende, prefiero pedirte una revisión de conciencia y, si cabe, de conductas, que exigirte el ajustarte a derecho.

Si soy agnóstico, es obvio que no soy ni cristiano, ni judío, ni islamista. Tampoco soy umbandista o santero, frutos de la sangre africana regada en América por los esclavistas encima de las Sagradas Escrituras que tú veneras. Así en Cuba, para la Regla de Ocha.  la Virgen de Regla es Iemayá, o San Lázaro es Babalú Ayé, o Santa Bárbara es Changó. Otro tanto ocurre en Brasil y hay hermanos que aquí en Uruguay, los 2 de febrero, cubren de flores el mar.

Son mis (tus ) hermanos umbandistas. Herederos de la  la sangre bendita de los involuntarios mártires venidos de Africa y sus creencias. Y herederos de la fusión de dichas creencias con tu propia fe. No es una religión que se enseñe en colegios de nombre británico, ni que luzca bien al lado de una tarjeta de crédito gold en una reunión de bussiness magement. Ha crecido entre los humildes, tal y como creció la enseñanza del Cristo en Judea o Roma en los comienzos, cuando las persecuciones y martirios atroces, vale decir .

Tu liturgia llena algunos domingos de ramos y hojas de palma. La suya, el mar de flores los 2 de febrero
¿Hay alguna diferencia esecial que los separe, más allá de la mayor aceptación social de un práctica que otra? Fruto quizás, vale decir, de que tu liturgia la trajeron los colonizadores a nuestro continente y la liturgia de  los umbandistas, los negros esclavos. Condiciones de partida muy diferentes, claro está.

De todo corazón y convicción, tras ver tanto gesto de soberbia y desprecio, de lo que por supuesto no te culpo a tí sino a quienes los han protagonizado, altanería que tanto me cuesta conciliar con lo poco que creo haber entendido de las enseñanzas del maestro nazareno, me atrevo a pedirte  que  respetes y hagas respetar a los hermanos umbandistas y no permitas que nadie los desprecie  o diabolice, como hicieran con tu maestro los poderosos de las religiones instituídas de su época.

Porque si el tuyo es el Cristo de Perico, de Gonzalo Pèrez Iribarren, de Dom Helder...qué querés que te diga....para mí que de nacer ahora, algún que otro dos de febrero tiraba sus florcitas al mar.

Te pido por elllo que respetes y convoques a respetar a mis hermanos umbandistas. No porque quiera que seas umbandista. Sino porque quiero que seas genuinamente cristiano.

Tu fe vale por tu capacidad de ocupar el lugar del maldito, del discriminado, del perseguido, del denigrado. Y desde allí cambiar la porción de mundo que está en tus manos.

Simplemente te pido que nos regales a quienes te envidiamos, la demostración vivencial, concretita y en la vida cotidana, de la fe que tienes el privilegio de albergar en tu espíritu. Nada más que eso. Pero nada menos que eso, querido hermano: actúa como cristiano cuando te refieras o escuches referirse a nuestros hermanos umbandistas, ateos, judíos, islamistas o lo que fuera. Pero en concreto, para el caso, con los hermanos umbandistas.

Alguna vez, según tu fe, el Cristo habrá de volver. Dejo a tu juicio imaginar que conducta adoptaría un 2 de febrero frente a mucho pueblo- pueblo que acude de corazón sincero a las playas  a dejar muchas flores en el mar. Por cierto  si allí se dan cita snobs, curiosos o turistas, eso no le quita valor a todos lo que van de corazón sincero, como no quita valor a tu participación en una misa o rito, el que haya quienes te acompañen por mera inercia, sin apego ninguno a la doctrina.  Y dejo a tu imaginación qué conducta adoptaría el Cristo frente a quienes desde la ceguera dogmática, la soberbia o el prejuicio, han anatemizado a ese pueblo , a sus cantos y sus flores, olvidando nada más ni nada menos que el "sermón de la montaña".

Yo no me atrevo a predecir nada y jamás me atrevería a hablar en el nombre del Cristo, por respeto a tu fe, pero confieso que me atrevo a imaginar esa escena para mi fuero íntimo. Y te invito respetuosa y humildemente a hacer similar ejercicio, recordando siempre los propios orígenes de tu fe, sus persecuciones,  y los dogmas y prejuicios que hubo de enfrentar, para que puedas apreciar la revelación desde el ángulo más apropiado a la circunstancia.

Fraternalmente,
Gonzalo

3 comentarios:

  1. Gracias Gonzalo. Muchas veces nosotros mismos tenemos mucho que ver con que los "católicos" se auto identifiquen como "la iglesia" como única religión válida y las demás son otra cosa. Ej. cuando decimos: La iglesia no acepta, por ej: el matrimonio homosexual, etc. Debemos comprender que todas esas creencias que alimentan la espiritualidad y que también yo envidio a quienes tienen fe realmente son igualmente valiosas.

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