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sábado, 29 de diciembre de 2012

Gérard Depardieu y los miserables. Gonzalo Perera


Gérard Xavier Marcel Depardieu nació en Chateauroux, Francia, el 27 de diciembre de 1948. Excelente actor, ha sido objeto de reiteradas y variadas distinciones por sus interpretaciones, pero además ha recibido las mayores distinciones ciudadanas que la república francesa destina a sus hijos (Caballero de la Legión de Honor, Caballero de la Orden Nacional del Mérito).

Cuando el 10 de mayo de 1981 asume la Presidencia de la República Francesa Francois Miterrand, como candidato de la izquierda unida (fundamentalmente PSF y PCF), en un acto cargado de simbolismo, Miterrand llegó a la ceremonia de asunción acompañado por un conjunto de compañeros, caminando codo con codo por la calle y portando rosas rojas. En primera fila, estaba Gérard Depardieu, ya entonces célebre por su excelencia artística.

En tiempos más recientes, Depardieu ha estado más veces en titulares y portadas por algunos excesos de su vida personal, insucesos propios o familiares, que por otras razones. Para quienes pensamos que la vida privada es derecho de célebres y desconocidos por igual, a esas "noticias" en general tratamos de ignorarlas y seguimos pensando en Depardieu como lo que fue y sigue siendo: un excelente artista.

También hizo públicas manifestaciones políticas que mostraban un viraje ideológica a derecha, pero nuevamente, para muchos de nosotros, estemos o no de acuerdo, el cambiar de forma de pensar en uno u otro sentido es un derecho personal de todo ciudadano, como ser pensante y evolutivo que es, sea conocido o no.

Sin embargo, en los últimos tiempos, Dépardieu se constituyó en noticia por una razón de una magnitud muy diferente.

Una de las promesas de campaña del hoy Presidente de Francia Francois Hollande (PSF), fue el introducir, entre otras modificaciones fiscales, un impuesto del 75% a las personas que perciben ingresos superiores al millón de euros por año. En medio de una crisis de entidad insólita y pronóstico inquietante, que un gobierno que se reclame de izquierda, recurra a tasas fiscales muy elevadas sobre los privilegiados ciudadanos que perciben anualmente verdaderas fortunas, parece una medida natural y lógica. Con una coherencia que no siempre se observa en los candidatos presidenciales una vez que llegan al poder, Hollande pasó del dicho al hecho, y como Presidente impulsó dicha reforma fiscal. La misma, naturalmente encendió la ira de la derecha, desató polémicas de todo tipo y finalmente acaba de ser anulada por el Consejo Constitucional Francés, por considerar que en su mecanismo de implantación, no se ajusta a Derecho.  Sin embargo, Hollande ha anunciado que cambiará cuestiones de forma y no la sustancia de la misma, y que presentará nuevamente su reforma tributaria, y que finalmente se gravará al 75% a las grandes fortunas personales, como prometió.

Ante estos hechos Gérard Depardieu, el actor emblemático, el ciudadano distinguido al mayor nivel posible por la República Francesa, el que caminara las calles codo con codo con Miterrand y sus compañeros en el 81, renunció a su nacionalidad francesa y adoptó la belga, devolviendo su pasaporte francés y mudándose al país vecino, para no ser objeto de la referida carga impositiva.
Evidentemente Depardieu pretende que los muchos millones de asalariados franceses que no alcanzan un ingreso anual de 18 mil euros y que no están seguros si mañana seguirán teniendo un trabajo que les dé sustento, que  son la inmensa mayoría de quienes compran las entradas para ver sus películas o consumen los productos que sponsorizan sus obras, sigan contribuyendo a engrosar su fortuna personal, la que considera intocable. Y por supuesto, este Depardieu de hoy les desea gentilmente a todo esos millones de trabajadores que constituyen su principal público, "que se manejen" para soportar las angustias de la crisis, pero que no cuenten con él para aliviar los efectos de la misma.

No es raro encontrar quien gusta ser de izquierda cuando no tiene grandes sumas de dinero y que vira a la derecha cuando acumula una fortuna. Tampoco es raro que haya quien guste hacer la revolución (o las reformas sociales, para ser más ajustados al caso) siempre y cuando el dinero lo pongan los demás. Es un poco  la moraleja del viejo chiste que culmina en  "socializar gallinas no, porque gallinas tengo!"

El caso Depardieu podría pensarse como uno más entre tantos de ese tenor. Pero la gestualidad de devolver el pasaporte y renunciar a la nacionalidad que le ha honrado a nivel superlativo, por estricta defensa del bolsillo personal, hacen del acto del celebérrimo actor uno de los más evidentes ejemplos de cómo la fortuna y la fama pueden conducir a la mezquindad y desintegración de todo sentido de la gratitud, de pertenencia al colectivo y de elemental coherencia.

En el año 2000, bajo la dirección de Josée Dayan, Depardieu interpretó con su usual brillantez el  rol de Jean Valjean en la miniserie de cuatro capítulos basada en  el clásico "Les Misérables" de Victor Hugo. Algunas veces, los actores asumen en su vida personal parte de la personalidad de sus personajes. Para el caso, Depardieu parece haber ido bastante mas lejos, asumiendo para sí y con estruendo  la plenitud del calificativo que da título a la obra de Victor Hugo, exhibiendo una conducta genuinamente miserable.


viernes, 28 de diciembre de 2012

Cuentos chinos. Gonzalo Perera.



En este semana, la República Popular China (China, de aquí en más) inauguró una línea de trenes de alta velocidad de 2.298 km. de longitud, uniendo las ciudades de Pekín (27 millones de habitantes) y Cantón ( 3 millones de habitantes). Los trenes que esta línea recorren lo hacen a  una velocidad media de 300 kilómetros por hora ( de ahí el apelativo "alta velocidad") y si bien no son los más rápidos del mundo, no hay en el globo una línea de alta velocidad de mayor extensión. Más aún, este ramal hace que el total  de tendidos ferroviarios de alta velocidad en China alcance los 9.300 kilómetros, constituyéndose también en la mayor red de trenes de tal tipo del mundo.

 Viviendo y trabajando en Francia, tuve la oportunidad de no sólo usar, sino, desde mi rol de docente universitario e investigador, conocer parte de la tecnología que la mítica SNCF francesa destinaba a sus TGV (acrónimo en francés de "Tren de Gran Velocidad"). Los fenómenos mecánicos, dinámicos, térmicos, etc. involucrados en el desarrollo de una línea de alta velocidad son muy sustantivamente diferentes a los que plantea un tren "normal". Por este motivo, la tecnología involucrada en los trenes de alta velocidad es eminentemente "de punta" y la noticia aquí resumida señala que quienes hasta ahora eran los líderes mundiales en este plano (Japón, Francia) han sido desplazados- o como mínimo seriamente desafiados- por los prodigios tecnológicos chinos.
Esta noticia, como todas, puede ser tomada como una anécdota o como una señal de los tiempos.
Es en el segundo sentido que, nos parece, cabe leerla.

Señalaremos algunos puntos muy diversos que hablan de lo que significa hoy China en el mundo.

1. ¿Cuál es el idioma hablado como lengua madre por más personas en el mundo? La respuesta casi automática ante una tal pregunta es "inglés" y es errónea, pues la precisión de "lengua madre" hace que el ganador sea el chino mandarín. El que, a diferencia del inglés, es aún poco estudiado por  quienes tienen como lengua madre otros idiomas, y sobre este punto volveremos. El chino mandarín conoce de 5 dialectos oficiales y 2 alfabetos, pero es el puente inexorable para conocer  y vincularse en profundidad con una sociedad inmensa y, que es, como veremos, la más pujante del planeta.

2. La superficie de China es de unos 9.600.000 kilómetros cuadrados, unas 55 veces la del Uruguay y sus fronteras abarcan unos 22.117 km, unas 14 veces las del Uruguay. Territorio inmenso, naturalmente, pero con población y desarrollo aún mayor. Habitan en China 1.400 millones de personas: 426 veces la población del Uruguay. 10 ciudades chinas superan los 13 millones de habitantes (y esto excluye a la mencionada Cantón, con "apenas" 3 millones de habitantes). Una masa poblacional que hace que la expresión "mercado interno" sea estremecedora, apenas se atisba su potencial.

3. El 2,8% de la superficie china está cubierta por corrientes de agua (el doble que en el Uruguay). Agua, por cierto no falta. La inmensa represa hidroeléctrica de las Tres Gargantas no deja mentir. No casualmente, siendo China el segundo productor y consumidor de energía del mundo (después de USA),  siendo el quinto productor de petróleo del mundo, es el que país posee una de las matrices energéticas más diversificadas y con mayor apuesta a las energías renovables. Eso hace que, dentro de los grandes países, sea de los que mira el horizonte en materia energética con más calma: apostó en todos los terrenos posible y apostó fuerte a lo renovable, con mucha inteligencia.

4. No casualmente, el PBI de China es el segundo del mundo (11 billones de dólares, 212 veces el de Uruguay y sólo superado por el de USA). Sin embargo, el pavoroso ritmo de crecimiento de la economía china (un sostenido 10% anual) hace inminente su pasaje a primer lugar. Y su posesión de buena parte de la deuda soberana de USA hace dudar sino correspondería ya considerar la economía china la más poderosa de todo el mundo, pues en términos reales- de posibilidades de elaborar y ejecutar planes- no puede ni tan siquiera ser emulada por ninguna otra sociedad. La flexibilidad y la versatilidad chinas se reflejan en varios planos:

a) El motor básico del crecimiento vertiginoso de la economía china eran sus exportaciones hasta la crisis inducida por la quiebra de Lehman Brothers en 2008, de la cual ni USA ni la Unión Europea dan señales sólidas de recuperación. En ese entonces, China apuntó sus baterías al desarrollo del inmenso mercado interno aún virgen (sectores del país, básicamente alejados de las zonas costeras, con menores niveles de infraestructura y consumo), lo cual tuvo como resultado sostener el ritmo de crecimiento del 10% anual. Más aún, China tiene para varios años  de crecimiento al mismo ritmo, apostando a la misma fórmula o ecualizando su apuesta entre el mercado externo y el mercado interno.

b)Por otra parte, tanto a nivel de exportaciones como de importaciones, su dependencia externa es baja. Sus principales clientes y proveedores son básicamente los mismos (USA, Japón, Corea del Sur), pero tanto a nivel de exportaciones como de importaciones, un 65%  de las mismas se encuentran desplegadas en una muy larga lista de países. La moraleja evidente es que si algún país decidiera no comprar o no vender a China, sería simplemente sustituído por otro y punto. Pocos países en el mundo cuentan como China  con tamaño grado de libertad en  el manejo de su balanza comercial. La moneda oficial china es el yuan, cuya paridad actual lo hace equivaler a unos 3 pesos uruguayos: una conversión sencilla , que ayuda al muy saludable ejercicio de comenzar a calcular algunas cifras en yuans, pues  no es jugar a Julio Verne el imaginar que, en algunos años, dicha conversión sea de uso cotidiano. Mis padres, a los 35 años de edad no pensaban en dólares, solo en pesos. 20 años después los arruinó financieramente la maldita tablita que nos hacía pensar a todo en dólares. 20 años después se acostumbraron a pensar en euros, por tener un hijo viviendo en la Unión Europea. 20 años, para las monedas y sus relevos, son una eternidad en la que muchísimas mutaciones son posible y la mencionada es inminente y evidente.

5.  El presupuesto militar chino es del orden del 2% de su PBI y es el segundo del mundo, detrás del de USA, pero con un diseño completamente diferente, de carácter  esencialmente defensivo. China no ha invertido , como USA, en armas estratégicas y tácticas de última generación que le hagan posible soñar con invadir casi cualquier país (y cada tanto, hacer sus sueños realidad). China tiene desplegada una red de armamentos de las más avanzada tecnología y un muy poderoso ejército de forma tal de garantizarse que sea absolutamente impensable para nadie (ni siquiera para USA), ni tan siquiera tocar un pelo de la soberanía China o de las de sus aliados estratégicos. Y así ocurre: hay una línea que desde hace 25 años USA no cruza ni por error, que la demarca  China  cuando le dice "NO". Más aún, en algunos incidentes diplomáticos, hemos presenciado el inusual hecho de que USA le pida oficialmente excusas a China, cosa que no ocurre con otros países (ni tampoco ocurre en sentido contrario: China hace mucho tiempo que no pide excusas a USA aún si correspondiera).

6. En el imaginario popular  medio uruguayo China sigue siendo un país atrasado, de escaso desarrollo y que produce mucho  pero a baja calidad. Descomunal error. Si bien el desarrollo chino  es diferente en sus diversas regiones, la realidad dista enormenente de ese pobre preconcepto. La expectativa de vida  al nacer en toda China está entre los 72 y 76 años. China invierte un 5% de su PBI en su sistema de salud y una inmensa red de hospitales de acceso universal se sigue desplegando en territorio chino. Su principal tema de inquietud está en el área pediátrica. Detengámonos aqui un momento. Habitualmente, la Tasa de Mortalidad Infantil de un país indica  cuántos niños nacidos vivos fallecen con  MENOS DE UN AÑO DE EDAD por cada mil niños que nacen vivos. Si se dice, por ejemplo, que en Uruguay, aproximadamente, dicha Tasa es de  aproximadamente 9 por mil, quiere decir que de los aproximadamente 45 mil niños que nacen vivos en el Uruguay cada año, lamentablemente, unos 400 de ellos fallecerán antes de cumplir el año de vida.  Evidentemente si se estudian tasas de mortalidad ABARCANDO MAYORES EDADES (hasta los 2 , 3, 5, 10 años de vida), los números serán mayores, pues  ante  una igual cantidad de nacidos vivos, contabilizar los penosos fallecimientos antes de los 5 años de vida da una cifra mayor que similar contabilidad antes del primer año de vida. Esto números siempre son feos de analizar, son desagradables, tienen tragedias atrás, pero deben ser considerados por los paises de manera muy seria y rigurosa,  justamente para tratar de que las tragedias no ocurran o ocurran a los niveles absolutamente mínimos, imposibles de bajar para la Ciencia en su estado actual. Pues bien, hecha esta precisión, China tiene entre sus objetivos sanitarios abatir la tasa de Mortalidad en los primeros cinco años de vida, que es de 16 por cada mil nacidos vivos, unas dos veces y media superior a la USA, por ejemplo. Naturalmente la capacidad de prevención y asistencia en el terreno de la pediatría en general, de la neonatología (primer año de vida), en particular, y de las más diversas especialidades involucradas, se hace crucial. Sin embargo y por otro lado, China carece de algunos flagelos sanitarios del mundo occidental, particularmente de USA. Por sus hábitos nutricionales (fuerte presencia del arroz, té, vegetales, productos del mar según la región, etc.) y deportivos, que no cedieron pese a la instalación de Mac Donald´s y otras cadenas ante las facilidades de la "junk food", la obesidad (no el simple sobrepeso, que yo mismo tengo, sino la obesidad- grado severo de sobrepeso con evidente impacto como factor de riesgo en la salud) que en USA es en adultos es del orden del 35% de la poblacion en ambos sexos, en China es de 5% en hombres y 6% en mujeres. Más aún, el problema de la obesidad infantil, atroz en USA, es insignificante en China.  Eso significa que cuando China mira a un horizonte de 20 años no ve asomar los  pavorosos casos de ataques cardíacos, accidentes cerebrales, problemas de deformación  ósea, respiratorios, diabetes, etc., que inexorablemente azotarán USA y buena parte de occidente, con las consecuentes pérdidas intangibles (humanas) y tangibles (inmensas inversiones en el sistema de salud para mitigar los efectos de la obesidad como factor de riesgo-e  insisto, no se trata de discutibles cuestiones estéticas, que no todo sobrepeso es obesidad, sino del problema estrictamente sanitario).

7. Avancemos en otra dirección contra ese mito de la China "atrasada y productora de mala calidad". China posee 750 millones de líneas telefónicas, una teledensidad mayor a la de Uruguay en un terreno inmensamente mayor. Son 400 millones los internautas chinos, porcentaje menor al uruguayo, pero cuya velocidad de evolución hace predecir fácilmente que nos alcanzará o superará en dos o tres años. Su infraestructura de telecomunicaciones es acorde  con su industria: tres de las principales firmas mundiales de telecomunicaciones (que han arrastrado a la debacle a varias empresas muy tradicionales del ramo) son chinas.

8. Como último punto de este rápido repaso, vayamos al caso de las supercomputadoras. Tal concepto refiere a computadoras de capacidad y velocidad operativa descomunal. A menudo ocupan físicamente toda una habitación, con la misma tecnología que hace que en la palma de nuestra mano podamos sostener una computadora muy razonable. Usualmente están realacionadas a investigaciones astronómicas, o en biología de extrema complejidad, física de partículas, etc. Sobre la lista de las 500 mayores supercomputadoras del mundo, quien más tiene es USA, con 255, mientras China posee 61, un 12%. Pero con una diferencia cualitativa enorme: las dos mayores supercomputadoras de todo el mundo son chinas y China es quien más "nuevos chiches" incorpora a la lista en los últimos años. En Octubre del 2010 referimos en ECOS REGIONALES a un hecho histórico, Thiang 1, supercomputadora basada en el Centro de Computación de Tianjin, desplazaba a USA del primer lugar de la lista, superando la performance de la mayor supercomoutadora estadounidense en más de un 50%. Pocos meses después, en el Centro de Computación de Shenzen, China instalaba la segunda supercomputadora del mundo, desplazando a USA a la tercera plaza. ¿ Que tán fantásticas son estas máquinas chinas? Las cifras son completamente alucinantes, querido lector y déjeme ejemplificar para ser claro. La performance de Thiang 1 es de 2510 petaflops. "Petaflop" puede sonar a una obscenidad, pero grosso modo, es una forma de indicar el volumen de operaciones por segundo que es capaz de realizar la computadora. "Peta" es como  "kilo", "mega". "giga" o "tera", un factor de escala, una manera de eludir escribir una enormidad de ceros para describir una cifra muy grande. Así como kilo es mil (10 elevado a la 3), peta es millón de billones (10 a la 18). FLOP es un acrónimo en inglés que alude a operaciones de "punto flotante" por segundo, pero retengamos la idea que alude básicamente a cantidad de operaciones por segundo. Uno empieza a intuir que 2510 petaflops quiere decir que Thinag 1 hace una cantidad descomunal de operaciones por segundo ¿Qué tan descomunal? Este ejemplo siguiente  me parece lo ilustra. Supongamos que una persona se pone a hacer una operación que le insume un segundo (hacer una marquita en un papel con una lapicera, por ejemplo) y que lo repite una y otra vez sin cansancio, ni pausa y que puede estar todo el tiempo necesario haciéndolo. Para visualizar lo que es Thiang 1 preguntémonos cuantos AÑOS deberia pasar esta persona haciendo una operación por segundo para equiparar la cantidad de operaciones que Thiang 1 puede hacer EN UN SEGUNDO. La respuesta es abrumadora: la persona (que debería ser Gilgamesh el inmortal, visto el resultado) debe perseverar haciendo operaciones de continuo durante CIEN MIL MILLONES DE AÑOS. Para equiparar UN SEGUNDO de la alucinante tecnología  china. Si a Ud. lo deja boquiabierto, a mi también, se lo aseguro.

Esta nota no es una apología ni pretende desconocer los problemas de diversa índole que tiene China. Pero sí es un llamador insistente (hace uno años que lo vengo haciendo y cada vez yo mismo me asombro más de lo que veo y analizo) sobre el relevo YA AVANZADO y seguramente A COMPLETAR en breve: la toma de China de la supremacía mundial, a expensas de los antiguos dueños del mundo, USA y sus aliados.

Nunca he preconizado el seguidismo del más poderoso, pero es de inteligencia elemental intentar ser capaces de entenderse con uno de los pueblo más avanzados, que más rápido se despega de los demás y que, por si fuera poco, porta un cultura fascinante y milenaria. Y es de buen sentido de la oportunidad estar entre los primeros en hacerlo, naturalmente.

Por eso, me parece de orden apostar porque en Uruguay y en la región se estimule fuertemente el aprendizaje del chino mandarín, así como de la realidad y culturas chinas. A nivel de enseñanza formal, de ser posible, mediante los convenios de cooperación que nos hagan acceder a la cantidad necesaria de docentes y monitores preparados.

Ya no alcanza con dejar de menospreciar al pueblo chino en un ridículo rezago, reflejo del menosprecio de la vieja potencia colonial británica hacia todo lo más antiguo que su propia corona, ya no alcanza, querido lector. Con humildad y decisión, ya es hora de aprender  de un pueblo que no constituye el paraíso en la tierra como no lo hace ninguno, pero que es de los más avanzados, calificados y cargados de pasado, presente y futuro del mundo entero.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Algún angel andaba triste. Gonzalo Perera Ferrer ( a Cata Ferrer, 28/07/1925-20/11/2009)

Puesto a suponer su existencia, no ha de ser cosa fácil la vida del ángel. Ser etéreo e incorpóreo, tiene que, sin embargo, cargar sendas alas sobre sus espaldas. Evidentemente el Supremo los creó en sus primeros actos de divinidad, cuando aún exploraba en el diseño de sus criaturas, sin el savoir faire que lega una eternidad de ejercicio.

Según las Escrituras los ángeles han estado secularmente en contacto con los humanos, presenciando y compartiendo toda su gama de emociones. Llevando justicia y castigo, anunciando alumbramientos imposibles, aconsejando y protegiendo, consolando. Sería harto imposible, puesto a suponer que existan, que seres singularmente inteligentes y sensibles, no se hubieran impregnado de al menos algunas gotas de humanidad. De la capacidad de experimentar alguna virazón de semblante y temperamento, según los aconteceres mundanos y celestiales.

Más de un poeta ha referido a los momentos cuando los ángeles lloran. Puesto a suponer que existen, es cosa segura que deben llorar ¿Cómo no hacerlo ante los niños víctimas de matanzas desenfrenadas?¿Cómo no hacerlo ante la falta de comida de las pancitas hinchadas, frente a la obscenidad del despilfarro frívolo de algunos? ¿Cómo no hacerlo ante la guerra, el atropello, la esclavitud, el abuso, la violencia en el hogar? Todo ángel, de llevar sus alas bien puestas, en algún momento debe ceder alguna lágrima a la Humanidad a la que tanto ha acompañado, desde los mismos inicios, en  aquellas épocas en que el consumo de manzanas constituía tráfico ilegal.

Cata Ferrer tenia una voluntad indoblegable y absolutamente inverosímil. En sus últimos años, cargaba con una espalda completamente encorvada, numerosas fracturas,fruto de caídas varias, un infarto en su haber, una cirugía oncológica, dificultades auditivas severas, hipertensión crónica y otras sendas marcas del paso del tiempo. Apenas podía dormir muy poco y sólo podía hacerlo semisentada, quejándose en pleno sueño del dolor que le provocaba algún movimiento repentino, ya que no tenía costado donde recostarse donde no hubiera algo que ya se había quebrado y que por ende molestaba o dolía. Sin embargo, con todo ese caudal de adversidades, con los cuales no tengo duda que muchos-me incluyo- nos quejaríamos todo el santo día (y con todo derecho, además), Catita Ferrer, excepto los tres breves días de su convalecencia final, fue toda su vida un molinete. Con esos vencidos huesos y ese cuerpo tan cascoteado, algún espíritu enorme se mantenía aferrado  en su interior. Hacía mandados, caminaba, se preocupaba por su hijos, ayudaba a su compañero de toda la vida, conversaba con sus hermanas (y a veces se peleaba, también, que lo suyo era la pasión por la vida y la luz, hasta el exceso), carajeaba a voz en cuello cuando algunos líderes políticos asomaban en la tele, se ponía más nerviosa que todos los varones de la familia con los partidos de Nacional o Uruguay (y era perfectamente capaz de reclamar un penal en plena media cancha). Cata Ferrer, o Catita, o mamá, era una fuerza de la naturaleza, una pasión noble y desbordante que no obedecía las leyes de la mecánica ni de la termodinámica ¿En qué rincón de aquel cuerpito depositaba tanta energía, aparentemente siempre renovable? Nunca lo pude entender, simplemente lo disfruté, lo admiré y lo agradecí desde el fondo del corazón.

Pero además, Cata, Catita o mamá, tenía un arma secreta. En medio de la  situación menos propicia, incluyendo en repetidas ocasiones la cama de un hospital, ante la menor excusa desplegaba una enorme sonrisa. La mismísima que tenía cuando, joven, tras deslomarse trabajando entre la librería "Barlovento" y su casa, se iba a acostar con algún libro al que dedicaba todas las noches varias horas, previo regalar a su familia esa enorme y transparente  sonrisa, como si estuviera fresca como una lechuga y el día recién comenzara.  Y en la  Cata ya mayor, muy encorvada y machucada, ante las ocurrencias de sus nietas, su sonrisa se hacía una sonora y cristalina carcajada y de algún lado de ese espíritu enorme surgía algún sedante natural que le permitía tirarse al piso o hacer otros movimientos que objetivamente lucían imposibles. Y si sus oídos captaban con claridad algún viejo son cubano, o algún samba de tempo lento y cadencioso, si  yo le extendía las manos, dejaba lo que estuviera haciendo para bailar, mucho más ligera que lo que era de suponer,  con su enorme sonrisa resplandeciendo. La música era parte de la esencia de la vieja, la llevaba en los pies, en las caderas, en sus brazos, en su memoria muscular: a los 14, a los 34, a los 54 y a los 84 también. En su última noche, cuando ya todo estaba jugado, le canté despacito al oído alguna de sus melodías favoritas. Su última mirada fue parte de lo más parecido a una sonrisa que podía esbozar, llena de ternura, dulzura y aún en esos últimos trances, amor a la vida.

En tiempos que se postula el fin del mundo y cataclismos varios, a mí se me antoja suponer luces, colores, alegrías sobrenadando las penas. Se me antoja hoy que hay ángeles y que, a fuerza de costumbre y contagio, en algo se humanizaron.

Por eso  me parece que allá por diciembre del 2009, algún ángel se debía sentir triste, de alas caídas, sin ganas de volar a cumplir su tareas y deberes angelicales. Y de verlo literalmente ali-caído, el Supremo se debe haber conmovido  y pensó como podría levantarle el ánimo, como despertar la  adormecida alegría y el amor a cada instante de existencia en su criatura celestial. Y como  el Supremo todo lo ve, en alguna divina y rápida inspección por el planeta que más dolores le debe ocasionar, seguramente vió a aquella viejita encorvada, fracturada, tantas veces operada, internada, tirada en el piso a las carcajadas con sus nietas, o desplegando su sonrisa de par en par ante unos  simples pasillos de baile.

Algún ángel debía andar muy triste por aquel 20 de diciembre del 2009. Por eso el Supremo llamó a Cata, a Catita, a mi mamá. Para que le dijera a su ángel que  se dejara de historias, que levantara esas alas, que no se abrumara en sus dolores,  que hay mucho por volar cada día, que la vida es movimiento y empieza a cada instante y yo  hasta me jugaría alguna fichita a que a puro prepo lo hizo bailar algún clásico de Don Ernesto Lecuona. Hasta que por fin, a fuerza del encanto de la música y de su sonrisa resplandeciente,  logró contagiar al ángel la alegría que había perdido.

El 20 de diciembre del 2009 Cata, Catita, mi mamá se fue a poner un poco menos de orden y un poco mas de calor, pasión y ruidosa alegría en el cielo en el que siempre creyó. Y  el que, para albergarla a ella, es de estricta justicia que exista.

En la Tierra dejó, bien adentro de cada corazón de quienes la disfrutamos, una incomparable lección de pasión por la vida, tesón, entrega y amor incondicional.

A mi mamá estoy seguro que la llamaron para reanimar algún ángel bajoneado. Porque ella no era un ángel, sino algo mucho más increíble: una mujer de carne y hueso, enamorada de la vida, de la música, de la alegría, de la belleza, de su compañero de toda la vida, de sus hijos, de sus nietos y de sus coloridas y sonoras pasiones, la que no quebró ningún golpe ni ensombreció ningún dolor.

A veces me parece descubrir su sonrisa y su carcajada en las de sus nietas, mis hijas. Ahí siento el guiño que no veo y percibo una presencia que no necesito ver para saberla conmigo celebrarla.

Como hombre grande, como adulto, como padre, como persona que aprendió que la vergüenza se debe sentir por la injusticia y la violencia, pero jamás por el amor y la ternura, a tres años de que Cata; Catita, mamá, se haya mudado a las alturas  para andar reanimando ángeles, sólo le puedo decir dos palabras:

Gracias, mamá.