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viernes, 6 de abril de 2012

Cristo Rey y Viernes Santo, Franquismo y Paraules d 'amor. Gonzalo Perera.

Yo también fui alumno de los Hermanos Maristas, al igual que el Ministro Eleuterio Fernández Huidobro y el Obispo de Minas, Jaime Fuentes, presumo que unos cuantos años después  que ambos, y en mi cudad natal, Rocha.

Fue en plena dictadura  y más allá de la incuestionable bondad de muchos de los hermanos que allí continuaban la obra de Marcelino Champagnat, ya a los 10 años me quedaba claro que la doctrina que inspiraba la catequesis que recibíamos, era una versión muy retrógrada del catolicismo, propia de la España Franquista. En mi casa, mis dos padres eran católicos, pero mucho más cercanos al espíritu del Concilio Vaticano II .

Además, como tantos otros jóvenes de su generación, mi padre en su adolescencia había adherido fervorosamente la causa de la  República Española, a la que "el Niño" Franco pasaría a fusil.
                                                                                                             
Por línea materna, mi abuelo y bisabuelos eran catalanes. Dos de los apenas 2.500 socios blaugranas sobrevivientes al fusil franquista. Es sabido cuánto de la identidad catalana porta la "chamarreta" del Barsa, desde siempre y mucho antes de estos fulgurantes tiempos "culés" de Pep Guardiola y los Messi, Iniesta, Pujol. Un sólo martirio simboliza una triple síntesis: identidad catalana, adhesión "culé"y postura política: Josep Suñol i Garriga era a la vez presidente del Barsa y referente de Esquerra Republicana de Catalunya cuando los fascistas lo fusilaron en la Sierra de Guadarrama el 6 de agosto de 1936. No todo catalán es  "culé" ni mucho menos de izquierda, pero la inmesa mayoría de la catalanía vibra con el Barsa y tiene una cierta identidad política, que puede tener diversos matices, pero suele estar visceralmente alejada del franquismo.

En ese marco familiar, me llegaban los mamotretos de los textos franquistas con padres peinaditos a la gomina y de bigotito fino que eran los jefes de familia y esposas serviciales y buenas amas de casa que les debían obediencia. O, dibujito de cruzados mediante, la explicación de que el sacramento de la confirmación, a los 10 años, nos hacía "soldados de Cristo" (sic). Genuinos adefesios literarios o inútiles derramamientos de tinta.

Pero son éstos, los que corren, tiempos raros. Abundan las maniobras de distracción. Es decir: llamar la atención con el mosquito para que nadie vaya a  ver el elefante.

El Dr. Luis Alberto Lacalle Herrera no solo propició la continuidad del ocultamiento de la verdad a través del no uso del artículo cuarto de la Ley de Caducidad, camino emprendido por el Dr. Julio María Sanguinetti, sino que era Presidente de la República en ejercicio, cuando en una flagrante extensión del Plan Cóndor, se secuestró, se asesinó y se disimuló la muerte del tenebroso bioquímico chileno Eugenio Berríos en nuestro suelo. Debe tener mucho para ilustrar a la ciudadanía sobre ese caso el Dr. Lacalle. Si sabía algo, es evidente qie sería sumamente interesante que la ciudadanía se enterara de cómo creció uno de las últimos malditas crías del Cóndor. Pero si no sabía nada, sería aún más interesante saber cómo fue posible que el Presidente de la República desconociera por completo semejante operativo, que no  una pequeña travesura, sino una operación de inteligencia conjunta, internacional y que culminara con un homicidio y su ocultamiento.

Sin embargo, en lugar de brindar la infomación- la de lo que sabe o la que explica cómo es posible que no sepa nada- el Dr. Lacalle ha decidio intimar a los actuales gobernantes que integran o integraran el MLN-T a que pidan perdón por sus actos. Actos que les valieron largos años de prisión y  los más salvajes tormentos, que uno ni desea ni imagina al Dr. Lacalle resistiendo un sólo día. Que una cosa es ser detenido tres días  y otra es ser rehén y vivir en un pozo durante años, vamos a entendernos.

En similar tónica, ante recientes declaraciones del Ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, en un almuerzo de ADM (que notoriamente el Dr. Lacalle no debe haber escuchado en su totalidad , salvo que su capcidad de compresión auditiva esté severamente afectada). En dicha ocasión el ministro respondió en particular a la archirrepetida pregunta de si alguna vez iba a pedir perdón por su pasado y utilizó el término "gil" para referirse al Cristo en un contexto claramente no denigrante para cualquier que intente entender el concepto y no regodearse en la plabra recortada con serrucho. Pues el Dr. Lacalle salió a clamar blasfemia y a exigir al Ministro  que pidieran perdón  disculpas por sus ofensas a Nuestro Señor Jesucristo y a sus fieles.

Al Doctor Lacalle le cabe el derecho, ni más ni menos que  a cualquier persona, a considerar más o menos felices las expresiones del Ministro. Pero habría que releerle el Sermón de la Montaña, tal parece.  Y sugerirle que tras ello, considere la posibilidad- para mí una certeza- que el Jesucristo que pronunció tan admirable mensaje,  sea mucho más ultrajado y ofendido por el encubrimiento, secuestro y homicidio de Berríos,  por ejemplo, que por cualquier palabra sacada de contexto. Y mejor ni mencionar el nombre de Fernando Morroni, ni el hambre y desempleo que sembró su muy neoliberal  gobierno, tan cercano al de Menem, al de Bush (Senior) y otros connotados sembradores de piedad  y compromiso cristiano.

El ministro de marras, el "Ñato" Fernández Huidobro, no necesita quien lo defienda. menos que menos pluma en mano, donde su proverbial capacidad de expresión hace tarea casi suicida pretender debatir con él por esa vía.

Pero parece ser que el Doctor Lacalle si precisa alguna ayuda, quizás homologable a la intercesión divina. Porque el Obispo de Minas, Jaime Fuentes, tuvo la singular idea de interpelar epistolarmente al "Ñato", recordándole su pasado marista y convidándolo a repetir la proclama  que- en edad temprana y fuera del uso de un genuino libre albedrío- los hermanos les hacían repetir :"¡Viva Cristo Rey!".

Como dije, el Ñato no necesita defensa, más si se trata de intercambio de cartas. Yo jamas he ocultado mi respeto, aprecio y cariño personal por el Ñato, que no se mueve un àpice ni por las inclemencias del tiempo ni por los avatares de la Historia. Pîense igual que él o no, lo respeto y lo aprecio profundamente. Cuestión de lealtad, cuestión de memoria, cuestión de decencia. No me interesa que sea ahora Ministro del gobierno del FA, sino que  jamás podría olvidar su conducta pasada hacia varios problemas y personas, que conocímuy cercanamente y que son propios de un genuino e inteligente compañero, de los que nunca sobran.  Quede clara mi profunda subjetividad en ese plano, por elemental honestidad. Pero en realidad no me interesa referirme al episodio en sí, a la impugnación del Obispo retráctil al Ñato. Entre otras cosas porque la respuesta del Ñato no tiene desperdicio y no amerita más comentario.

En lo que me quiero detener, porque me inquieta profundamente,  es en la invocación del Obispo-cruzado.

El grito «¡España una!», una de las máximas del franquismo, tuvo un debut vallisoletano, en boca de Onésimo Redondo (uno de los protagonistas del intento de golpe de Estado  de agosto del 32 del general Sanjurjo), el 11 de abril de 1932 (tiempos de la República) para provocar un enfrentamiento  armado con la policía, que culminó con una veintena de militantes republicanos heridos  y un par de lastimados de las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, que posteriormente se integrarían a la tenebrosa Falange).
Más concretamente, su grito habría sido:
¡España una! ¡España una! ¡Muera el Estatuto catalán!...

Una secuela de esta consigna fue "Una Patria, Un Estado, Un Caudillo" , difundida por Jose Millán-Astray y Terreros, fundador de la Legión Española y adorador sirviente de Franco. Quien con su "'¡Viva la Muerte" y su odio enfermizo provocaría la indignación de Don Miguel de Unamuno en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936  y detonaría su breve pero célebre discurso "Venceréis....pero no convenceréis". Dije consigna"difundida" y no "creada" porque el tríptico de Millán-Astray era obviamente un burdo plagio de  la bien conocida invocación nazi " Ein Volk, ein Reich, ein Führer " (Aproximadamente: "un pueblo, un imperio, un líder").

Luego vendría, naturalmente, el "¡Arriba España!" de Macías Picavea incoporado por José Antonio Primo de Rivera a la  barroca simbología de la Falange, con innumerables copias al fascismo y nazismo y varias gotas de catolicismo monárquico  ( el saludo romano brazo en alto, el yugo y las flechas de los Reyes Católicos, el himno "Cara al sol", la camisa azul- sutil diferencia con la camisa negra fascista y la camisa parda nazi, etc.).

Luego sería el turno de, "Por el Imperio, hacia Dios",  slogan menos conocido pero tácticamente muy importante para el franquismo, pues se usó insistentemente para unir al Imperio y  el Dios del nacionalcatolicismo español con simbología como la precedente, impregnada no sólo  de los típicos rasgos militaristas del fascismo, sino que, sobre todo en el caso nazi, de  simbología bastante disonante con las tradiciones e íconos católicos.

Así pues, le llegó el turno al "¡Viva Cristo Rey!". Estrenado en la llamada "Guerra Cristera" de México   ( 1926 - 1929), fue usado por los franquistas con similar intención que la frase anterior, como forma de homologar su ultraje a las libertades, derechos sociales y conquistas laborales, con el espíritu de Cruzada religioso frente al ateísmo, a la masonería, al liberalismo indulgente, al anarcosindicalismo y al bolchevismo (cualquier similitud con el pensamiento de Juan María Bordaberry, no tiene absolutamente nada de coincidencia).

Este lema hay que entenderlo pues en su doble atropello histórico e intelectual:

Por un lado, monarquiza la imagen del Cristo ( lo cual supone un pensamiento típìcamente medieval), del nazareno que representa el Dios hecho hombre en un pesebre, que eligió roderase de pescadores, prostitutas y pecadores y no de encumbrados o poderosos de la tierra ¿Qué tiene que ver ese mensaje con imágenes de poder terrenal, de monarquía y de posesiones materiales o poderes fácticos privilegiados y privilegiantes?

Por otro, no configura un respetable mensaje religioso, sino que siempre ha sido  un lema político (lo fue en el México cristero, lo fue en la españa franquista) por el cual se ensalza una figura religiosa de manera estrictamente funcional a una causa política, elitista, clasista y notoriamente fascista.

Por si dudas quedaran, en los comienzos de los 70, últimos años del franquismo, operó en España una organización terrorista de extrema derecha denominada "Guerrilleros de Cristo Rey".

No puedo olvidar otro lema crecido al amparo de "Francisco Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios", como exigía decir la liturgia fascista. Me refiero al «Habla la lengua del Imperio», colgada en un cartel en el Patio de Letras de la Universidad de Barcelona y repetido como sonsonete en toda Catalunya para intentar- inútilmente-terminar con la identidad cultural catalana, la cual no colide con ninguna otra identidad regional, sino que suma y agrega a la construcción de una cultura plural, más rica y diversa.

Franco murió y no pudo con Catalunya, no pudo con el catalán, no pudo con el Barsa ni pudo con las Paraules d´Amor. Es que el odio, por más santiguado que sea, sigue siendo odio, fútil, vano y pasajero.

 Pero eso sí: buen trabajo hizo la Iglesia Católica Española , donde creciera el Santo Varón Don José María Escrivá de Balaguer y su Opus Dei, para maquillar el odio, por cierto. Así "Su Excelencia el Jefe del Estado, Generalísimo Franco, Victorioso Caudillo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire" devino "Caudillo de nuestra Gloriosa Cruzada de Liberación Nacional" (otra vez las Cruzadas), pero como esto era poco, desde 1953 en las misas de España  se introdujo la expresión "Ducem nostrum Franciscum" ("Nuestro Caudillo Francisco", recuérdese que en la Iglesia preconciliar la misa era en latín, y nótese como las piolas se vuelven a cruzar, apareciendo "Ducem" para referise a Franco), junto a los ruegos por el Papa y por el obispo de la diócesis que son aún de estilo en la liturgia católica.

Fruto de ese abnegado trabajo de maquillaje del odio y de difusión del fascismo es el patético material "educativo" que nos llegaba a los alumnos de los hermanos maristas desde España, para dolor de cabeza de los alumnos críticos y de aquellos hermanos cuya nobleza e inteligencia permitía distinguir la barbarie de la lealtad.

Fruto de ese abnegado trabajo son lemas medievales, fascistoides, regados en dolor y sangre, que a veces había que repetir como loros, como el que el  Obispo Jaime Fuentes invita al Ñato a recuperar a a coro.

Un obispo católico de derecha no es novedad en ninguna parte del mundo. Un obispo ignorante, lo sería. Hay años de estudio tras un prelado. No puede el obispo minuano ignorar lo que significa, puesto en debido contexto, un grito como "¡Viva Cristo Rey!" Prefiero pensar en un honesto militante de derecha aportando su granito de arena a la que entiende su causa, que todo el derecho tiene, que un prelado ignorante de lo que invita a invocar.

Hoy es Viernes Santo, recuerdo del pasaje del umbral supremo por parte del ser humano, carpintero, pescador, que no Rey ni oligarca, ni mercader ni opinólogo. ni banquero, que diera su vida por un acto de amor. El que para mis padres y muchos de mis amigos que forman parte de la Iglesia en el sentido más profundo, que trasciende el plano institucional ( la comunidad que constituye " el cuerpo místico de Cristo") significa la encarnación de la divinidad y la asunción por su parte del compromiso con la humanidad  hasta el punto del  más doloroso martirio. Para todos mis queridos cristianos que ven al Cristo en cada pobre, en cada gurí mal vestido, en cada cara solitaria o preocupada o dolida, mi abrazo fraterno, respetuoso y de corazón.

Que el Señor Obispo de Minas vive a Cristo Rey, si así se lo dicta su fe y su visión del Cristo. Por mi lado, el de un simple y modesto ciudadano, trataré de vivar la vida, la belleza, la inteligencia, la capcidad de entender lo complejo, el humor, lo diferente, comprometerme tanto como pueda con los que hoy nacen en los modernos "pesebres" (ranchitos de lata, casillas precarias o similares) y alejarme tanto como puede del odio ciego y enceguecedor.

Y ya que estamos, porque éstas jornadas recuerdan un acto de rebeldía y liberación del poder opresor, recordar con cariño a todos quienes se empeñaron en guardar las distintas memorias que los poderes hegemónicos han querido borrar, como los que, en diversos contexto y épocas, se han negadado a "Hablar la lengua del Imperio" de turno, fuera el que fuera.

 Porque en un Viernes Santo, bien vale apostar a las "Paraules d´Amor".

1 comentario:

  1. Se me hace imposible hacer un comentario sobre temas tan lejanos para mí. Agradezco una vez más a mi padre por negarse al Padre Pedro a enviarnos a escuela de monjas: "como lo hiciera Artigas" pues ese era su intento de enganche, a lo que mi papá le contestaba que porque en ese momento no había otra. Pero algo la vida me ha enseñado y a medida que sé más del "catolicismo" más me alejo de lo que intentó dicho padre enseñarme en "Catecismo".
    Te agradezco todo el conocimiento compartido.

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