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viernes, 27 de abril de 2012

Juan, los independientes y la oportunidad. Gonzalo Perera.


1. Yo voy a votar a Juan Castillo el 27 de mayo. Para empezar, y aunque parezca paradoja,  una de las razones para hacerlo es, como he dicho en estasa páginas, que los tres compañeros que compiten con él por la presidencia del FA me parecen, por su calidad humana, capacidad y experiencia política, excelentes candidatos. No es ésta entonces una elección cargada de dramatismo: el que acceda a conducir  la fuerza política, lo hará muy bien. Y no tengo duda cuál será la foto que resumirá la jornada del 27 de mayo: el flaco Agazzi, Mónica, Rubio y Juan abrazados, celebrando juntos. Es desde éste espíritu fraternal, que no es "aureola ni cándida moraleja", sino profunda convicción en el efecto multiplicador de la unidad y sincero reconocimiento al comprobado mérito de los compañeros, que visualizamos a Juan Castillo como la mejor opción para presidir el FA. Y me atrevo a pensar que el propio Juan no toleraría ser  percibido de otra manera, que sería el primero a oponerse a cualquier maniqueísmo divisionista. Porque la excelencia de las opciones me permite pensar en lo que creo que es mejor para el FA, es que votaré a Juan.
2. Suele confundirse "independiente" con "no-sectorizado". Algunos compañeros han lamentado esta elección por "sectorial", que enfatizaría el rol de coalición y desmerecería el carácter de movimiento de  nuestro FA. Incluso hay quienes desde esa percepción de la "independencia" sugieren o proponen el voto en blanco en mayo. Por supuesto que respeto esa opinión, pero me parece un error conceptual. Una cosa es "independiente" y otra es "no sectorizado".  No es difícil imaginar algún compañero que, sin guardar vinculación orgánica con ningún sector, se pegue como estampilla a las posturas de algún referente o grupo, sea por genuina convicción u otros motivos (a nada conduce analizar las intenciones que residen en las conciencias ajenas).  En cualquier caso, me parece que jamás podría calificarse  esta actitud de independencia, ni mucho menos erigirse una tal voz en las portadora del sentir del "frenteamplista a secas". Bien por el contrario, se puede estar sectorizado y hacer gala de independencia. Y un ejemplo, que no es el único, pero es paradigmático, es  Juan Castillo. Que siendo comunista, tiene años de ejercer la independencia en el sentido más profundo del término, como referente sindical que ha hecho carne una y otra vez la independencia de clase en pos de defender los intereses de los trabajadores. Se puede no tener carnet y ser una mera  imagen especular de otros pensares, se puede tener carnet, reconocerlo con completa honestidad y en cada lugar hacer lo que se debe hacer, entendiendo la especificidad de cada función, ya sea representar a la clase trabajadora, a la masa frenteamplista o solamente a un sector. No abre el espíritu carecer de carnet ni lo cierra el poseerlo. Se tienen visiones unitarias y abiertas o no se tienen, con o sin carnet, por la calidad de la madera humana e ideológica con la que está hecha la persona, por la madurez de su formación y práctica política.  Juan tiene carnet, pero ante todo tiene  probada madurez, experiencia , convicción y práctica unitaria no de ayer, ni de la semana pasada, sino de años.
3.El PIT-CNT, gran construcción socio-política del Uruguay, es una entidad tan vital como compleja. Porque en la central sindical confluímos y somos afiliados muchos frentistas, así como militantes de los partidos tradicionales, de la izquierda no frentista y muchísimos trabajadores  sin identificación partidaria alguna - o incluso sin mayor politización- que simplemente velan por sus derechos laborales. Si Juan ha sido durante tanto tiempo un genuino representante y referente de tan amplia y compleja construcción social, mereciendo reiteradamente la confianza y el respeto de todos....¿ No es acaso un comprobado articulador y un evidente candidato a la tarea de  fomentar e hilvanar la elaboración de los ciudadanos frenteamplistas, sectorizados, no-sectorizados, independedientes, de a pie, a secas, o como se les quiera llamar?

4. Nunca uso argumentos "ad hominem" (sobre la persona) para desmerecer una opinión. Se critican las ideas y las posturas políticas, no a quien las sostiene. Similarmente, más allá de la excelencia de las candidaturas hacia mayo, y de que todas ellas están cobijadas en el programa único del Frente Amplio, trato de no elegir un  nombre o personalidad  meramente, sino distinguir los matices de proyecto político que representan. Juan le pone la cara visible al sentir de una inmensa masa frenteamplista que, con responsabilidad, sin desmesuras, inmediatismos o facilismos, quiere participar, debatir y aportar, para que el FA refuerce su apuesta a la redistribución de la riqueza, al fortalecimiento del mercado interno, a las políticas  productivas soberanas y de mayor integración regional, respetuosas de todo pueblo del mundo y justamente por ello  claramente anti-imperialistas, defensora de los derechos humanos (todos ellos). Sin aventuras irresponsables, cuidando los equilibrios macroeconómicos, que en el caos solo prosperan los especuladores. Pero donde la seguridad del inversor no valga más que la seguridad del trabajador o la sustentabilidad ambiental. Donde el Estado  asuma su rol de actor protagónico y estratégico en la producción, lo cual no significa fagocitar el sector privado,  sino honrar la misión que el programa del FA le asigna. Estoy convencido que ningún frenteamplista discrepa radicalmente con estos postulados,  estoy seguro que han pasado muchas cosas desde el 1 de marzo del 2005 en estas direcciones, pero creo que muchos deseamos verlas más claramente enfatizadas y priorizadas. Y creo que para expresar esa aspiración de una amplia masa, nadie como Juan.

5. Por último, reconociendo como corresponde las virtudes de los cuatro queridos compañeros, se impone un pequeño comentario en particular sobre el ser humano Juan Castillo. Así como no abundan ejemplos de quienes entre “banca” y “sindicato” eligen "sindicato", así como llama la atención el dirigente sindical que ocupa siempre su lugar de trabajo y de lucha, no abundan las ocasiones, cómo estas, de depositar la confianza de nuestra coalición-movimiento en un obrero, de origen humilde, ramplense (nadie es perfecto), sencillo, de ejemplar firmeza  cuando hay que apretar los dientes y de mano tendida cuando hay que dialogar y entenderse. Inteligente, vital y maduro a la vez, alegre y pícaro a la hora del humor, respetuoso y sereno a la hora de la reflexión. Que guarda una muy buena relación personal tanto con todos los principales referentes del FA, así como con el uruguayo de a pie, el de cualquier esquina,. Un genuino hijo de las clases más populares de nuestro país  y un dignísimo representante de las centenarias luchas obreras.

Estoy seguro que muchos frenteamplistas independientes, de a pie, a secas, de base, de pueblo, de pura cepa, o como se les quiera llamar, no se perderán semejante oportunidad.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo con es análisis realizado sobre el porqué del voto a Juan.
    Creo que es el momento que el FA esté presidido por un auténtico representante de la clase trabajadora.
    Aún más cuando el representante de ésta es alguien que reune las condiciones de relacionamiento expresadas en el análisis.
    Además votaré por Juan porque soy Comunista y como tal me enorgullece contar en las filas de mi partido con alguien como Juan.
    Creo que los tres candidatos restantes son compañeros Exelentes y muy dignos.

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