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lunes, 10 de septiembre de 2012

De Peñarol, brujas, religiones y la (ir)responsabilidad de los grandes medios de comunicación. Gonzalo Perera.


Es tema de conversación y broma en cuanto corrillo futbolero se arme en el Uruguay de estos días el cuasi inverosímil entredicho entre algunos dirigentes  del Cub Atlético Peñarol y una "bruja". A ella habría recurrido un dirigente carbonero para quebrar la mala racha deportiva en el 2009. Le habría abonado el 50% de la suma pactada en el momento, y el saldo del 50% se pagaría contra la consagración aurinegra. Conducido por Diego Aguirre, el Aurinegro obtuvo el Uruguayo 2009-2010 y tras la consagración, los haberes de la bruja pasaron al rubro " impagos hasta el día del arquero" (nunca mejor usada la metáfora). Ante la mala racha que sufre Peñarol desde ese entonces, hubo algún dirigente que sugirió que la bruja habría torcido la suerte carbonera hacia la desgracia y que convendría pagarle.

Pero el tema que era más que nada una curiosidad o humorada recientemente se fue de madre, y por completo, involucrando aspectos más profundos de nuestra sociedad. Por lo cual me parece conveniente repasar e hilvanar algunos hechos partiendo de una capacidad que nos es común a todos los seres humanos: la de razonar y encontrar explicaciones a algunos hechos y procesos.

La historia de la "bruja", más allá de humoradas, podía ser vista como un síntoma de por qué a Peñarol en estos momentos le va mal,  así como por qué como en tantos otros momentos de su historia le ha ido excelentemente: hoy tiene  algunos dirigentes más ocupados en brujas que en generar un clima de tranquilidad, confianza y orden, desde las divisiones formativas hasta el plantel superior. Uno no se imagina al Contador Gastón Güelfi convocando ni a un aquellare ni a un exorcista, sino más bien trabajando y apostando hasta el último centavo por Peñarol. No parece cuestión de magia o hechizos el  poder explicar la diferencia entre dos épocas y dos procederes.

Tiendo a pensar que la mala suerte deportiva de Peñarol es fruto de una mala gestión institucional que se arrastra de varios años (es decir de algo tan racional como: causa-efecto), que las lesiones que otrora fueran un flagelo en su plantel tenían que ver con el acondicionamiento y cuidado físico de sus jugadores, etc. Estoy además  seguro que la doble fractura  con desplazamiento de Tony Pacheco fue  una desgracia que le puede ocurrir a cualquier futbolista y de la que se recuperará, porque siempre se ha recuperado de sus lesiones antes de lo previsto. Es cierto que ocurrió en el día que soñó un año entero, el del reencuentro con la camiseta de su corazón, y que el día era de fiesta pues Peñarol ganaba y Tony había marcado un gol. Pero con el transcurrir de los meses será un trago amargo que servirá para dimensionar las ganas de Pacheco de volver a la cancha y volver a vestir su camiseta, que es la número 8 de Peñarol.

Me gusta recordar lo que dijo un conocido crack de fútbol uruguayo y brasilero "si las brujas incidieran en el resultado de un partido de fútbol, en Bahía todos los partidos terminaban cero a cero".

Pensar en brujas parece un recurso  no solo muy poco racional, sino además muy poco constructivo para afrontar el fracaso, la decepción o la frustración. Pensar más bien en causas, más un pequeño margen de imponderables, de buena o mala fortuna, requiere otra capacidad crítica, otra sinceridad para admitir errores y aciertos.

  Pruebas al canto: cuando en la Libertadores 2011 Peñarol sumó excelente estado físico a jugadores  en plenitud y adecuados para el planteamiento táctico de su técnico Aguirre (Valdez, Aguiar, Martinuccio, Olivera, etc.), si bien no conquistó el Uruguayo, fue vicecampeón de a Libertadores. Y protagonizó finales muy parejas con el Santos. Todo futbolero recuerda incuso alguna decisiós arbitral que le perjudicó, como la ausencía de sanción a Neymar ante su criminal planchazo a Alejandro González en la segunda final, momento exacto en que Neymar logró por primera vez desprenderse del marcador aurinegro  que se lo había "comido", como suele decirse en el fútbol. González termino en camila y fuera de la cancha y Neymar haciéndose presente en el tanteador.  Si Neymar hubiera visto la roja por una jugada violenta y malintencionada, quien puede saber qué otro gallo hubiera cantado. Pero sin exitismos muy propios a la uruguayez, Peñarol logró estar "ahí", a un paso de la gloria y en el segundo lugar continental ¿Por qué?  Porque armó bien el equipo, que se aprendió un libreto muy sencillo y eficaz muy bien y lo aplicó de manera muy consistente. Tuvo su cuotita de fortuna (los horrores del arquero de la Universidad Católica, la patinada de "El Tanque Silva" en un penal que podía dejar a Vélez en la final) y su cuotita de mala liga (como el mal criterio arbitral en la referida jugada de Neymar). Pero todo indica que cuando Peñarol hace las cosas bien  en general le va bien, como le ocurre a cualquier equipo del deporte que sea, y que en todo caso,  más que de ninguna brujería, está preso de improvisaciones y nerviosismos excesivos, que impiden razonar fríamente y comprender cosas tan evidentes como que las divisiones formativas no se recuperan en pocos años tras un prolongado descuido, sino en procesos largos y sostenidos. Como el que hizo- en todo este tiempo- Nacional, "sacando" varios jugadores de primer nivel por cada generación, desde hace ya unos 10 años. Fruto de trabajo bien planificado y ejecutado, y no de suerte o brujería.

 Y por cierto, casi nadie ha resaltado que no habría habido habido un retorno tan esperado de Pacheco si no se hubiera tomado- con iniciativa de Aguirre pero aval directriz- la incomprensible decisión de dejarlo partir para extrañarlo a corazón abierto todo un año. Quizás nadie pensó en medio de lo que es una desgracia fortuita como la fractura, en los autores de una desgracia muy causal y nada fortuita: los que "invitaron a irse" a Tony del cuadro de sus amores, en una decisión que ni entre los peñarolenses, ni entre la mayoría de aficionados al fútbol, encontró casi nadie que la entendiera o compartiera.

Más allá de la inconducente irracionalidad de buscar en brujas lo que se explica en calidad organizacional y de trabajo, cabe refexionar un poco sobre la propia figura de "una bruja". Que es BRUJA y no BRUJO, y no por casualidad.

        La figura de la bruja en la era moderna, es una excrecencia del machismo  sexópata de la Inquisición y sus derivados. MUJERES que por desear gozar de su condición de tales, por querer ser un poquito más libres, por tener una fisiología tan cautivante como incomprendida para la ignorancia inquisidora, eran enviadas a la hoguera por sádicos monjes de diverso pelaje , desde la mítica Salem a la mucho más cercana Lima, por citar dos ejemplos.

En tiempos en que la discriminación de género es penada por ley, aunque tanto falte para asentarlo socialmente como para que dejen de una vez  de morir diariamente mujeres golpeadas por hombres, cabe cuestionarse si reflotar esta mítica imagen de la bruja no se da de bruces contra la actual legalidad y la muy  trabajosa construcción civilizatoria.

El domingo 9 de setiembre por la noche, el programa "Bendita TV" (canal 10, uno de los de mayor rating y que pretende transitar el terreno del humor) emitió una crónica sobre la "bruja" de Peñarol.  En parte de ella,  aparecía la  Mae Susana Andrade, en una entrevista de años atrás, posando su mano sobre una camiseta aurinegra con el número 8 (la de Tony). Descuento que no residió mala intención en nadie, sino inadvertencia, pero ante un hincha de Peñarol muy dolido  por la  dobre fractura de su ídolo, ante los rumores de brujería sumados a la insensata identificación del umbandismo con la brujería que aún permea nuestra sociedad, esas imágenes bien pueden haber expuesto a Susana Andrade al odio o animadversión de más de siete. A la mañana siguiente, "Buen Día Uruguay" (canal 4) volvió por el mismo trillo. Si Susana Andrade es objeto de desprecio o agresiones por parte de hinchas descontrolados ( que  nunca faltan), que se hayan "manijeado" con esas imágenes...¿Quién se hará responsable por  una exposición tan poco oportuna?

Las religiones traídas a nuestras tierras a sangre y fuego por los conquistadores europeos, son consideradas- en la mayor parte de nuestra sociedad y sobre todo en los círculos del poder- como "serias". Entre tanto las regadas por el dolor y el sufrimiento del cautiverio (las de los pueblos originarios o de origen africano) son despreciadas y homologadas a la "brujería". Las religiones "serias" asesinaron en la hoguera o bajos diversos flagelos a incontables víctimas y han tenido una asqueante proximidad al poder fáctico, incluyendo dictaduras, en más de una ocasión, pero, socialmente, para una sociedad que además de machista , es racista y es clasista, siguen siendo las religiones "serias".

  Si el Cristo Redentor volviera y  debiera optar entre una distinguida y fastuosa catedral,  o los gestos de gratitud quechuas y aymaras ante la Pacha Mama y su generosidad, o el atabaque y su recordatorio del desarraigo, de la supervivencia de la espiritualidad al látigo, al grillete, y al terror... ¿dónde se sentiría más cómodo?

En el tratamiento ligero, inmerecido, irresponsable y discriminatorio de la imagen y figura de Susana Andrade subyace, sin duda alguna, el menosprecio eurocéntrico y clasista a las manifestaciones religiosas de origen en los pobres y explotados de América.  Susana Andrade fue mediáticamente objeto pasivo de triple discriminación: doble por su condición femenina y  por el origen étnico y antropológico africano y sincrético de la religión que profesa en el Africa. Pero triple. por tratarse de un claro acto de discriminación de clase, hacia  la religión portada desde los barcos negreros hasta hoy por los pobres.

También subyace en este episodio  la excesiva consonancia de los distintos grandes medios de comunicación social de Uruguay (grupos 4, 10 y 12), tema al que me he referido varias veces y que apela urgentemente a una Ley de Medios.

Pero a espera de la resolución de lo general, y partiendo de la base  de la buena fe de los trabajadores de los medios involucrados en el caso particular, espero que, como es de rigor. procedan a corregir de inmediato  una muy desafortunada exposición mediática que arriesga a una mujer de bien como Susana, de manera completamente injusta,injustificada e injustificable.

Mientras Peñarol, el grande del Contador Gastón Güelfi, abandona la caza de brujas para bien de la cultura popuar y de sus propios intereses deportuvos, mientras la sociedad termina de entender que el umbandismo es una expresión religiosa tan legítima y genuina como cualquier otra y que la igualdad de derechos entre hombre y mujeres no es "una jodita para Tineli", la pelota está en la cancha  de los medios que cometieron semejante despropósito. Tienen la pelota en sus pies, y sin bruja alguna alrededor que les impida dirigirla correctamente hacia la única meta admisible: la solicitud de disculpas y/o reparación a la persona de la Señora Susana Andrade.






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