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lunes, 25 de junio de 2012
NO A LA ESCALADA NEO COLONIAL. Gonzalo Perera
El 23 de febrero del 2010, en Playa del Carmen, México, con la fundación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se dio un pasó histórico en la vida de la región. Por primera vez, se logra constituir un bloque regional que agrupa a todos los países al sur del Río Bravo, en hito complejo, lleno de contradicciones, aún incipiente, pero que puede ser un paso crucial en la promoción de una integración en pos de la defensa y apropiación soberana de nuestros inmensos recursos naturales, en salvaguarda de la sustentabilidad de la especie humana entera, contra el ecocidio y la deshumanización suicida del capitalismo.
Este hecho marca un eslabón más de una larga cadena. Para empezar, supuso previamente superar gradualmente - o transformar, en algunos casos- bloques subregionales de intención casi opuesta. Por ejemplo: el MERCOSUR fue alumbrado por cuatro gobiernos descarnadamente neoliberales en Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con una notoria intención de promover liberación de recursos naturales, desindustrialización (en Uruguay, por ejemplo, cerró buena parte de la producción química y textil, e hizo prosperar la forestación -en formato de monocultivo- a gran escala) y la flexibilización laboral, para abrir la región al gran capital, maximizando las tasas de retorno del mismo.
Para seguir, requirió previamente gestas referenciales. Concretamente, el surgimiento del ALBA implicó un antes y un después en la historia regional. Un bloque con clara definición anti-imperialista, con fuerte conjugación económica, y donde un actor crucial (Venezuela) aparecía aportando tres elementos centrales:
i) La presencia diplomática y económica que tiene un país de la riqueza petrolera de Venezuela, fundadora de la OPEP, que la Revolución Bolivariana puso al servicio de la difusión del ALBA y en abierta oposición a los intereses imperiales en la región.
ii) Para quienes (a mi juicio equivocada o descontextualizadamente) critican a Cuba por sus formas de participación popular y elección de gobierno diferentes al resto del continente, Venezuela es sin embargo incuestionable, ya que el Presidente Chávez, por sí sólo, ha ganado más actos eleccionarios que todos sus colegas sudamericanos juntos, bajo las reglas alegadas como paradigmáticas en la región, de democracia republicana-representativa y pluripartidaria.
iii) La Revolución Bolivariana puso un motor fuera de borda a una panoplia de iniciativas políticas, económicas y culturales. Si no todas han sido igualmente exitosas, es indudable que la capacidad de generación de agenda política ha puesto a la derecha en una inusual postura de franca defensiva, de plañidera crítica a los emprendimientos y proyectos bolivarianos.
Finalmente, en Argentina, Brasil, Perú, Paraguay y Uruguay, bajo modalidades, tiempos, estilos y programas muy distintos, han estado en el gobierno en los últimos años proyectos políticos que genéricamente podrían denominarse de “progresistas“, que si bien no significan una oposición al sistema capitalista (ni siquiera a nivel discursivo), pautan estrategias de desarrollo y coordinación regional mucho más sensibles a los intereses de las clases trabajadoras, de los grupos socialmente discriminados o marginados en general, que sus antecesores.
En el otro rincón del cuadrilátero, los Estados Unidos del Premio Nobel de la Guerra, Barack Obama, parecen haber entendido en Irak lo que sus generaciones mayores no entendieron en Vietnam. Desde Libia y Siria “in advance”. ya no invaden (a lo sumo hacen bombardeos tácticos de saturación, pero desde sus fragatas mislísticas), ya no dan golpes de estado con tanques en la calle, sino que alientan, financian o lisa y llanamente inventan insurrecciones locales, invocando la defensa del Estado de Derecho. En sugestiva coincidencia, en caso de triunfar estos movimiento rebeldes pro-occidentales, ipso facto proceden a entregar sus mejore recursos a las empresas multinacionales representadas por los Estados Unidos, en un acto de generosidad más que exorbitante.
El gobierno de Lugo que puso fin a décadas de sucesión- a menudo sangrienta y fraudulenta- del Partido Colorado en el poder en el Paraguay, nació con una inmensa fragilidad. Una de las más notorias era la inexistencia de un aparto partidario propio, pues el único aparato consolidado tras la “Alianza para los Cambios” que llevara a la presidencia al ex - obispo de San Pedro, era el del Partido Radical Liberal Auténtico (PRLA), el cual a través del vicepresidente Franco hizo muy evidente el tener agenda propia y afanes sucesorios desde demasiado temprano. Sin embargo y junto a diversos actos de impericia o falta de claro rumbo político, el gobierno de Lugo tuvo actos de genuina osadía, como nombrar a Alejandro Hamed como su primer canciller, designación abiertamente condenada por las embajadas de Israel y USA. En estos momentos, su gobierno acaba de ser depuesto por un “parla-golpe”, en una parodia de juicio político, ayuno de toda racionalidad política y lacerante de la constitucionalidad vigente.
Este hecho, gravísimo, adquiere aún más gravedad si es mirado en contexto.
El mismo sucede a o es simultáneo con, diversas intentonas de destitución, bloqueo o remoción de los gobiernos de Evo Morales y Rafael Correa. En momentos que, en Argentina, el paradigmático representante del ala burocrática y derechista del sindicalismo peronista, Hugo Moyano (recordemos: en 1976, desde la Juventud Sindicalista peronista, Moyano se dedicaba a perseguir y denunciar- pasaporte al cadalso- a integrantes del movimiento “Montoneros“) , asume un abierto enfrentamiento con el gobierno, llamando al gremio de camioneros a un paro nacional opositor. Medida de tristes recuerdos, a las vistas de los últimos y trágico tiempos del gobierno de Salvador Allende en Chile. Pero que también sufriera, para ejemplificar por derecha, el entonces primer ministro Alain Juppé en Francia en el 95 y 96: los paros en el transporte quiebran toda la cadena logística de un país y pueden llegar a inmovilizarlo. La base de apoyo popular del gobierno argentino parece sólida, pero la apuesta a quebrarlo, es a todo o nada. Y escuchar a Hugo Moyano hablar de corrupción y autocracia, toda una gruesa ironía del destino.
A esto se suma el constante sonsonete de los grandes cadenas de USA y sus correlativos medios de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ansiosos en ponerle fecha de caducidad al Presidente Hugo Chávez (en inglés, sería un claro caso de “wishfull thinking”) y pronosticando el vacio de poder tras su desaparición, sin más fundamento que sus propios proyectos e ilusiones.
Sin paranoias ni teorías conspirativas de dos centavos, hay una pregunta que cae por su propio peso
¿ Todos estos movimientos de destitución o bloqueo, jugando dentro de un marco de semilegalidad, vehiculizados casi siempre por el levantamiento de alguien que antaño fuera aliado de los gobiernos en cuestión, son mera coincidencia, o forman parte de un único operativo?
La CELAC posee el 27% del agua dulce del planeta. La tabla periódica entera. Las mayores reservas alimentarias y de minerales estratégicos. Si fuera superado el cipayismo y la colonización intelectual, la CELAC podría prescindir de las grandes potencias. El litio no es una burbuja, el agua dulce, no es una burbuja, las gramíneas no son una burbuja. Las grandes potencias, en su notoria embolia provocada por su desmesurada absorción de burbujas, necesitan a la CELAC.
Muy mal estarían haciendo profesionales tan bien pagos como los de los servicios secretos de las grandes potencias, si “velando por sus intereses nacionales”, no estuvieran metiendo cuña en el proceso integrador del sur. Toda nuestra historia, toda la larguísima sucesión de traiciones, conspiraciones, guerras intestinas insufladas desde el norte, señalan la conclusión. Una somera inspección a la historia continental me exonera de demostrar que el agua moja. Claramente, dentro de lo diverso y contradictorio, a veces incluso criticable, de lo gobiernos en cuestión, estamos ante una escalada CONTINENTAL, donde hoy eres tú el objetivo a desestabilizar , mañana yo, o viceversa.
Por ende, y desde el sur del sur, me atrevo a pedir a compañerxs, amigxs, hermanxs de lucha por la conciencia y genuina emancipación de la humanidad, que desde cada rincón del sur, a la denuncia de nuestra peripecia singular, sumemos una consigna conjunta
“NO A LA ESCALADA NEO- COLONIAL”
Mi invitación se extiende, muy especialmente, de mano tendida y corazón abierto, a lxs muchxs compañerxs y personas dignas, de recto proceder, que son ciudadanos de USA, Unión Europea e Israel.
La liberación siempre será tarea universal, o no será. Pero sus escenarios críticos, pasan hoy por distintos lares al sur del Río Bravo.
Si los agresores siempre se han unido, que por una buena vez se unan todas las conciencias rectas y convencidas de que una nueva sociedad se puede abrir camino al andar, entre mil imperfecciones. Pues solo en la inacción, resignación y prescindencia puede cobijarse la vana pretensión de perfección.
domingo, 17 de junio de 2012
Viejas falacias de derecha y la joven esperanza que es la izquierda. Gonzalo Perera
El pasado Viernes 15 en el microcine Plaza de Trinidad, debatieron dos representantes de la UJC (Juventud del Partido Comunista) (Leonardo Valiente y Federico Charlo) con dos representantes de "Vamos Uruguay" (Carlos Mecol y Sebastián González) sobre la propuesta del Dr. Bordaberry de aplicar a determinados menores de edad infractores el Código Penal (de adultos), con el mantenimiento de por vida de los antecedentes penales (lo que se suele llamar "rebaja de la edad de imputabilidad").
Es realmente digno del aplauso el nivel de cultura democrática puesto en evidencia por los 4 participantes. Un discusión de esta naturaleza, que por supuesto por momento se crispó, que supo de acusaciones o ironías, nunca es fácil de llevar adelante. Hasta quienes estábamos en la platea a veces saltábamos de la silla con algunos dichos. Sin embargo, los 4 participantes mostraron un aplomo, serenidad y respeto mutuo, completamente ejemplar. Cerraron la polémica como debe ser, con un apretón de manos. Habla muy bien de nuestra sociedad semejante demostración de altura y diálogo democrático, por lo cual sólo cabe felicitar a organizadores y expositores.
Creo que muchos de los asistentes teníamos posturas a priori respecto al tema. En mi caso, no la escondo. Estoy absolutamente seguro que la propuesta del Dr Bordaberry agravará la situación de inseguridad y que el hermano menor de un joven de 16 años al que se le aplique el Código penal del adulto, hará a los 12 años lo que su hermano hizo a los 16. No lo pienso por capricho: es una experiencia que se ha intentado bajo diversas fromas en 31 países o estados (donde rigen esqueman federales) con un único resultado: hacer más precoz el debut en la delincuencia. Por ende, de reformarse la Constitución en la dirección planteada, es seguro que luego habrá quien proponga aplicar el Código Penal a partir de los 12 y luego a partir de los 8 años. La matanza de compañeritos por escolares de 8 y 9 años acaecidas en USA, no parecen haber sido pasibles de disuasión por la aplicación del Código Penal desde la adolescencia.
Sin embargo, escuchar las exposiciones de los panelistas me hizo entender mejor el planteamiento y sus debilidades. A otros. los habrá convencido más del planteamiento, a otros les habrá dejado alguna idea nueva que no manejaban previamente. Creo que cada quien, aunque tuviera alguna postura a priori, algo aprendió del evento. Me gustaría plantear algunos elementos lógicos y de información que entendí deben ser puestos en blanco sobre negro para ordenar ideas y aportar al debate mi pequeño pedacito de la verdad que siempre es construcciónde todos y propiedad de nadie. Algunos puntos tienen que ver con la temática central de la polémica, otros no, ya que por su intensidad y riqueza, la misma por momentos pasó por otros puntos, todos bien interesantes.
1) Los retardos o inercias en los efectos de los procesos sociales.
Un primer punto es que parte de la militancia política, a la hora de analizar las realidad para hacer un diagnóstico ignora por completo los fenómenos de "delay" (retardo) o latencias, o si se quiere decir más ampulosamente, fuerzas inerciales que operan sobre todo sistema, muy en particular sobre las sociedades humanas.
Seamos bien concretitos: si un chiquilín de 16 años delinque hoy, nació en 1996. Tenía 6 años en el 2002 y si vivía en un barrio de contexto "crítico", durante todo ese 2002 tuvo, en promedio apenas algo más de una comida diaria, con un completo desbalance dietético y flagrante carencia de nutrientes indispensables. Los primeros cuatros años condicionan casi completamente la matriz cognitiva, psíquica y neurológica de una persona. Más aún, la Epigenética muestra que ciertas carencias alimentarias en la madre, durante el período de gestación generan de forma casi segura, graves problemas físicos y cognitivos en el feto. Un joven nacido en el 1996 en un barrio marginal, hijo de una madre de 14 años con deficiencias alimentarias, que pasó HAMBRE antes de llegar a los 9 años, que no vio trabajar regularmente ni a sus padres ni sus abuelos, cuando en el año 2005 el Uruguay comienza a acordarse con más persistencia de los ranchitos de lata, ya tenia su conformación de personalidad estructurada, con carencias de todo orden. Eso se gestó en los períodos en que la política Económica replegó al Estado a su mínima expresión, de la mano de ideólogos y ejecutores como Alejandro Végh Villegas, Ramón Díaz, Alberto Bensión, Ricardo Zerbino, Ignacio de Posadas, en su fanática ejecución de la doctrina llamada neo-liberalismo. Por ende, si se sostiene que "pese a que en los 7 años de crecimiento del PBI y de buenas políticas sociales de los dos gobiernos del FA (ambos fenómenos reconocidos con hidalguñia por los representantes de "Vamos Uruguay"), los chiquilines de 16 años delinquiendo muestran que la culpa de la inseguridad no está en la pesada herencia de las 4 décadas neoliberales", se está cometiendo el gran error de no darse cuenta que ese chiquilín no se formó en los años recientes, sino en momentos particularmente espantosos de las referidas décadas, como el 2002, el año peor que todos podamos recordar en el Uruguay.
Lo que se destruye en la sociedad, como la tradicional estructura de protección social batllista, hace efecto muchos años después. Las políticas sociales y de reconstitución del entramado social, llevan aún más tiempo, puesto que es más difícil, como es obvio, reconstruír que destruír. La inseguridad la generó el hambre y la desiguladad de la era neoliberal, por algo en los países en los cuales durante muchos años se estabilizan políticas sociales fuertes (caso Cuba, Venezuela, Finlandia, Suecia), la delincuencia baja a niveles mínimos.
2) Riverismo-Batllismo y las tensiones internas de los partidos.
El estado de Bienestar batllista fue pulverizado primero por la propia ala riverista del Partido Colorado, que siempre se caracterizó por ser ultraconservadora, liberal en lo económico y conservadora en lo político y social, fuertemente relacionada con los sectores conservadores de la Iglesia Católica, que supo hacer abuso de la grifa "batllista" por su prestigio, pero que seguramente habría provocado la ira de Don Pepe si viviera.
En las últimas 4 de´cadas, el riverismo ha tenido una trayectoria cíclica al interior del Partido Colorado: tomó el comando cuando el Presidente Pacheco Areco y el presidente primero y posteriormente dictador Juan María Bordaberry. Básicamente, bajo la denominación "pachequismo" (aunque el mismo se autorefiriera con expresiones como "Unión Colorada y Batllista", su sustancia ideológica era el más puro riverismo) fue ala dominante o de relevante presencia en la interna colorada. Su decidido apoyo a la dictadura militar le hizo perder fuerza en la interna y, tras el fallecimiento de Pacheco, muchos de sus dirigentes migraron hacia el Foro Batllista del Dr. Sanguinetti o la Lista 15 del Dr. Jorge Batlle.
La debacle colorada en las elecciones del 2004, le entregó las llaves del Partido a un emergente tan talentoso como producto paradigmático del riverismo: por su origen social, por su discurso económico, por sus posturas sociales y confesionalistas, por su conservadurismo en temas sociales, el Dr. Pedro Bordaberry significa la vuelta al poder del riverismo dentro del Partido Colorado.
Históricamente, el riverismo se vio tan enfrentado con el batllismo, que, por ejemplo, durante la dictadura de Grabriel Terra, apoyada por herrerismo y riverismo, y que generara sendas resistencias en el Batllismo, ocurriera que:
a) El 31 de marzo de 1933, al grito de "¡Viva Batlle, viva la Libertad!" Baltasar Brum se inmolara disparándose en su propio corazón como protesta in extremis contra el golpe.
b) El 26 de octubre de 1933, Julio César Grauert- el más avanzado dirigente que conociera el batllismos y tenaz opositor a la dictadura de Terra- a las 4.30 AM, fallece tras haber sido acribillado a balazos por la policía de la dictadura terrista en el km. 35 de la vieja ruta a Pando y que, en sus horas de agonía, le negara asistencia médica.
Todos los partido políticos tienen sus tensiones internas, es normal. No conozco ejemplo que supere al de riversimo-batllismo, donde directamente dentro del mismo partido se recurrió al asesinato del adversario.
Desde la década del 60, la "lógica del poder" pasó a dominar el razonamiento de buen aparte del coloradismo. Como expresando la vieja ironía de Wilson Ferreira Aldunate "Partido Colorado es la forma con que los uruguayos llaman al poder", riveristas, batllistas y dirigentes sin mayor definición ideológica comenzaron a alinearse detrás del que se adueñara del Partido, y así casi todo colorado era sanguinettista en los 90`s y casi todo colorado es bordaberrista en los días que corren. Ver al senador Ope Pasquet, hombre de fina inteligencia, formado en la generación de jóvenes que rodearon a Enrique Tarigo en plena dictadura, algunos de lo cuales lo acompañaron en "Libertad y Cambio" (el propio Pasquet, Roberto Asiaín, José Luis Guntin, Luis Hierro López, Hugo Granucci) y otros se escindieron en la "Corriente Batllista Independiente"( Manuel Flores Silva, Luis Mosca, Victor Vaillant, Daniel Lamas), alinearse tras el Dr. Pedro Bordaberry, exonera de mayor comentario sobre la lógica de encolumnarse tras quien predomina.
Sin embargo, si es que el batllismo el Partido Colorado no se lo quiere obsequiar en bandeja al Frente Amplio, es obvio que veremos a un discurso de neto corte batllista recortarse del liderazgo riverista. Los batllistas que se oponen a la aplicación del Código Penal adulto a niños y adolescentes (siguiendo así la doctrina social del batllismo, que en el punto específico tuviera una exponente de primer orden en la Dra Adela Reta, por ejemplo) son el emergente de esta tensión, que en el gran partido fundacional que casi monopolizó el poder político en el siglo XX, tiene mas de cien años y no pocos episodios de ferocidad en el enfrentamiento.
3) Neoliberalismo e Inversión extranjera.
Si bien la caracterización de las corrientes económicas y en particular del neoliberalismo siempre es tarea difícil, en diversos estamentos políticos suele caracterizarse esta corriente de manera errónea, asociándola a una fuerte apuesta a la inversión extranjera. Es un caso claro de condición necesaria pero no suficiente.
En una economía neoliberal, seguramente se presente una fuerte inversión de capitales extranjeros. Pero en economías que nadie en su sano juicio calificaría de neoliberales, también se da dicha apuesta.
La base de la doctrina neoliberal es la minimización o desaparición del rol del Estado en la conducción y gestión de la Economía, lo cual supone a menudo la destrucción de los sistemas de beneficios sociales existentes, liquidación de empresas de propiedad estatal, desregulación total y absoluta de la economía, particularmente destrucción de los derechos laborales, etc. Esto a menudo es un atractor de capitales extranjeros (en general los capitales más predatorios), pero en una sociedad donde el Estado no sólo no se destruya sino que, por el contrario, juegue un rol central en la armazón socio-económicos de la sociedad, puede recurrirse a inversión extranjera (en general de manera selectiva y no indiscriminada) para cimentar la economía.
Un ejemplo harto elocuente es Cuba. La República de Cuba es tanto constitucionalmente como en su realidad, una sociedad socialista. Lo cual supone un proceso en permanente construcción, pero que reconocerlo no es cuestión de definiciones alambicadas ni de grandes versos o literatura: es socialista una sociedad donde absolutamente todos sus integrantes tienen garantizada la satisfacción de sus necesidades básicas: alimento, vivienda, salud, educación, etc. Todos. No un 90% ni un 98,7%. Todos y cada uno. Y esta satisfacción de necesidades básicas no se hace como concesión graciosa, sino porque se entiende un derecho inherente a la condición humana, ganada por el mero hecho de ser humano. Porque en una sociedad socialista, los bienes materiales son de propiedad de la comunidad y si bien su administración puede pasar por diversas modalidades, no constituye mercancía, por ejemplo, la educación, sino que es un derecho . Educación-derecho, algo que en Chile Camila Vallejo sostiene, Sebastián Piñera niega- afirmando explícitamente que es una mercancía- mientras amplios sectores de la Concertación no dicen lo que Pîñera, pero lo pusieron en práctica cuando gobernaron.
Ahora bien, como Cuba es un pequeño país inserto en un mundo capitalista globalizado, y a la vez sometido a un criminal bloqueo de 50 años, para poder generar los recursos que requiere la satisfacción de las necesidades crecientes de un pueblo culto, sano e inteligente, necesita hacerse de divisas para cuya generación recurre a menudo a la inversión extranjera, en régimen de sociedad con el Estado. El rol central de éste en la Economía y en la sociedad en general (lo cual no obsta para la promoción de empredimientos autogestionados, por ejemplo), ubica a Cuba en las antípodas del neoliberalismo. La razón del artillero releva de mayor comentario: si Cuba no fuera un modelo antipodal, no sería atacada un día si y el otro también por USA, las grandes candenas internacionales, los medios de comunicación que les pertenecen. Y sin embargo, en esa sociedad cubana, hay captación y promoción de inversión extranjera: selectiva, estratégica, asociada al Estado y supeditada a los planes generales de la sociedad.
En determinado momento del debate, la representación riverista sostuvo que no habia tenido el Uruguay gobiernos más neoliberales que los del Frente Amplio.
Eso debió ser un lapsus, obviamente. Pero, por las dudas, repasemos:
a) Los gobiernos más neoliberales de la historia del Uruguay fueron el de la dictadura (cuya Economía se basó estrictamente en los planes elaborados por los Cr. Alberto Bensión y Ricardo Zerbino para el gobierno de Juna María Bordaberry, cabe recordar), el del Dr. Luis Alberto Lacalle (allí revistó tropas el Dr. Ramón Díaz) y el del Dr. Jorge Batlle (con Bensión "reloaded" y su caballo cambiario muerto por asfixia por inmersión a la mitad del arroyo)
b) Los gobiernos del FA han hecho una apuesta fuerte (para mi gusto excesiva y no debidamente discriminada) a la inversión extranjera. Concedido e indudable. Tampoco puede afirmarse que los gobiernos del FA estén aproximando al Uruguay a un sisrtema económico alternativo al capitalismo. Es evidente que no, en todo momento se ha hablado de "humanizar" el capitalismo, enunciado que no comparto. Ahora bien, la presencia del Estado en la sociedad en general, en particular en materia de regulación laboral a través de los Consejos de Salarios por rama de actividad, de revitalización de las empresas estatales a través de aumentos sustantivos en sus inversiones (el actual despliegue masivo de fibra óptica hasta los hogares- FTTH- y de la auténtica tecnología celular de cuarta generación-LTE- que está desarrollando ANTEL no tienen émulo en ninguna empresa de la región), de presencia del Estado en las políticas de primer empleo, en promoción de investigación, desarrollo tecnológico e innovación ha alcanzado en los gobiernos del FA niveles incomparables a los de los gobiernos de los partidos fundacionales y hacen fuera de lugar la tipificación de "neo-liberal".
He tratado de ser muy cuidadoso en este punto. Para quienes, como yo, tenemos como horizonte un sistema económico radicalmente diferente, a menudo no nos complacen algunos aspectos de la política económica de los gobiernos del FA. Pero no corresponde en absoluto calificarla de "neoliberal"; en todo caso parece una expresión socialdemócrata de las primigenias, de las emanadas del Manifiesto de Bad Godesberg de 1958 del SPD alemán, que no es precisamente mi texto de referencia, pero que guarda bastante distancia con el triste panorama que ofrecen actualmente las desfallecientes socialdemocracias europeas.
4) Las dos bibliotecas jurídicas y andar con un libro en cada mano.
Federico Charlo demostró de manera fehaciente, a mi juicio, que de las propuestas que el riverismo propone plebiscitar solamente una no ha sido ya sustantivamente contemplada por el Parlamento y la misma es la aplicación a algunos casos de adolescentes infractores del Código Penal (para adultos, no del Código de la Niñez y la Adolescencia). Y que esta propuesta supone la absoluta contravención de tratados internacionales que el Uruguay ha firmado, con carácter vinculante para sus suscriptores y que por ende deben considerarse de naturaleza supraconstitucional.
Frente a este planteamiento- irrefutable- la delegación de "Vamos Uruguay" argumentó que el Uruguay se debe regir por sus normas constitucionales y que todo acuerdo internacional está subordinado a las decisiones soberanas. Similar argumento esgrimieron los partidos fundacionales en temas de Derechos Humanos, ante su consideración parlamentaria reciente.
Ahora bien, en temas económicos, se podría abrumar al lector con centenares de citas y textos producidos por los partidos fundacionales donde se manifiesta que por más que en Uruguay se decida en un plebiscito mantener bajo monopolio estatal un área de la economía, los tratados internacionales que el Uruguay ha suscrito, que explíictamente se afirma son vinculantes y supraconstitucionales, y que su desconocimiento significaría la destrucción de la imagen de país serio y jurídicamente estable, hacen que deba abrirse el mercado de las telecomunicaciones, por ejemplo. Así se generaron por ejemplo las unidades reguladores (para el caso la URSEC). Paradojalmente, y como toda persona observadora notará, se crean unidades reguladoras cada vez que se quiere desregular y liberal un área de la economía y eso hizo el gobierno de Jorge Batlle, con el entusiasta apoyo de su Ministro Dr. Bordaberry, ignorando olímpicamente el plebiscito de 1992 sobre la ley de empresas públicas. Así, cuando se afirma que ANTEL es monopólica, se está faltando alevosamente a la verdad: no hay hoy ni un solo servicio de llegada al cliente (independientemente de la vía física de comunicación, que al usuario tanto le da si llega a Internet por un cable o de manera inalámbrica), en que ANTEL no tenga dos o tres competidores, como mínimo. Multinacionales en algún caso, empresas nacionales, en otros.
Los gobiernos del FA, para mi gusto y disgusto, aplican en todos los temas la supremaciá de los tratados internacionales vinculantes. Lo aplican en la Economía, lo cual no me complace y lo aplican en temas de derechos Humanos, lo cual me agrada. Esté o no yo de acuerdo, me guste o no me guste, reconozco una coherencia en el criterio seguido: Uruguay respeta sus compromisos internacionales. Y tanto es así que fue el Presidente Mujica, ex- rehén de la dictadura, quien asumiño la culpa del Estado Uruguayo por el terrorismo de Estado dictatorial y pidió disculpas a la familia Gelman y demás víctimas, dando cumplimiento a la sentencia de la Corte Internacional de Derechos Humanos de la OEA.
Por lo que pude entender en la polémica, los partidos fundacionales invocan una biblioteca similar si se trata de economía y negocios, pero la contraria si se trata de Derechos Humanos. No parece ser un tema debidamente meditado por los partidos fundacionales y sinceramente confío en que tomarán una opción más consistente, sea la que sea.
5) Terror y libertad de presión.
Con el Grupo Monte Carlo (Canal 4, Monte Cable, Radio Monte Carlo)- extremadamente ligado al riverismo- el Grupo Scheck (Canal 12, EL PAIS, Nuevo Siglo)-muy cercano al nacionalismo y muy en particular al herrerismo- y el Grupo Saeta (Canal 10, Radio Carve, TCC)- tradicionalmente allegado al Foro Batllista- que confluyen en empredimientos como EQUITAL S.A. a través del cual poseen el 95% de radios, revistas, empresas de tv cable y abierta, la libertad de prensa en el Uruguay es un cruel eufemismo. Los tres grupos señaladaos- con matices que es justo reconocer en el caso del grupo Saeta- supieron coexistir con gran comodidad con la dictadura militar. Los tres grupos- nuevamente con un matiz diferencial para Saeta- plantean una información absolutamente sesgada, donde hasta del acné el único culpable es el Frente Amplio. Así, no me extrañó ver la de algunos jóvenes trinitarios que expresaron que ir a Montevideo era poco menos que ir a Bagdad bajo bormbardeo, caminando con miedo una cuadra.
Sin embargo, los estudios de Rafael Paternain- EL estudio serio a nivel nacional sobre criminalidad su evolución y sus causas- los datos del Poder Judicial y todas las estadísticas de organismos internacionales digan que:
a) Montevideo es la capital más segura de toda América del Sur
b) La criminalidad en Uruguay no aumenta, sino que cambia de modalidad, en particular se evidencia que tiende a ser más agresiva (pero sin aumentar el número de casos), lo cual puede impactar mucho en la sensibilidad popular, pero no hacen del Uruguay un país donde hoy haya más chances de ser víctima de un delito que antes.
c) La mayor parte de homicidios están relacionados a conflictos domésticos (de pareja o familiares) y son protagonizados por adultos.
El terror que manifiestan algunos jóvenes, muy respetable, no se condice con la información objetiva. Hay muchos más riesgos en Buenos Aires o Asunción que en Montevideo. No hay más riesgos en Montevideo hoy que años atrás. Y no son menores los principales causantes de riesgos.
Eso no quiere decir que no se deba trabajar mucho más sobre la seguridad aun en su nivel sintomático y no causal (prevención y represión del delito), mediante un trabajo muy fuerte sobre la institución policial, como he escrito en una nota muy reciente, con medidas como las muy sensatas planteadas por el PIT-CNT en la proclama del 1 de mayo , como para citar un mero ejemplo, la focalización en el tráfico de pasta base. Me remito a lo que ya he escrito al respecto.
Pero si estos jóvenes encienden el televisor para informarse en Telenoche, en el siempre riverista canal 4, encontrarán la repetición ad nauseam de los delitos y muy particularmente de los que cometen menores.
Seguramente una mera coincidencia, en este país de la perfecta libertad de (ex) presión, claro está...
Felicito a los organizadores ya los 4 participantes. TODOS me ayudaron a pensar un poco más. Pero un fuerte y apretado abrazo a la militancia, valentía para asumir desafíos, serenidad y sólidos argumentos de Leonardo Valiente y Federico Charlo. La derecha nace vieja, la izquierda se renueva siempre y es seimpre joven. Y mientras un joven se levante a desafiar con argumentos y convicción las verdades impuestas por la matraca mediática, para mostrar otra manera de pensar el mundo, la izquierda sae estrá revitalizando y cargando de esperanza.
Federico Charlo- UJC Flores
Leonardo Valiente (de verde)- UJC Flores
lunes, 11 de junio de 2012
Sobre el no-salvataje español. Gonzalo Perera
Quien cede ante el abuso del idioma, en la batalla de ideas, empieza el partido perdiendo uno a cero. Por eso no se debe ceder ante expresiones como "gobierno de facto" cuando se habla de la dictadura. Porque el suavizado idiomático contribuye y mucho a a la dilución de las ideas. Porque no es posible que una idea sea elaborada sin su arcilla que son las palabras, las imágenes o los sonidos y si se empobrece la materia prima, malo ha de ser el producto.
Vi una imagen que me conmovió, registrada en una protesta callejera en España, de inmenso poder de síntesis, carga dramática y también ironía. Protestando contra el anunciado "salvataje" financiero de España, una persona bastante mayor, portaba un cartel que decía solo una frase:
"¡ No me salvéis!"
Es que NO hay salvatajes de los grandes capitales hacia los pueblos, sino actos de rapiña hacia los pueblos por parte de los grandes capitales, que la dilución idiomática y los medios del status quo insisten en llamar "salvataje", no sea cosa que nos terminemos de avivar que el que nos vino a salvar se nos llevó desde la bicicleta hasta la pasta de dientes.
La ironía de la pancarta aludida es evidente: el salvataje, tal y como ha sido muy específicamente aclarado, consiste en una inyección de fondos destinados pura y exclusivamente al sistema financiero español, que corría severos riesgos de entrar en caída libre. Se salva a los bancos, y si bien eso puede en primera instancia pensarse que puede "salvar" al pequeño ahorrista, trabajador que ha colocado alguna suma modesta en euros en la banca (Europa es una sociedad muy bancarizada, donde tarjetas de débito o chequeras- según el país- son de uso muy extendido), en realidad solo "salvará" al baquero, a los grupos financieros que controlan las acciones de los bancos, a expensas de los euros de todos los trabajadores.
Veamos y recordemos: un "salvataje" es una inyección masiva de fondos, para generar a la vez holgura financiera y confianza ante los depositantes, evitando así las tan temidas "corridas". Más allá de su volumen sideral y de su expresión jurídica- que puede ser variada- una primera observación es que no deja de ser un préstamo. Que como todo préstamo, luego se cobra. La pregunta es quién lo paga, a dos niveles: quién lo paga por las privaciones que ha de sufrir, y quién lo paga monetariamente mas temprano o mas tarde.
En España, el Ministro Luis de Guindos acaba de anunciar un salvataje de unos cien mil millones de euros, provistos por el "grupo euro", destinados a un recoleto acrónimo: FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancario). "Todo lindo, sino fuera por la sequía en el campo y el rayo en el rancho", se decía en mi terruño natal.
En el Uruguay sabemos de estas cosas. En el 2002, el Uruguay que no cambiaba de caballo en la mitad del arroyo, el de los acuerdos confidenciales con la gran banca del Contador Alberto Bensión, estalló en diez mil pedazos. Vino un "préstamo puente" del gobierno de George W. Bush hasta que nos pudieran atender los organismos multilaterales de crédito. Presidente Bush que había adquirido una notable simpatía por nuestro entonces presidente, hecho que a lo mejor guardaba alguna relación con la forzada, pretextada y traída de los pelos ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba que nos legara Don Jorge Batlle Ibáñez. O quizás reflejaba la proverbial sensibilidad de George W. Bush, hombre afecto a la filantropía, ahura que dice, con la debida licencia del inmortal Juceca.
Uruguay salió del 2002 mediante brutales transferencias de recursos, a saber:
1) Quienes en el momento de la crisis, por intuición o mero azar contaban con fuertes sumas de dinero no afectadas al sistema bancario uruguayo, multiplicaron varias veces su patrimonio ya que pudieron comprar campos, casas, apartamentos, locales comerciales, a precios de miseria, los que, cuatro o cinco años después volvieron a tomar valores "normales" o incluso elevados. Así, cualquiera que pregunte un poco se encontrará con adquisiciones por cien mil dólares en el 2002 que en el 2007 se re-vendieron por un millón de dólares ( a valores constantes). En 5 años, sacar nueve de ganancia por cada dólar que se invirtió: dígame Ud. si hay acaso mayor negocio. Esto es una viejísima leccion de Economía, pero que suele ignorarse contra toda señal de la Historia: las crisis son endémicas, necesarias e inherentes al capitalismo. Son los choques de placas tectónicas que desplazan a algunos y encumbran a otros, pero además son una oportunidad de hacer negocios de oro, generando a grandes capitales la oportunidad de multiplicarse de forma superior a lo soñable.
2) Si bien algunos bancos lisa y llanamente quebraron, el buque insignia de nuestra banca, el BROU, actuó como "tapón" del sistema financiero y de las cuentas del Estado. Muchos de los ahorristas del BROU, por diversos mecanismos, tomando en cuenta los tiempos que debieron esperar, las "compras de ahorros" que algunos no tuvieron más remedio que aceptar ( capitales importantes que compraban depósitos "acorralados" por un valor sensiblemente inferior), perdieron una suma muy significativa que no desvaneció en el aire sino que se fue a los capitales que compraron oro por baratijas, o a los pagos que el Uruguay debió hacer al FMI y tenedores privados de deuda soberana. Que fueron suavizados por algunos muy inteligentes recambios de deuda realizados después del 2005, pero no quita que al hacer el diagrama de flujo de fondos, la dirección de la corriente es harto evidente: de abajo a arriba y de adentro hacia afuera. Como en toda crisis, obviamente.
3) Más allá de todo activo tangible, los uruguayos vivimos suicidios, fallecimientos por causa de stress agudo, desmembramientos familiares por jóvenes que se iban al exilio, estudiantes universitarios a punto de egresar comiendo una vez al día (nadie me lo contó , lo viví en alumnos muy queridos), escolares comiendo pasto el fin de semana , trabajadores desesperados, parejas quebradas por el peso de la angustia cotidiana, multiplicación de la marginación y la violencia. ¿Cuántos trillones de dólares de indemnización debería reclamar la clase trabajadora uruguaya, el laburante de a pie, el ama de casa, el estudiante, nuestros gurises, por ese tiempo de infierno en vida, si las cuentas hubieran de cerrarse con un mínimo sentido de justicia?
España vive hoy lo que antes nosotros. "Austeridad" (eufemismo por "sufrimiento") para la clase trabajadora, "salvataje" (eufemismo por "tremendo negocio para algunos grandes capitales internos y externos") para el sistema financiero.
La indignación- genuina, legítima y más que justificada- cunde y toma hasta ropajes de arte o humorada punzante.
El quiebre -ya cubierta por el Estado español- de Bankia, incentivó el ingenio flamenco a arrancarse por bulerías
"Tú me has bajaíto el sueldo / me lo subiste toíto / para poder defenderme / hasta mi casa yo he vendío... / Me busqué dos curriyos / pa’ la hipoteca...Bankia, Bankia, Bankia / pa ti seis pulmones pa mi ni unas branquia..."
Quizás vivió en Uruguay. O quizás a fuerza de vivir con los ojos abiertos y empecinarse a que dos mas dos le de cuatro, por su lado, el señor mayor que sostenía su pancarta daba refugio a la más lógica economía elemental y a la mismísima dignidad, con su ironía: "¡No me salvéis!"
El "salvataje español", una vez más, succionará hasta los dientes de oro de abajo hacia arriba y de adentro hacia fuera. siempre y cuando no sea estéril y el sistema financiero español termine hechos trizas igual, en cuyo caso la succión incluirá vidas enteras y todos los intangibles que ninguna moneda puede expresar y que ni siquiera se cuantifican por los billones de lágrimas que arrancan, sistemáticamente, a los ojos más curtidos o más inocentes.
miércoles, 6 de junio de 2012
Sobre la moción de censura al Ministro Bonomi. Gonzalo Perera
- Es notorio que guardo respeto hacia toda persona, así piense diametralmente opuesto a mí. En el caso de diputado José Carlos Cardoso, ese respeto genérico se carga de recuerdos afectuosos. En mi pueblo natal, Rocha, José Carlos era un estudiante de magisterio sumamente humilde a quien mi padre ayudaba en sus estudios, dándole clases de Matemática. Es sin duda una persona que se ha hecho desde abajo y en base a romperse el lomo trabajando y eso, en el Partido que sea, me merece mucho respeto. Como integrante del Secretariado Ejecutivo de ADUR (gremio de docentes universitarios), me tocó en su momento escribirle un mail diputado Cardoso solicitándole una entrevista para plantearle la posición de nuestro gremio frente a un tema de nuestra directa incumbencia que estaba a consideración parlamentaria. No recuerdo exactamente el tema, pero sí recuerdo su respuesta cariñosa y fundamentalmente su expresión de gratitud hacia mi viejo, a quien le hizo llegar todo su afecto y le señaló que no olvidaba que mi padre le había obsequiado los libros para estudiar, que él no podía pagarse. Fue muy lindo para mi papá leer ese mensaje de José Carlos, lo hizo feliz saber que aquel muchacho de túnica blanca, hoy diputado, lo recordaba con cariño y gratitud. Y ese gesto del diputado Cardoso, independientemente de cualquier diferencia de opinión que con él pueda tener, que naturalmente las tengo, fue un gesto de hombre de bien. Y esas cosas hay que decirlas sin vueltas ni ambigüedades.
- El ministro Bonomi, desde la cartera de Interior, a mi modesto juicio, cometió algunos errores. No me gusta andar con vueltas y anoto tres: a) Los famosos “megaoperativos” u “operativos de saturación” que para muchos de nosotros se parecían muy peligrosamente a las viejas y detestadas “razzias” y cuya efectividad fue, en algunos casos, prácticamente nula. b) Permitir el alejamiento- en medio de una polémica- de un profesional de la talla de Rafael Paternain, quien brindaba una alta confiabilidad a los guarismos sobre criminalidad, su análisis y tendencias. c) Quizás ligado a b), comprometer algunas metas ante el Parlamento, que parecían un genuino acto de optimismo.
- Del mismo modo, el ministro Bonomi es notorio que se rompe el alma en el ejercicio de su cargo. Errará, no caerá simpático, se podrá decir lo que se quiera de él, mas no se puede negar que es un ministro de dedicación ultra-full-time.
- El ministro Bonomi no generó ni alentó las situaciones de inseguridad que nos afectan a los ciudadanos. La generaron los 45 años que van del 1960 al 2005 en que, crisis económica, social y cultural, el tejido solidario de la sociedad uruguaya se hizo trizas, dejando regueras de marginación y exclusión, con la consecuente incursión en la delincuencia como manera de sobrevivir de muchos que están o se sienten dejados de lado por todos los demás. Esa delincuencia a menudo brutal y salvaje, es fruto de décadas de destrucción social y no se revertirá sino en décadas de políticas de integración social y combate de las desigualdades y exclusiones. El ministro Bonomi no puede solucionar este problema, pero sí puede y debe atenuarlo, disminuirlo, mediante el uso de las fuerzas que el Estado dispone para custodia de la seguridad publica. Y el más afectado por la criminalidad no es el gran millonario que puede poner doscientas alarmas a su alrededor, es el trabajador humilde, que anda en la calle, camina o toma el bus y tiene una modesta vivienda. Por lo cual no se puede ni se debe confundir la acción de velar por la seguridad pública con ser de derecha o fascistoide. No hay que confundir chancho con bicicleta. Proteger el derecho a la integridad del trabajador y de su familia, es algo que debe hacer la izquierda, a quien por ende no debe temblarle la mano si debe recurrir a aumentar medidas de vigilancia o represión del delito que sean eficaces y respetuosas del Estado de Derecho.
- El Director Nacional de Policía, Julio Guarteche revelaba un tiempo atrás en una entrevista una media de 5 mil casos/año de corrupción policial. Es una tasa preocupante. La corrupción es propia a la especie humana. Pero el contacto cercano al delito, al dinero que el mismo mueve, el stress y bajo salario que muchas veces percibe el funcionario policial, lo expone de manera muy singular a la tentación. Y es así que si bien, como en toda profesión, hay de los unos y de los otros, la institución policial, además de carencias de efectivos, de recursos de equipamiento y entrenamiento o de remuneración, se ve muy debilitada por los policías que son cooptados por la delincuencia organizada. Con ese cuadro de situación debe lidiar el Ministro Bonomi, y se están tomando medidas para aumentar efectivos, entrenarlos mejor, equiparlos mejor, ha ido aumentando su remuneración gradual pero persistentemente. Habrá cometido errores el Ministro Bonomi, pero… ¿Quién es el fenómeno que mejoraría el panorama en unos meses? O dicho de otro modo: ¿Hay muchas variantes distintas a las ensayadas por Bonomi para tratar de enfrentar la situación con los insumos con los que cuenta? Mi más honesta opinión es: NO. Todo puede ser un poco mejor o un poco peor, pero en el problema de la seguridad, que es sin duda preocupante, no veo ninguna solución mágica ni al Mandrake que la pueda aportar. Por cierto el recurrir a las Fuerzas Armadas (no entrenadas para esta misión) o a la creación de una Guardia Nacional (del estilo de la Gendarmería Argentina) como han sugerido algunos dirigentes blancos, difícilmente cambie de raíz la situación: puede subsanar parcialmente la escasez de efectivos, pero puede generar que el fenómeno de corrupción antes referido se instale en los efectivos militares y que en definitiva ese aumento cuantitativo no devenga mejora cualitativa. Para muestra, basta un botón: sobre el ingreso de armas, celulares y otros efectos supuestamente vedados a los penales, hemos visto como cuadros policiales y militares, que custodian a nivel interno y externo los centros de reclusión, respectivamente, se culpan mutuamente. Un razonamiento de Perogrullo sugiere que para ingresar un arma a un centro penitenciario se necesita la aquiescencia o distracción de alguien en la guardia externa Y en alguien en la guardia interna, pues donde sólo una guardia fuera 100% eficaz, no podría llegar una pistola hasta una celda. Si tienen más culpa unos u otros, parece un discusión casi bizantina. Lo relevante es que el recurso a efectivos militares “per se” no parece ser la pócima mágica. En todo caso, parece más saludable el pasaje de efectivos militares a la institución policial, previos cursos de capacitación adecuados. Acaba de egresar una primera camada. Bonomi no puede tirar semillitas y cosechar agentes entrenados, está haciendo, me parece, lo que, detalles más o menos, cualquiera que se tomara su cargo en serio intentaría hacer.
- El diputado José Carlos Cardoso acaba de interpelar al ministro Bonomi y presentar una moción de censura en su contra. Ambos recursos completamente constitucionales, aunque muy distintos. Algunos analistas ligan este hecho a las aspiraciones presidenciales del diputado. Me parece un comentario irrelevante y fuera de lugar: lo haga por el motivo que lo haga, se trata de si es correcta o no la interpelación y moción. Y allí mi opinión se fragmenta. Un diputado puede (y diría debe) interpelar a un ministro cuya gestión le merece interrogantes relevantes. A mi juicio, está muy bien que el diputado Cardoso interpele al ministro Bonomi y que exponga su visión muy crítica de su gestión y que el ministro dé sus respuestas. Hasta ahí, no tengo objeción alguna. Sin embargo creo un inmenso error del diputado Cardoso el promover la moción de censura. Porque no creo que el diputado Cardoso, que es un hombre inteligente, pueda tan siquiera imaginar seriamente que con otro ministro y otras medidas se lograrían unos resultados radicalmente distintos. Insisto: errores hay, y yo mismo señalé tres. Correcciones siempre se pueden hacer y las críticas parlamentarias mucho pueden contribuir a ello. Pero magia, en estos temas, no hace ni Bonomi, ni Mandrake. Y me parece un genuino “cortar el hilo por el lado más fino” mocionar la remoción del Ministro, o incluso anticipar elecciones, como si acaso el Partido Nacional fuera a gestionar mejor la situación de la seguridad, cuando en los 34 años democráticos de gestación de la matriz social de la inseguridad, en 12 gobernó el Partido Nacional y en los restantes co-gobernó junto al Partido Colorado. La propuesta es injusta, efectista y nada efectiva, pero además, suena extraña en boca del Partido de quienes firmaron, en las manos de Juan Eduardo Azzini (a quien aún hoy reivindican, por cierto), la primera carta-intención con el FMI, genuina apertura de la Caja de Pandora para la sociedad uruguaya.
- El diputado José Carlos Cardoso, que quede claro, cuenta con todo mi respeto y con el afecto sincero que vienen de los recuerdos al principio narrado. Lo sé un hombre inteligente y metedor, luchador, trabajador. Y sinceramente lo creo un hombre de bien, cuyas intenciones- más allá de las expectativas políticas que pudiera tener, que si las hubiera serían legítimas- seguramente son actuar en beneficio de la sociedad. Creo que hizo bien en interpelar al ministro Bonomi. Pero creo que cometió un inmenso y riesgoso error al mocionar su censura, pues sin duda sin quererlo, está promoviendo el reduccionismo y el facilismo en una tarea harto difícil, donde todo lo que se hace (que se debe hacer, insisto) nunca será tan espectacular como lo que no se puede hacer, y donde quien debe enfrentar tamaña situación, no es quien la generó durante 45 años.
- El Parlamento debe rechazar enérgicamente la moción de censura al ministro Bonomi. Puede indicarle mil críticas o sugerencias, pero no puede hipotecar su credibilidad y seriedad haciendo una jugada “para la tribuna” pero cuyo efecto concreto sobre la problemática planteada será absolutamente nulo, o incluso nocivo. Con todo el respeto que me merece el diputado interpelante, su partido y su tradicional aliado, el Partido Colorado, sin santificar ni demonizar a nadie, sin maniqueísmos ni simplismos, ésta es mi sincera opinión.
lunes, 4 de junio de 2012
Un Frente muy Amplio, pero nada ajeno. Gonzalo Perera
El 27 mayo marcó una revitalización de la vida del FA. 175 mil personas votando en la interna de una fuerza que gobierna el país hace 7 años y Montevideo hace 22, es una demostración de militancia muy destacable. Comparar con recientes votaciones a la interna de los partidos restauracionistas, lo que tuvieron la mayor parte del mérito de fundar exitosamente esta sociedad, pero también la mayor parte del demérito de fundirla estrepitosamente, releva de mayor comentario.
Al poco tiempo de esa dinamizante fecha, soprendió el relevo del ministro Héctor Lescano , explicado porque " también hay que cambiar cuando las cosas van bien". No se ha planteado el relevo de muchos compañeros que desempeñan muy bien diversas responsabilidades de primer nivel gubernamental desde el 2005. Por lo cual la pregunta es por qué Fulano se releva y Mengano no. No fue clara la explicación del Señor Presidente, aunque es de su estricta incumbencia tal decisión, como lo señalara el propio Héctor Lescano, que en sus últimas palabras al frente de la cartera, definitivamente salió por la puerta grande, de manera generosa y constructiva. Jamás voté a Lescano y no anima este comentario ningún interés menor, pero lo que es justo, es justo, tanto en Roma como en Bizancio.
La posterior remoción del compañero Gerardo Rey del directorio de UTE (no soy quien para juzgar actuaciones en el ente eléctrico, pero lo recuerdo saliendo a dar la cara en momentos comunicacionalmente difíciles para UTE) dio pie a una especulación centrada en 2 premisas:
1) Hay una crisis en el FA
2) Su origen es una suerte de guerra interna entre el FLS y el MPP.
Discrepo al menos doblemente con esta visión y lo hago en absoluto desconocimiento del "mano a mano" que se anuncia habrían tenido hoy Mujica y Astori. Permítanme desplegar esta discrepancias
a) Sea el que sea el resultado de las internas del 27, el FLS y el MPP no son, ni serán jamás, atrevo a aventurar, el Frente Amplio. En el FA hay muchos sectores y, sobre todo, muchísimos militantes que no responden más que sus conciencias. Calificar de ·"crisis" una situación confusa, que generó una discrepancia circunstancial entre dos sectores muy importantes, pero con los 175 mil votos del 27 sobre la mesa, es exagerar. Y es profundamente anti-histórico, porque cuando este país fue gobernado por blancos y colorados del 1985 al 2004, vaya si hubo crisis de gabinete, retiros masivos de ministros de un sector, etc. Incluso hubo un delfín ( me refiero al Dr. Juan Andrés Ramírez, con todo respeto) , que pasó a ser el principal dedo acusador de su mentor. La política es dinámica y la única guía éticamente certificada es la conciencia, no ningún carnet. Por ende, no desprecio, acuso o ignoro ningún cambio de opinión y re-clivaje de variables al interior de los Partidos Fundacionales. Solamente digo que así como es vox populi que la actitud - al menos ambigua- de Sanguinetti fue crucial para la derrota de Jorge Batlle frente a Lacalle , también lo es que su luego sopesado, quizás demorado, pero oportuno posicionamiento sobre la Ley de Empresas Públicas del 92, fue clave para transformar al entonces Presidente Lacalle en un figura cuasi testimonial, desautorizada por el 72% de su electorado. Del mismo modo, no he visto nada ni remotamente comparable en este gobierno o en los dos del FA, por más que los medios que hacen 7 años se empeñan de manera ejemplar en debutar en el duro arte de ser opositores, tras 90 años de oficialismo, sugieran "autrêment".
b) Con estilos comunicacionales notoriamente distintos, no hay polarización ideológica entre el MPP y el FLS. El gobierno de Mujica-Astori es armónico y las diferencias entre los sectores referidos han sido pocas, puntuales y de matiz. Señalar "un enfrentamiento" o "polarización", es un salto lógico al vacío.
Digo más: tanto como con el MPP como con el FLS, se han planteado discrepancias más de fondo (PPP; distribución de riqueza, cadena cárnica, integración al ALBA, meros ejemplos) desde EL POPULAR, que las controversias existentes entre ambos sectores,. Vaya si me consta. Y no es intención deliberada ni pretensión de blasón, sino que es, otra vez, constatación fáctica. Pues entre el FLS y el MPP no hubo discrepancia alguna al respecto y esto no ofende ni teme, solo constata, valga la redundancia. La oposición polar entre ambos sectores o entre Presidente y Vice, es objetivamente falsa y muy presumiblemente artera, pero incuestionablemente insustentable lógicamente,
.Las decisiones de la cúpula del Poder Ejecutivo no tienen por qué ser explicadas, están dentro de sus potestades. Pero con una fuerza política como el FA detrás, militante, crítica, que le gusta entender, hay decisiones y discusiones que generan señal de ajenidad en la militancia. Por ende, no hacen bien.No es bueno, que, a lo "JR" te digan que cambiás el cuadro que ganó, cuando lo usual es "cuadro que gana no se toca". No es un imposible, pero supone un cambio cultural, hay que digerirlo como para explicarlo mucho mejor y permitir entenderlo a los demás.
.El mensaje central del 27 de mayo debería resonar por encima de matices de opinión y discrepancias circunstanciales : 175 mil personas hemos dicho que el Frente es Amplio y no es ajeno. Y que lo queremos entender y apoyar tanto como posible.
El FA somos todos y su vitalidad depende no sólo de algunos, a quienes las circunstancias hagan mayoría en tal o cual momento. No olvidando ese detalle muy básico del ADN frentista y no permitiendo que se "inflen" desavenencias muy menores y no-programáticas, hay FA para rato. Olvidándolo, y generando falsos clivajes, más basados en el estilo comunicacional o cultura de debate político, que en la materialidad (los recursos, la plata, el destino del esfuerzo del trabajador, llámele como quiera), me temo que no habrá milagro.
domingo, 3 de junio de 2012
Don Benicio "reloaded". Gonzalo Perera
" Ocho y ocho , dieciocho" decía Don Benicio garabateando sumas, con su grueso lápiz que portaba en la oreja, sobre cualquier papelito, a la hora de cobrarte las compras en su almacén. Nunca me quedó del todo claro si lo decía en serio o en broma, pero desde pequeñito aprendí que Don Benicio sumando era más peligroso que la visita un cuerpo se asesores gringos para el desarrollo de las naciones. Y eso es mucho decir.
Pues mucho han dicho algunos dirigentes, dirigidos o dirigibles blancos, sobre las elecciones internas del FA. Básicamente se jactan del terrible descenso en el nivel de votación respecto al 2006. En efectos, los 174.776 compañeros que (según se sabe hasta ahora, puede variar ligeramente esta cifra) votamos el pasado 27 significamos un descenso del 21,6% en el nivel de votación respecto a seis años atras. Seis años que hemos estado en el gobierno, con lo que ello supone de desgaste de la fuerza política, de succión de sus energías por parte de la tarea gubernamental, de descontentos y frustraciones que siempre se cargan a la factura de quien dirige el país. Visto desde ese contexto, a mí me parece que la movilización de casi 175 mil personas, es un hecho sumamente positivo, y que no es para cualquiera hacerlo. Naturalmente, esta apreciación es harto discutible.
Lamentablemente, no es discutible el descenso en el nivel de votación en las elecciones de los jóvenes blancos. No es posible porque si bien sabemos que 4 años atrás, según EL PAIS, fueron 55 mil los votantes, en diversos medios de prensa circulan cifras de la votación de este año para los más variados paladares, tales como 40 mil, 42 mil , 45 mil o incluso, en declaraciones de algunos dirigentes, 47 mil. Naturalmente sería bueno que la ruleta parara de girar y saber cúantos votaron, como cuestión anecdótica. Para saber si la pérdida de caudal electoral de los jóvenes blancos fue del 27, 3% (si fueron a votar 40 mil) o 14,5% (si fueron 47 mil): casi dos a uno la relación entre una cifra y la otra. En Twitter, yo felicité a algunos reconocidos nacionalistas porque 40, 47 o 55 mil jóvenes, sea cual sea la cifra exacta, cualitativamente me parece una movilización muy importante y digna de destaque. Como me parece encomiable la participación de casi 175 mil voluntades en las elecciones del FA. Pero hay actores nacionalistas que no parecen aplicar para fuera la lógica que aplican para adentro. Fiscalizan y disfrutan el descenso del caudal de votos ajenos, mientras juegan a la mosqueta con las cifras de sus caudales electorales. O quizás no se trate de la mosqueta, sino que estudiaron Aritmética con Don Benicio y lógicamente, ocho y ocho, les da dieciocho.
La incoherencia de estos dirigentes blancos es juego político menor u oportunismo, no da para mucho más. En cambio algunos actores del FA han adherido al "ocho y ocho dieciocho". Incluso gente ducha con los números, habituada a manejar cifras, hacer negocios, facturar, analizar datos, parece sufrir de una suerte de efecto "Don Benicio reloaded" y están haciendo afirmaciones raras, con cierto tufillo desagradable. El que opinen que les parece magra la participación es completamente subjetivo y respetable: qué es magro y qué es bueno depende del criterio de cada quien. Lo que es un poquito más embromado es cuando empieza la cacería del culpable por ese mal que se asume como irrefutable. O cuando, por ejemplo, se cargan las tintas contra Montevideo. Cuando de manera muy poco sutil se sugiere que la gestión de la compañera Ana Olivera habría incidido en el resultado. Ese tipo de argumentos a mí no me parecen dentro de la categoría "subjetivos respetables", sino más bien dentro de la categoría " lisa y llanamente jodidos".
Primero por que son científicamente incontrastables ¿Cómo se probaría o refutaría semejante asignación causal? Segundo , porque en momentos en que la aprobación al Presidente desciende, cuando la dinámica social en una ciudad del interior y en Montevideo es completamente diferente (con mucho mayor capilaridad en el interior), cuando la población de Montevideo está particularmente sensibilizada por el tema de la seguridad, cuando la votación es voluntaria y en Montevideo supone desplazamientos que no siempre pueden ser a pie en momentos que estamos a fin de mes y de bolsillos cortos, jugarse con tanta alegría por un factor causal entre los muchos imaginables, si quien lo hace no es una mente de una cortedad ramplona, entonces está operando. Operando en un sentido en el que se ha incursionado mucho: tirarle cascotes a la gestión de la compañera Ana Olivera.
La gestión de Montevideo es difícil y tendrá mucho para mejorar. Pero ya viene siendo hora de dejar de tirarle el fardo a Montevideo y a nuestra compañera Ana de todo lo posiblemente mal ningunearle todo lo que se está haciendo bien y su presencia a destajo en todas las zonas del departamento. Es realmente un juego jodido el que se hace con estas insinuaciones y lo unitario no exhime de claridad: es una sugerencia muy fulera y sumamente injusta,
Por las dudas, a los efectos futuros, dejo constancia que: 1) Ana Olivera no mató al Presidente Kennedy; 2)No escondió el tesoro de las Masilotti; 3) No hundió el Titanic; 4) No es la responsable del calentamiento global.
Por las dudas, no sea cosa que como ocho y ocho dieciocho, este desplazamiento del viejo querido Aristóteles por la lógica de Don Benicio termine provocando que sesudos analistas que se suponen de izquierda, termine culpando a la querida compañera Ana de algunas de esas calamidades o de la siete plagas de Egipto.
"Por las dudas, Don Benicio...¿No me deja sumar a mí? Mire que soy grande, pienso y saco cuentas solito". Lo dije muchas veces y hoy me da ganas de decíselo a los émulos contemporáneos de aquel implacable cultor de la aritmética flechada, subidos a un pedestal autoerigido, señalando con el dedo, "casualmente" siempre para el mismo rumbo.
viernes, 1 de junio de 2012
La NO-POLEMICA entre Emiliano Tuala Cerdeña y Victoria Rodríguez. Gonzalo Perera
1.No tengo el gusto de conocer personalmente a la Sra Victoria Rodríguez. La recuerdo conduciendo un programa en el que viajaba, mostraba bellos sitios y hacía gala de un uso fluído y muy correcto de otros idiomas ( mi memoria no retuvo cuáles, pero tengo la sensación que se expresaba muy bien en más de un idioma no-materno). La sobriedad con que aparecía y esa capacidad de expresión, me generaron una buen impresión de la Sra Victoria Rodríguez, como una periodista capacitada para la tarea que asumía.
2. En tiempos más recientes, ví a la Señora Rodríguez conducir otros tipo de programas, que no me generan interés y en algunos casos, no son de mi particular agrado. Eso no quiere decir que sean malos, estoy hablando de subjetividad pura: a mí no me gustan. Y por ende hago lo corresponde y lo que lamentablemente, he terminado haciendo con casi todo el dial televisivo uruguayo, con excepción de TNU y algunos programas muy puntuales de las grillas , al menos , y sin hacer mayor esfuerzo de memoria, recuerdo que miro con cierta regularidad tres programas del canal 10 y uno del 12. Naturalmente, como se dijo antes, no es más que una materia de gusto personal, la expreso para situar claramente mi grado de desconocimiento de la trayectoria de la Sra Victoria Rodríguez y de eventuales competidores. Y porque me parece sano y bueno cuando se desconoce algo, admitirlo sin más vueltas. No es pecado no saber. No ser prudente frente a lo que no se sabe, es un peligroso salta al vacío.
3. En cambio, conozco a Emiliano Tuala Cerdeña. Es un joven universitario ya casi egresado, que suele compartir sus opiniones e intereses a través de Facebook y con quien tengo una gran sintonía, compartiendo en un 99% los conceptos que expresa de manera- a mi juico, subjetividad absoluta, nuevamente- de manera absolutamente brillante. Tiene una opinión de una lucidez e inteligencia completamente inusuales, que además las sabe expresar excelentemente. Es extremadamente creativo, tiene un muy incisivo- a menudo irónico- sentido de humor, al que recurre a menudo. Porque se lo he dicho a él, puedo expresar abiertamente que admiro profundamente su capacidad y que me parece de los tipos más capaces, originales y comprometidos que he conocido en el mundo virtual. Es un tipo que se juega por lo que cree y discute con quien sea, pero lo hace siempre con inteligencia, con argumentos, de frente, y con las más sanas intenciones y conductas intelectuales. Además, he tenido reiterados indicios de algo que quizás supera a todo lo anterior: tengo la caso absoluta certeza que Emiliano es un gran tipo, y me alegro que se dé la conjunción de talento, juventud y calidad humana. Nos va a hacer bien a muchos prestar atención y aprender de lo que Emiliano puede brindarnos (y generosamente suele hacerlo).
4. Hace pocos días leí una impecable carta abierta a la Sra. Victoria Rodríguez escrita por Emiliano Tuala Cerdeña. No tenía ninguna palabra fuera de lugar, aunque era fuerte, a menudo recurría- como suele hacer Emiliano- a la ironía y denotaba un sincero y profundo enojo, debido a que la Sra Rodríguez se habría referido en términos inadecuados al barrio Colón- al que describió como casi marginal y en el que se preguntó como era posible vivir , al tiempo que tuvo afirmaciones bastante duras- y me parece que injustas, por generalizar alguna mala excepción al todo- sobre el conocido Complejo América.
5. Más allá de la confianza que me merece Emiliano, miré la grabación de la Sra. Victoria Rodríguez atentamente. Y no tengo la menor duda que- aunque no haya sido su intención, cosa que sólo la conciencia de cada individuo puede conocer- las expresiones de la Sra Rodríguez fueron completamente infelices y estigmatizadoras de una zona donde un gran conjunto de gente de bien ha hecho y hace sus vidas sanamente. Entendí por ende, por qué, desde el sentido de la pertenencia y defensa del prójimo que sólo tiene la buena gente, Emiliano escribió su apasionada carta y concluí que sin duda, tenía razón. Me di cuenta que si alguien se expresara de modo similar sobre mi Rocha natal, por ejemplo, quizás con otras palabras y otro estilo- seguramente no mejor, simplemente distinto por ser la forma de expresarse una característica de cada persona- habría actuado de la misma manera que Emiliano. Su carta me pareció un gesto valiente, de claridad meridiana, reflejo de una indignación muy sana y que más vale que nunca nos falte: la que produce sentirse en presencia de una injusticia. Excelentemente escrita y no insultante, sí era dura, pero en sí misma implicaba un acto de generosidad democrática, pues permitía a la Señora Rodríguez responder, habría un espacio para algo característico en las democracias y entre las sociedades humanas: el diálogo, que cuando se centra en disensos se llama polémica y si es respetuoso, es de lo más saludable y constructivo para la comunidad. de una polémica sincera y educada, siempre salen más y mejores ideas que las que se disponían antes.
6. Es de Perogrullo decir que todos nos podemos equivocar en la vida. Y a veces muy feo. El que no tenga pecado que tire la primera piedra y ciertamente no cuenten conmigo para ello. Pero a esta altura de mi vida, me consta que es muy sano y absolutamente necesario, admitir los propios errores con equilibrio. Lo cual supone no mortificarse ni culparse de por vida o enojarse con el propio pasado (que no es posible modificar, asi que es un enojo inconducente), pero tampoco culpar de todo al Universo. Es raro que una persona tenga toda la responsabilidad en un hecho desgraciado, y que haga descargos, pública o internamente, determinando algunas cosas de las que no le corresponde sentirse responsables, no sólo está bien, sino que es necesario para no caer en la auto-flagelación exagerada. Ahora bien, reconocer los puntos donde nadie sino uno se equivocó, es tan necesario como lo anterior. Nadie sale de la fría sombra de un error sino empieza por reconocerlo. Lo cual insisto, aún en un personaje público, puede ser en forma reservada, en un examen de conciencia íntimo. Pero si algo se manifiesta públicamente, obviamente es necesario que así como pueda haber descargos, aparezca la alusión al error propio y no es necesario incluso entrar en excesivos detalles. simplemente reconocer que, entre otros posibles factores, hay que explicar el hecho por un error personal. En la medida de lo posible, es saludable tener además gestos de desagravio, reparación o devolución a los damnificados, si los hubiera, por el error propio. Y la vida está hacia adelante, por lo que tanto como no se puede cambiar el pasado, es imperioso que la experiencia del error ayude a no cometerlo nuevamente en el futuro.
7. La señora Victoria Rodríguez, desde la pantalla de TV (algo de bastante mayor penetración que una opinión internauta para el público del Uruguay de hoy), salió al cruce de la carta de Emiliano. Sinceramente, creo que fue mucho peor la enmienda que el soneto. Asumió el rol de víctima, no aprovechó la oportunidad para pensar si al menos alguna de sus afirmaciones no era infelices y en el borde de los estigmatizante. No, simplemente expresó su indignación de que "un muchacho" la criticara (que no atacara o insultara, reitero). Me parece, con toda modestia y sinceridad, que la Sra,. Victoria Rodríguez desaprovechó una excelente oportunidad de salir con gran altura y elegancia simplemente disculpándose si alguna de sus expresiones habían sido desgraciadas y manifestando que la presión de su trabajo la condujo a no sopesar debidamente los términos que usó (mero ejemplo). Estoy seguro que de haber actuado de esa manera, Emiliano, un tipo noble, habría sido el primero en reconocerle el gesto y manifestarlo públicamente. Sin embargo, no sólo desaprovechó esa oportunidad, "aclarando oscureció" y amplificó su error inicial con su actitud refractaria ante la crítica, de extrema rigidez ante un opinante que le planteó una polémica desde condiciones muy desiguales (Emiliano no es conductor de TV) y la remató con una frase muy poco feliz, señalando que no debía pedir disculpas por no haber vivido en un barrio marginal. Esa frase es errónea desde su concepción, ya que naturalmente cualquier persona sensata agradece el haber tenido una cuna y/o educación de altos valores, pero eso no tiene relación estricta con el lugar donde se nace. Pero además, queda implícito en ese dicho el considerar a Colón o al Complejo América un zona marginal, con lo cual se eleva al cuadrado el error inicial.
8. No conozco a la Sra. Victoria Rodríguez y por ende no tengo el menor elemento para suponerla mala persona o innoble. Y por principio, creo en la buena madera de la que está hecha la inmensa mayoría de la humanidad y en la capacidad distintiva y propia del ser humano de recuperarse tras un error, asumiéndolo y siguiendo adelante, corrigiendo el camino.
9. Por ende, no pierdo esperanzas que este episodio tenga como desenlace el único lógico: que la Sra Victoria Rodrñigues en lugar de autovictimizarse, lea con serenidad la carta de Emiliano y revea críticamente sus dichos. Y que como resultado, en un gesto que no le llevará más que algunos segundos y que dará cabal cuenta de una actitud de nobleza, manifieste que al "muchacho", cuyo nombre es Emiliano Tuala Cerdeña, le debe una disculpa, reconociendo que se refirió de manera inadecuada a las comunidades aludidas, y que frente a la oportunidad de enmendarlo, sumó una nueva actitud infeliz a la anterior, quizás explicable por enojo, "manija" o similar. Puede también agradecerle a Emiliano el que le haya planteado una polémica y disculparse por refigiarse en la no-polémica de quien se ubica en el rol del agredido y no concede espacio alguno a las razones y buenas intenciones del otro.
10. En la base de todo, subsiste un hecho bien simple. No se trata de que la Sra. Victoria Rodríguez se disculpe por no haber nacido en un barrio marginal, claro que no. Se trata que se disculpe ante los vecinos de Colón, del Complejo América, porque por dos veces los trató de marginales. Y eso, de por sí, es marginar. La salida de la Sra Victoria Rodríguez bien podría ser la señalada: la disculpa y el enderezar el derrapaje, que nadie nació sabiendo ni tiene por qué exigirse acertar siempre. Una disculpa, simple y clara, y a seguir con la vida asimilando la experiencia, constituyen la actitud que quizás no sea la primera reacción instintiva frente a una carta crítica, pero es la sana, saludable y constructiva para todos, en particular para la propia Señora Victoria Rodríguez y su público.
11. Como jamás pretendo objetividad, y he dejado expresa constancia que una persona no la conozco y otra sí, que le reconozco grandes virtudes y que en lo afectivo cuenta con una profunda empatía de mi parte, aprovecho para mandarle un fuerte abrazo al "muchacho", Emiliano Tuala Cerdeña. a quien le pido que siga siendo el tipo derecho, frontal, claro, inteligente, agudo, original y comprometido que he aprendido a admirar y querer. Y a los colegas periodistas, si es que han de incursionar en este tema, les pido que den a Emiliano la oportunidad debida de mostrar su capacidad y la excelente madera de la que está hecho. Porque de todas las sombras hay que sacar una luz, este episodio, que fue una clara "gaffe" mediática que se puede reparar en segundos, como se señaló, puede, por añadidura, servir para que muchos uruguayos conozcan que entrte la juventud que tanto se demoniza y caricaturiza, hay talentos y noblezas, como los de Emiliano Tuala Cerdeña, merecedores del mayor de los respetos. Y por qué no, admiración, que es bueno que en este país los de mayor edad empecemos a admirar los talentos de los que tienen menos años. Intuyo que abanonar la actitud una tanto envejecida espiritualmente de "escuchá botija" por la de "¿Me explicás, me ayudás?" cuando nos referimos a alguien más joven, nos puede hacer mucho bien: Tanto bien como el que producedirimir diferencias en polémicas y no enajenarse de tres palabras y un signo de puntuación: "Disculpen, me equivoqué".
sábado, 26 de mayo de 2012
Debates que tejen emancipaciones (Compilación de Ana Esther Ceceña, participación de Gonzalo Perera; Publicado en "La Epoca" de Bolivia, y en "Rebelión" )
Apenas hace unos días los medios colocaban a Bolivia en situación de riesgo. Se hablaba de una insurrección popular en contra del gobierno; se oían voces que proponían dinamitar la sede presidencial y sacar al Presidente, es decir, golpe de estado pero en este caso asestado presuntamente por la izquierda. Lo extraño es que las fuerzas de derecha, que han sido las que sistemáticamente han amagado al gobierno de Evo Morales, destacaban por su ausencia.
Caminemos despacio porque vamos lejos, dicen los mayas de Chiapas.
I. 2012 es claramente un año de definiciones en el Continente, teniendo las elecciones en Venezuela como punto central visible. A lo largo de los cuatro años anteriores (2008-2001), las fuerzas hegemónicas representadas por Estados Unidos tuvieron cuidado de ir conquistando posiciones en toda la zona del Gran Caribe, construyendo un arco en torno a Venezuela. Lanzaron la Iniciativa Mérida y con ella inicia una sistemática ocupación de México por los cuerpos de seguridad de Estados Unidos; reinauguraron la IV flota como fuerza articulada en torno a todo el Continente; pactaron siete nuevas posiciones militares en Colombia, de alcance transcontinental; recuperaron Honduras (donde ya se han instalado dos nuevas bases) y pararon el crecimiento de la ALBA; lograron acuerdos con Panamá para instalar 11 bases navales en las costas y con Costa Rica para colocar 43 bases itinerantes en sus aguas territoriales; el Comando Sur ocupó Haití, a escasos 70 km de Cuba; y corroyeron la articulación que Venezuela había logrado con Petrocaribe a través de la Iniciativa de la Seguridad para la Cuenca del Caribe; además de profundizar la Iniciativa Mérida con la que han convertido a México en una nueva Colombia.
El 2012 parece marcar un cambio en el escenario de operaciones y, una vez consolidada su presencia en el cinturón de América, han iniciado un despliegue rápido en la zona del sur, donde hasta ahora tenían escasas posiciones y en ocasiones relaciones no tan afables. El estilo de intervención es distinto. Las bases militares ahora aparecen como centros de ayuda humanitaria, de atención a emergencias o de entrenamiento, y permiten una interacción constante con las fuerza locales, mezclan personal policiaco y militar y se asemejan mucho a una especie de Escuela de las Américas desagregada. Ya hay una sede en el norte de Paraguay, otra en Chile, otra en el Chaco argentino y un ominoso acuerdo con el gobierno uruguayo para que los SEALs estadounidenses ingresen armados al país a entrenar a los Fusileros de la Armada y a establecer su “cabeza de playa” para ir incursionando territorio adentro.
En los 4 meses que van de 2012 la actividad del Comando Sur ha sido intensa en la región; el Ministro de Defensa de Estados Unidos ha estado intentando estrechar vínculos y compromisos con Brasil; se han realizado todos los ejercicios militares previstos pero además el trabajo de la USAID y la CIA también se han fortalecido.
Dentro del marco de desestabilización diseñado en contra de lo que se conoce como el bloque contrahegemónico –Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba-, parece haber una especie de avance en círculos concéntricos hasta llegar al blanco, que es Venezuela, alrededor de octubre próximo.
Romper el balance geopolítico actual del Continente supone la desestabilización del bloque contrahegemónico. Para ello se buscan modos de desarticular sus soportes en el exterior y modos de incidir en las contradicciones naturales de procesos que apenas van construyendo sus propias bases.
II. Generar un mundo nuevo desde las entrañas del viejo es sumamente complicado. Hay que romper sus dinámicas; hay que disolver sus instituciones; hay que expulsar sus modos de pensar de nuestras mentes y de nuestras prácticas; hay que mirarlo desde fuera y desde lejos, con un pie en la memoria y otro en la imaginación para poder crear en vez de imitar.
Pero también supone encontrar nuevos modos de gobernar, de dirimir las diferencias, de sintetizar la variedad de propuestas, de procesar los diferentes niveles de radicalidad, de reconstruir confianzas y paciencias. La ruta no es sólo una; los modos de caminar tampoco; los tiempos de desalienación de nuestros cuerpos y mentes varían; y nuestros horizontes utópicos son diversos, son de distinta densidad y cargan diferentes historias.
En Bolivia las luchas populares son emblemáticas y las hemos seguido y admirado desde todo el Continente. Ese periodo expansivo y creativo que se vivió desde la Guerra del Agua (1999-2000) hasta la llegada a la Presidencia de Evo Morales, pasando por la Guerra de la Coca, la del Gas y varias otras que en conjunto generaron la posibilidad de alcanzar la cima de lo conquistable en ese momento, pasó después de 2006 a un experimento en el que la complejidad de los escenarios en los que había que empezar a echar los cimientos del nuevo mundo provocó desconcierto, desajustes, diferencias en las concepciones y en los comportamientos.
La diversidad es riqueza si se sabe aprovechar; es debilidad si no encuentra rutas de confluencia. Los únicos perdedores en esta aventura son los que no saben escuchar, los que se niegan a poner sus argumentos frente a los otros a riesgo de que sean modificados o anulados. La arrogancia no es compañera conveniente para la emancipación. Para romper los tiempos del capitalismo tenemos que romper las costumbres de la competencia y la individualidad.
Ninguna creación es individual y ninguna está exenta de tensiones. Hemos aprendido, por lo menos, que no hay una verdad ni un camino; que el mundo no se hace en singular y que juntos no significa idénticos sino complementarios.
III. Las contradicciones internas de procesos tan jóvenes como el boliviano son indudables y van a seguir existiendo. Lo importante es generar los cauces para irlas desenmarañando. La apuesta está en las prácticas políticas. Los golpes de fuerza, no importa de dónde provengan, son una afrenta contra la democracia, y contra la inteligencia colectiva de un pueblo que no se ha cansado de luchar. Son un atentado de lesa humanidad.
Las simulaciones y manipulaciones tampoco son amigas de la democracia, no importa cómo se disfracen. Desconocer al otro es perder. Con simulaciones no podemos fortalecernos y la arquitectura de la emancipación no se hace con victorias falsas. El horizonte sólo se alcanza si tejemos los consensos que nos permitan ir trazando los caminos, pero con el cuidado de no olvidar, mientras creamos la urdimbre, que cada uno de nuestros mundos y de nuestros proyectos libertarios está inmerso en otros mundos.
Nosotros no somos sólo constructores de futuro; somos también, todavía, un engranaje necesario dentro del mundo del capital. Y el gran desafío sigue siendo soltarnos de esa maquinaria implacable que todo lo engulle y todo lo depreda. Eso es un atrevimiento mayor que nos llama a ser modestos, a entender nuestra finitud, y a potenciar nuestra fuerza con los otros.
IV. Amigos y compañeros de todos los rincones de América Latina y Caribeña hemos iniciado este debate con la confianza de que estamos luchando por lo mismo en diferentes trincheras y con diferentes apreciaciones. En algún momento el tono ha sido ríspido, pero es parte de la angustia de tiempos que se nos van y realidades que cambian con demasiada lentitud. Es también resultado de la cercanía o distancia de nuestras observaciones y de la manera como cruzamos los horizontes largos con los inmediatos.
Uno de los terrenos de mayor relevancia en las luchas contemporáneas es el de los sentidos de realidad y el de la creación de epistemologías emancipatorias. Este debate, que recién comienza, es una invitación a generarlos colectivamente.
Antecedentes inmediatos de un debate ineludible
Pablo Dávalos (Ecuador)
Aquí en Ecuador, la CONAIE y las organizaciones sociales vamos a respaldar a la CIDOB, a los médicos, a la COB, y a todas las organizaciones sociales perseguidas por el gobierno de Evo Morales. Es una lástima que un presidente indígena haya traicionado a los suyos y haya traicionado todo el proceso de cambio que representaba. Si Evo tiene que irse y hay que empezar de nuevo, pues lo haremos, al menos eso es lo que las organizaciones sociales están pensando aquí en Ecuador sobre la situación de Bolivia.
Luis Tapia (Bolivia)
Es una pena que estés arti[cu]lando la defensa del gobierno más anti indígenas de los últimos tiempos, que está haciendo las cosas para que en estos territorios no quepa ningún otro mundo indígena.
Ana Esther Ceceña (México)
¿Tú opinas, como Solares y algunos otros, que hay que dinamitar el palacio presidencial?
Yo sé las profundas contradicciones que han ido creciendo entre el gobierno boliviano y muchos de los movimientos sociales. No comparto para nada la orientación desarrollista del gobierno, no estoy de acuerdo con la carretera del TIPNIS y mucho menos con la manera como se han manejado las relaciones clientelares desde el MAS y eso lo he expresado siempre abiertamente, como tú lo sabes o lo deberías saber. No obstante, todavía pienso que la política tiene más meandros que los que a veces estamos dispuestos a admitir y que vamos a tener que ir aprendiendo a construir juntos todos aquellos que estamos convencidos de encontrar caminos para salir del capitalismo y crear una sociedad distinta. Y creo que dentro de esos, quizá cargando demasiados vicios que habrá que ir desterrando, están todavía quienes ahora encabezan el gobierno de Bolivia, a pesar de que no comparto sus estilos de gobierno.
He acompañado muchas de las luchas bolivianas. Contra las transnacionales, contra las políticas del gobierno (anterior y actual), y por la defensa de las prácticas comunitarias, con las que estoy comprometida en general, no sólo en Bolivia. No desconozco que las prácticas comunitarias también suponen discrepancias. Mi posición no es romántica sino política. Pero estoy convencida de que la diversidad es en parte eso y que los espacios comunitarios nos permiten resolver con respeto y sin avasallamientos esas diferencias. Necesitamos un mundo en el que quepan todos los mundos y eso, que hoy es utopía, se construye en el cotidiano y va siendo realidad, poco a poco, en la medida que creamos sus condiciones de posibilidad.
En todo caso, tirar el gobierno en las circunstancias actuales no da paso a una sociedad comunitaria. El camino hacia allá parece más difícil y mucho más largo. Lo importante, sin duda, es caminar en esa ruta. ¿Crees que el derrocamiento de Evo nos dará mejores condiciones para ello? ¿Cómo? Estoy, como siempre, en la mejor disposición de ser convencida por tus argumentos, si los encuentro procedentes, pero también los discutiré hasta que realmente nos convenzamos mutuamente. Ése, según Lenkersdorf, es el modo de construir consensos en las comunidades tojolabales. Es el único modo no incondicional, no avasallador, y a mí siempre me ha parecido que ofrece condiciones políticas mucho más adecuadas para acercarnos al mundo en el que caben todos los mundos.
He recibido algunos correos explicándome que de lo que se trata es de que las fuerzas populares derroquen al gobierno. Si se derroca a Evo, ¿cómo será el día después? ¿cómo han pensado seguir adelante? ¿hacia dónde va el movimiento? ¿Habrá movimiento después de eso? ¿Qué crees que ocurra con el resto del mundo (la Embajada, las transnacionales, la oligarquía, etc)? Porque entiendo que la pelea es entre dos grandes vertientes de lo que se ha dado en llamar "la izquierda", ¿o no?
Siempre he confiado en tu inteligencia Luis, y en tu sabiduría. Sería muy bueno impulsar un debate sobre estos temas en nuestra lista. A muchos compañeros les interesaría "escucharlo" e incluso participar en él. Te invito a que vayamos poniendo los puntos sobre la mesa, partiendo de la certeza de que estamos discutiendo entre amigos y compañeros, entre quienes estamos desde siempre, sin duda, contribuyendo a hacer realidad nuestro mundo ideal imaginado.
Hago extensivo el mensaje a toda la lista esperando las contribuciones de quienes lo estimen conveniente. Como siempre en nuestro espacio, siguiendo las normas del respeto que nos merece nuestro largo recorrido compartido por las causas libertarias y emancipadoras.
Y así empezó este debate, que tendrá que durar hasta que alcancemos el horizonte.
Angel García (Cuba)
Creo que no se trata de "derrocar" a Evo, pues para mí Evo no es el problema. El proceso siguió el único camino que podía seguir mientras se mantenía sobre los rieles de lo ya existente.
El imperialismo trabaja sobre la base de dos elementos: 1) sus propias fuerzas y ventajas comparativas y 2) las debilidades y contradicciones internas de los procesos revolucionarios.
Mi preocupación es cómo (ruta estratégica) y quiénes (sujeto) vamos a resolver las contradicciones.
Y me queda claro que ese sujeto no es ni el gobierno, ni sus instituciones, ni el estado liberal burgués, que aún forma parte de la geopolítica del capitalismo mundial.
Me queda claro de que no se trata de estar en contra de un gobierno
(que en mejor de los casos sería sustituido por otro igual, incapaz de
resolver las contradicciones que él mismo genera; o en el peor de los
casos, un gobierno de derecha, fascista)
La tarea es avanzar, desde abajo, en la larga transición hacia la sociedad superadora del capitalismo.
Si bien no se trata de oponerse abiertamente al gobierno, los gobiernos tampoco pueden oponerse a la busca y construcción de las rutas de liberación popular anti-capitalistas que se vayan gestando.
Gilberto Valdés (Cuba)
Me sumo a ese modo no dicotómico, con que estás asumiendo este debate. Entraña honestidad y responsabilidad. Un día después de Evo no es el del Sumak Qamaña, sino el del regreso más tarde o más temprano a la Bolivia de los presidentes disque blancos de la oligarquía…
Pero por todas las partes en el mundo hay una vasta siembra de alternativas, de estilos nuevos de convivencia, de formas diferentes de producción y de consumo. Se proyectan sueños de otro tipo de geosociedades, movilizando muchos grupos y movimientos, con esperanza de que algo de nuevo podrá eclosionar en la protuberancia del viejo sistema en erosión (...) La historia no es lineal. Ella se hace por rupturas provocadas por la acumulación de energías, de ideas y de proyectos que en un momento dado introducen una ruptura y entonces lo nuevo irrumpe con vigor a punto de ganar la hegemonía sobre todas las otras fuerzas. Se instaura entonces otro tiempo y empieza una nueva historia.
Hasta que esto no ocurra, tenemos que ser realistas. Por un lado, debemos buscar alternativas para no quedar rehenes del viejo sistema y, por otro, estamos obligados a estar dentro de él, continuar y producir, sin embargo visualizar las contradicciones, para atender las demandas humanas. En caso contrario, no evitaríamos un colapso colectivo con efectos dramáticos.
Debemos, por lo tanto, andar sobre las dos piernas: una en el suelo del viejo sistema y la otra en el nuevo suelo, dando énfasis a este último. El gran desafío es como procesar la transición entre un sistema consumista que estresa la naturaleza y sacrifica las personas y un sistema de sustentación de toda vida en armonía con la Madre Terra, con respeto a los límites de cada ecosistema y con una distribución equitativa de los bienes naturales e industriales que hubiéremos producido.
Paulino Núñez (Venezuela)
De momento tus argumentos me parecen los más lúcidos y de más sensato peso político en los aportes en contraste para la superación del dilema actual que la evolución de la realidad boliviana nos presenta.
Eso no quiere decir que le aplauda a Evo todas sus actuaciones y decisiones recientes, por el contrario, creo que los movimientos de base tenemos que seguir presionando -si necesario en la calle- para lograr las necesarias rectificaciones en las posiciones de error de nuestros gobiernos -en Venezuela estamos en lo mismo-, pero cuidándonos mucho de NO incidir en su derrocamiento ni derrota electoral...
En este momento la alternativa en nuestros tres países -Bolivia, Ecuador y Venezuela- es la derecha cipaya del imperialismo más feroz que haya existido nunca.
Infortunadamente, no hay hoy (NO creo que haya hoy) en nuestros tres países, espacio para diletancias filosóficas ni para el perfeccionismo político: la realidad NOS dice que si las izquierdas -ricas en diversidad ideológica- perdemos el poder, el espejo de nuestro futuro mediato es... HONDURAS!!!
François Houtart (Bélgica)
La situación de Bolivia es inquietante. Sin embargo, me parece que es demasiado fácil decir que se trata de tentativas de subversión. Hay en el fondo, como en Ecuador, una contradicción interna de perspectivas a propósito del modo de desarrollo. En este sentido se trata primero de "autosubversión". Que eso sea aprovechado por los adversarios, es evidente, pero desgraciadamente, ellos tienen materia para poder hacerlo.
A pesar de esta situación, pienso que la única actitud política responsable es apoyar Evo, como a Rafael. No existe otra alternativa válida a corto y mediano plazo. Adoptar una actitud crítica es necesario, tanto como preparar un futuro a más largo plazo, con una visión dialéctica de la realidad. Esta claro que la perspectiva política actual no es post-capitalista, sino post-neoliberal y en este sentido ella no busca todavía un nuevo paradigma de desarrollo, que, en particular, incluiría el respeto de la naturaleza (y no su explotación) y el aporte de los pueblos indígenas.
Se puede preguntar si pueden hacerlo de otra manera, con la concepción que tienen del desarrollo y con las presiones enormes del poder monopolístico de las multinacionales. Preparar otras transiciones, es la tarea actual, no derrocar gobiernos que en comparación con el pasado o con ciertos vecinos, tienen también logros positivos.
Elder de Paula (Brasil)
Tenemos que hacer la defensa del proceso de cambio en Bolivia, pero es también absolutamente necesario que el gobierno de Evo de señales de que mantiene su compromiso con este cambio...
Oscar Ugarteche (Perú-Mèxico)
Corríjanme pero, como lo veo, es un tema de autoritarismo. Lo que se contrapone al autoritarismo es más democracia, no un golpe de Estado. Eso era lo que quería Washington. Da la impresión que se están dejando llevar por la antipatía más que por la razón política. Ocho horas de trabajo de los médicos y una carretera mal pensada no son razones para que Evo caiga. Hay mucho pan por rebanar y está en la cancha del espacio democrático rebanarlo. Se puede usar el espacio democrático para fortalecer lo indígena. Si se cayera serán pésimas noticias para la izquierda y un triunfo para la derecha y para Washington.
Pablo Dávalos (Ecuador)
He recibido tus correos con las anotaciones con respecto al carácter de los gobiernos de Evo Morales en Bolivia y de Rafael Correa en Ecuador. He recibido el correo de François Houtart en donde éste dice que a pesar de los errores hay que apoyar a estos presidentes. Oscar Ugarteche dice que por ocho horas de trabajo de los médicos y una carretera mal pensada (refiriéndose a la carretera que partirá en dos al TIPNIS) no son razones para que Evo se caiga. Me asombra también la frase de Oscar Ugarteche: "Se puede usar el espacio democrático para fortalecer lo indígena". Es una frase que me recuerda al Banco Mundial o al PNUD cuando hablan de los pueblos indígenas. Te comento que me asombra la simplicidad de sus razonamientos. En realidad, no está en juego una carretera mal construida o el autoritarismo de esos gobiernos. Lo que en verdad está en juego es la geopolítica de la IIRSA. Lo que de verdad está pasando en Bolivia y en Ecuador es aquello que Harvey denomina "acumulación por desposesión". Apoyar a Rafael Correa o a Evo Morales, en este momento de la historia, es apoyar al capitalismo de la acumulación por desposesión, es hacer el juego a la geopolítica de la IIRSA. Afortunadamente los movimientos sociales están claros de lo que estos gobiernos significan y no se hacen ninguna ilusión al respecto. Saben que la democracia se la gana en las calles y es eso lo que están haciendo y es eso lo que estamos apoyando desde Ecuador.
Oscar Ugarteche (Perú-México)
En la simplicidad de mi razonamiento está el concepto de autonomía. No ser llevados por Washington y la derecha financiera de las narices me parece un triunfo. Que Brasilia reemplace a Washington no es la idea. En todo caso es por allí lo simple de mi razonamiento. Todo lo demás me parece es el viejo problema dentro de las izquierdas que llevaron al Perú y Chile, por ejemplo, a una derechización inaceptable.
Ahora voy a sonar a la CAF. El IIRSA es irritante. La falta de infraestructura que haga realidad la integración es irritante. Entonces....¿Sugerencias?
Cada vez que pienso que el concepto de modernidad que conocemos está caduco, simplifico más mi razonamiento para poder ahondar donde sea necesario: El otro mundo posible. Disculpa Pablo pero a Fujimori lo sacamos con el argumento de "a más autoritarismo más democracia" y metimos a la cárcel a un montón de ministros y al presidente mismo con ese argumento.
En un momento donde no hay evidencia que haya tendencias hacia la integración salvo en el discurso, hay que mantener el curso y forzar a los gobiernos de izquierda a cumplir, con o sin malas ideas de proyectos. Exijámosle más democracia a la izquierda autoritaria desde dentro. Todo lo demás le da carne al enemigo
Simona V. Yagenova (Guatemala)
Con profunda preocupación tomo nota de la situación en Bolivia, pero más aún de las posiciones expresadas por algunos colegas quienes abogan por desestabilizar o hasta derrocar al gobierno de Evo. Sean cuales sean las contradicciones o desacuerdos con el gobierno boliviano, nada jamás justificaría apoyar acciones que beneficien a las fuerzas de extrema derecha de la región y favorezcan los intentos desestabilizadores del imperio. ¿Acaso no hemos aprendido nada del siglo XX? 100 años de luchas sociales y revolucionarias, con importantes victorias pero a su vez significativas derrotas, donde encontramos, una y otra vez, cómo el imperio y sus aliados se aprovechan de las diferencias tácticas y estratégicas de las fuerzas de izquierda para destruir-derrocar-debilitar proyectos revolucionarios. Hoy por hoy, cuando la correlación mundial está lejos de favorecer la construcción de un nuevo orden mundial anticapitalista y cuando la búsqueda de la construcción de las alternativas se enfrenta a enormes dificultades y retos, la desestabilización de un proyecto político como el que existe en Bolivia, tiene profundas implicaciones para el resto de nuestros países. Si bien el neo-desarrollismo no es la alternativa frente al modelo capitalista, el desmontaje de las estructuras de poder tradicional no se logra por decreto, sino es fruto de un proceso de acumulación de poderes y saberes contrahegemónicos, de una lectura objetiva de las fuerzas y de realidad, de acuerdos políticos tácticos y estratégicos que posibiliten el accionar frente al enemigo común y dar pasos contundentes para avanzar en la construcción de un proyecto alternativo, y no para desbaratar lo que se ha construido o está construyéndose. Ojalá que prevalezca la cordura y desde la inmediatez de las pasiones políticas no se pierda de vista todo lo que está en juego. La contrarrevolución es una amenaza latente y con ella el retorno de la “ tierra ensangrentada” de nuestra Patria Grande. La historia de mi país, Guatemala, es evidencia contundente de ello.
Rashid Sherif (Túnez)
Con la distancia y una información fragmentaria, resulta muy difícil desde Túnez entender esto que aparece como una muy grave ofensiva desde las "izquierdas" (???) en contra del gobierno y la persona del compañero Evo Morales al que tengo y tenemos mucho respeto los patriotas y luchadores sociales en Túnez.
Ojala que no vaya a pasar en Bolivia lo que fue la muy catastrófica y desastrosa situación de división interna entre los revolucionarios en Granada entre Bishop y sus compañer@s!
Desde Túnez, vemos con mucho interés la configuración sociopolítica en Bolivia donde los movimientos sociales han alcanzado el nivel de grandes fuerzas a la vez políticas. Precisamente, luego de la insurrección popular pacífica y victoriosa del 14 de enero 2011 en Túnez (primera chispa de rebeldía nacional en la región africana), nos lleva a levantar nuestra mirada y buscar inspiración y esperanza hacia el mundo Sur-Sur y particularmente en NuestrAmérica, en Bolivia.
Arantxa Tirado (España)
¡¡Millones de gracias por compartir este debate!! Creo que éste es EL DEBATE, el auténtico debate que está detrás del triunfo o la derrota de los procesos que “intentan” hacer revolución (por qué no) desde el poder actualmente en América Latina. Sabemos de sus limitaciones, de sus contradicciones, hasta de sus lados -o personajes- oscuros pero eso no invalida para nada el intento ni los esfuerzos de nuestros pueblos, de nosotros, que estamos empujando también para construir esos procesos y hacerlos virar siempre hacia la izquierda para que no se pierdan por el burocratismo, la incompetencia o la desidia de ciertos grupos de arribistas que siempre van al sol que más calienta.
Sin embargo, me asombra la confusión que reina en estos tiempos de postmodernidad, cuando hay mentes insignes que son incapaces de entender todo lo que nos jugamos en términos geopolíticos si estos gobiernos son derrotados o derrocados. Yo creí que habíamos aprendido la lección del golpe contra Correa en Ecuador pero veo que no... ¿qué argumentos puede tener alguien para pensar que la existencia de un gobierno como el de Evo puede ser tan dañina para el movimiento indígena como la presencia de un Sánchez de Lozada en el poder?
Mientras nosotros nos fragmentamos y gastamos energías en erosionarnos entre nosotros, el imperialismo está contento.
Juan Carlos Monedero (España-Venezuela)
Me temo que en determinadas situaciones, sólo en un ámbito académico podemos hablar de determinadas cuestiones sin que caigamos rehenes de las urgencias de la pertenencia a bandos políticos. No tanto porque no pertenezcamos, sino porque la honestidad intelectual y también la inteligencia de pensar más allá del momento, triunfe. De lo contrario, nos leerán, como al resto, como parciales y, por tanto, no seremos escuchados sino como parte.
Creo haber vivido parte de este problema en Venezuela, cuando hicimos el seminario en el Centro Internacional Miranda para debatir Diez años de proceso bolivariano: luces y sombras o retos para la esperanza y caminos sin salida. Las similitudes son muchas. Y el coraje de los venezolanos que participaron, encomiable. Enfrentarse a un gobierno por el que has luchado es una señal de honradez de las que quedan.
El resultado en el corto plazo no fue bueno para los que hicimos la crítica. Pero apenas un año después, sirvió para que ese ánimo crítico sea el principal balón de oxigeno del proceso. De haber sucumbido a las cuestiones de estabilidad, quién sabe qué hubiera pasado. Las tensiones por las soluciones "Kronstad" pertenecen a la "selectividad estructural" propia de los gobiernos, incluidos los nuestros.
Pero enfrentamos la crítica desde posturas de "desobediencia civil", esto es, no enmendábamos, ni mucho menos, la totalidad del proceso y estábamos dispuestos a asumir los costos de la disidencia sin caer en la lógica del enemigo histórico. La semana antes de nuestro seminario estuvieron en Caracas Vargas Llosa, Quiroga, Flores, Krauze, la FAES de Aznar... Pagados, por supuesto, por la USAID, y sostenidos por la intelectualidad de derecha venezolana. Discutimos fuerte con ellos. En público. Quizá eso nos ayudó a no equivocarnos cuando, a la semana siguiente, tocaba pasar cuenta a nuestro proceso. Mucha gente no nos entendió, sobre todo de los cuadros medios. El grueso de la ciudadanía, sí. Pero nunca dirigimos los dardos contra las personas, sino contra comportamientos (y lo afirma quien puso en el debate los problemas del "hiperliderazgo"). Porque los comportamientos pueden cambiarse, pero si la enmienda es a la persona, no hay invitación a rectificación alguna. Ahí noto que en el debate sobre Bolivia no se están dejando vías de salida. Hay gente que ha actualizado su horror ante el gobierno de Evo. Pero llevan así ya muchos años. No digo que no tengan razón. Digo que siguen en sus trece, simplemente que ahora tienen más audiencia.
Debatamos. Tengamos en la memoria que, con argumentos parecidos a algunos de los que aquí estamos leyendo, el Partido Comunista de Nicaragua formó parte de la Contra. Y que negando la crítica (y doy fe de la cobardía muchas veces de la intelectualidad de izquierda latinoamericana, entre la que me incluyo, para criticar los errores de los gobiernos afines) cerramos el paso a la emancipación, de manera que lo que eran gobiernos propositivos y emocionantes devienen gobiernos defensivos y frustrantes sin el mismo brillo aunque sigamos defendiéndolos (Boaventura dixit).
Tenemos un buen reto por delante: usar nuestro papel social como intelectuales para incidir en la realidad desde nuestra experticia para diseccionar como ningún otro sector social la realidad. Y si no es así, tiremos los libros y agarremos cualquier otro instrumento. Quizá sea momento de poner en marcha un seminario internacional (podría hacerse cargo CLACSO), no de esos absurdos en los que tanto participamos, sino uno que ayude a defender un estado de cosas que ha hecho que América Latina tenga una agenda política inimaginable hace diez años. ¿Vamos a dejar que se caiga? ¿Vamos a ayudar a que se hunda? Ahí algunos no solamente no vamos a participar, sino que vamos a estar enfrente. Abrazos y que siga la rueda de la discusión.
Rebeca Peralta Mariñelarena (México)
Considero que no está de más cuestionarnos sobre quiénes son los que están pidiendo el derrocamiento de Evo y participando de las protestas que buscan generar un clima político propicio para un eventual golpe. Valdría la pena diferenciar entre los indígenas del TIPNIS -con quienes algunos podrían compartir sus demandas, y otros cuestionamos sus vínculos con la derecha y por lo tanto su accionar político-, de los médicos, los transportistas y la COB. Los medios de comunicación y algunos académicos con fuertes compromisos políticos quieren hacernos creer que Bolivia está a punto del estallido social, que las fuerzas populares se unifican y movilizan para tirar al gobierno tirano, represor, anti indígena.
La primera pregunta que surge es si realmente los médicos, los transportistas y la propia COB forman parte de las fuerzas populares que tienen como horizonte una sociedad anticapitalista y anticolonial o si se trata de sectores privilegiados que no están dispuestos a perder sus prerrogativas. Recordemos que los médicos se declararon en paro ante el decreto de ampliación de su jornada de trabajo, con lo que se buscaba mayor cobertura de salud pública; recordemos también el triste papel jugado por estos y otros “profesionistas” durante la Asamblea Constituyente, y es que a nosotros se nos podrán olvidar estos detalles, pero ese sector sabe bien cuáles son sus intereses y para nada pasan por la profundización o “reconducción” del proceso de cambio. Lo mismo sucede con los transportistas, el sector que más violencia mostró en sus manifestaciones y cuyo reclamo se basó en el aumento de tarifas. La COB, por su parte, se negaba a aceptar un incremento del 8% al salario mínimo y demandaba el absurdo de más de 8 mil bolivianos como salario básico.
Como podemos ver ninguna de estas organizaciones tenía como objetivo el buen vivir ni una propuesta alternativa al “neodesarrollismo con base extractivista que el gobierno boliviano promueve”. Lo que motivó todas estas manifestaciones son intereses particulares y de tinte economicista: aumento salarial, incremento de tarifas, manutención de privilegios. Ni la COB ni los médicos ni Rubén Costas están dando la batalla contra un capitalismo que acumula por desposesión. ¿Por qué hacer pasar estas movilizaciones como punta de lanza de un proyecto revolucionario? ¿Por qué confundir y, en medio del desconcierto, llamar a tirar un gobierno que, aun con todas sus fallas, es nuestro? ¿Desde cuando a la contra se le llama “movimiento social”?
Este ensayo de desestabilización del gobierno boliviano nos abre una nueva posibilidad de diálogo, crítica y compromiso con nuestros procesos, y nos muestra la necesidad de retomar las preguntas profundas sobre hacia dónde queremos caminar y cómo hacerlo. Es mucho lo que se juega hoy en Bolivia, la derrota del gobierno de Evo en las actuales circunstancias significaría no sólo el retorno de la derecha a ese país sino su fortalecimiento a nivel global, el avasallamiento de las fuerzas populares en la región, el desencanto y el fin de un proceso que tiene como protagonistas a los pueblos.
Stella Calloni (Argentina)
Quizás si muchos de los que escriben aquí hubieran investigado el papel
cumplido por la CIA de Estados Unidos y la DEA (desde los años 80 en
Bolivia) y la historia de ese país, donde se produjeron más de 180 golpes
militares, estarían más autorizados para juzgar. El hecho de que el día en
que el presidente Morales llegó a la casa de gobierno y descubrió asombrado
que la CIA tenía una oficina allí dentro simboliza lo difícil que ha sido
luchar contra esta presencia, sus redes de "fundaciones benefactoras"
como se caracterizan, su entrismo en organizaciones sociales y también en
sindicales. Entre los doumentos encontrados para mi libro Evo en la Mira
CIA y DEA en Bolivia figura una carta de un funcionario de la embajada de
Estados Unidos a sus "socios" en Bolivia -donde han tenido un papel clave en el adiestramiento de la policía- pidiendo reuniones urgentes con algunos
grupos indígenas "afines" , donde se pueda encontrar una figura que pueda
reemplazar a Evo -es decir, una figura "propia" digitada desde el poder
hegemónico que aparezca "por izquierda"-, para ser movilizados. Deberían
al menos saber que quien representaba a los verdaderamente pequeños grupos del Tipnis en Estados Unidos -porque es absolutamente falso que eran los "indígenas de Bolivia" los que manifestaban- era nada menos que un hombre de Gonzalo Sánchez de Losada. Hay que saber bien lo que sucede porque nada de esto sale en los grandes medios, que son los que manejan a los grandes grupos televisivos como sabemos. Yo tengo amigos en Bolivia muchos, pero todos sabemos que hay grupos de izquierda que precisamente con el sueño de la guerra permanente fustigan más al gobierno de Morales, que enfrenta toda clase de enemigos externos apoyados por sus cómplices que
adentro tienen un gran poder económico y son los beneficiarios de las
"ayudas" para el desarrollo y la "democratización". Muchas experiencias
murieron en Bolivia, no sólo por ese poder colonial que persistió tanto
tiempo, sino por los dogmatismos de una izquierda que está perdiendo un
momento histórico y no parece entender el proyecto recolonizador trazado
sobre nosotros. En un período que pueden crecer su único objetivo es
golpear estos gobiernos, objetivo compartido con el poder hegemónico
precisamente. Estos debates son comunes por las redes pero creo que en
nuestro caso deben tener otra tendencia superadora, no la crítica porque
sí, sino un análisis serio y una respuesta con datos concretos, sólidos,
para que al menos tengan otra información que no sea la dictada por el
poder hegemónico. Nadie puede aducir confusión en estos tiempos. Ningún
intelectual puede aducir que creía que la invasión de la OTAN los
mercenarios y las fuerzas especiales (criminales en todos sus actos) de las
potencias, a Irak o a Libia era "humanitaria" . Sólo si se ha perdido el
rumbo. Les bastaría leer las reflexiones del comandante Fidel Castro.
Antonio Elías (Uruguay)
El debate es sumamente valioso, pero sería muy lamentable que se polarice, se pierdan los matices y, por tanto, la capacidad de discriminar lo que está sucediendo en Bolivia. Poco aportaría al debate latinoamericano si lo que empieza como una rica discusión se transforma en los amigos y los enemigos de Evo.
Aurelio Alonso (Cuba)
No voy a repetir las reflexiones, que considero del todo lúcidas, de Houtart, Gilberto Valdés y otros compañeros. Estoy convencido de que se hace necesario remontar las discrepancias internas -sin que signifique renunciar a ellas- y no perder de vista el escenario en el cual nuestros proyectos de cambio se ven insertados. Escenarios en los que hemos logrado victorias, pero modestas victorias, y en los cuales predominan los desafíos. Verlo de otro modo sería miopía política. No hemos vencido al imperialismo y nuestros cambiantes sistemas sociales, más allá de todo lo que los diferencia, son vulnerables.
La vulnerabilidad de nuestros proyectos ante el imperio es todavía (y va a ser por muchos años) un denominador común. Rashid Sheriff, desde Túnez, recuerda con mucho tino la trágica experiencia de Granada en 1983, cuando Bernard Coard, en nombre de un radicalismo supuestamente marxista fomentó
la confrontación total a Maurice Bishop con el polémico argumento de su reformismo, y desató el conflicto en el cual Bishop resultó encarcelado y posteriormente asesinado (¡¡¿por las fuerzas de la izquierda?!!), dando lugar a la ocupación de la Isla caribeña horas después por la 82 división
aerotransportada de los Estados Unidos. Los reclamos indigenistas de radicalidad también pueden ser manipulados por el imperio, como en Granada fueron manipulados los reclamos supuestamente socialistas de Coard. Honduras es otro ejemplo más reciente de manipulación imperial de la crisis, y ha sido convertida en tierra de nadie para el crimen. Hoy, desde la izquierda, no podemos pasar por alto el aprendizaje de estos descalabros históricos. No podemos perder la brújula que nos indica donde se coloca el imperio. El imperio se va a colocar siempre en todo cuanto nos debilite, y donde se coloque el imperio no podemos colocarnos nosotros.
Gonzalo Perera (Uruguay)
Entendiendo y compartiendo la intención de Antonio de no reducir la complejidad del debate a una dicotomía "amigos-enemigos de Evo", debo sin embargo y para mayor claridad, enfatizar que en este momento entiendo que la situación de Bolivia es de alta polarización porque está siendo escenario de confrontación de dos modelos de desarrollo antagónicos para toda la región, que básicamente son:
1) Integración regional en defensa de los recursos naturales vistos como propiedad colectiva de los pueblos en sus generaciones actuales y venideras, sendero que tiene como vanguardia al ALBA, que apunta a una construcción socialista en clave latinoamericana, proceso económico, cultural y político que supone un enorme desafío a la creatividad de nuestros pueblos y que requiere mucha valentía y tesón, pues se opone frontalmente a la explotación de los recursos naturales meramente extractiva, no sustentable y no generadora de distribución de riqueza, y al sometimiento de la región a las leyes del juego de los grandes capitales multinacionales y los Estados que actúan como sus agentes y custodios.
2) Quiebre del proceso integrador con suscripción de TLCs país-por-país o globales con Estados Unidos y la Unión Europea, privilegio de la inversión de esos orígenes con fines extractivos de nuestros recursos, sin control soberano, garantías ambientales ni aportes materiales acordes a la riqueza que se enajena (para estas generaciones y las venideras), con una gestión del capitalismo decadente que adopta en general el tono de un modelo socialdemócrata que atenúa los rigores del huracán liberal pero no altera el núcleo estructural del poder fáctico ni un ápice, ni resuelve los grandes problemas endémicos de la región, sino que a lo sumo los aligera. Y si la situación social lo permite, ni siquiera se conserva esta fachada y se deja al descubierto el rostro del más salvaje neoliberalismo cipayo al que la derecha añora con desesperación en un contexto regional y mundial donde la derecha tiene sendos motivos de preocupación, por lo que trata de imponerlo bajo cualquier costo.
Más allá de las complejidades que tiene el Estado Plurinacional de Bolivia, o las que pueda tener cualquier país del ALBA, del enorme desafío cultural y político de pensar en clave genuinamente socialista y latinoamericana como nos plantea el ALBA, y que no se trata de defender acríticamente y de manera ciega a nadie, a mi modo de ver, en la situación actual boliviana, el ataque al gobierno de Evo Morales es el ataque al modelo 1) en favor del modelo 2) y, recíprocamente, defender el modelo 1) exige defender el gobierno de Evo Morales.
Con el gobierno de Evo Morales, con el ALBA firme, se pueden debatir y corregir mil cosas; cediéndole la llave del poder político al "restauracionismo", no se corregirán los defectos que se puedan reconocer en el gobierno de Evo, pero además volverá lo peor del modelo entreguista y expoliador que tanto hemos sufrido en nuestra América Latina.
No es "Evo si- Evo no" por Evo, sino es un punto de cruce de caminos estratégicos, donde continuar o dinamitar el proceso político que encabeza Evo, con todas las contradicciones y carencias que se puedan señalar, representa tomar una u otra opción estratégica. Por lo que hay una altísima polarización, pero no reducible a resaltar virtudes o defectos puntuales del proceso en cuestión, sino a enmarcarlo en una visión estratégica y regional.
Es por esta razón que no logro visualizar alternativas a sostener esta difícil pero necesaria construcción política o a, por acción u omisión, contribuir a su derrumbe.
Pablo Mansilla Salinas (Bolivia)
Para ir aclarando el debate habrá que diferenciar entre las posturas de académicos neutrales que tratan de entender e interpretar el proceso actual, de los que son abiertos activistas políticos, seriamente involucrados en partidos de Bolivia.
Muchos de los actuales "críticos" al gobierno de Evo, trabajan directamente con Juan del Granado, líder del Movimiento Sin Miedo (MSN), organización política (descendiente del MIR) aliada anteriormente con el gobierno y que ahora es su principal opositora. Es claro que ellos quieren derrocar al MAS, ¿para qué?, según ellos para colocar a Juan del Granado como "sucesor" natural del Evo. El problema viene cuando los medios que utilizan para tal fin, desestabilizan a toda la región, porque “ocultan” los innegables logros del proceso, idealizan y legitiman a toda oposición gubernamental y al tratar de articular la protesta
hacen pactos con los peores enemigos de la izquierda, a saber:
- Rubén Costas (gobernador de Santa Cruz, exmirista) estableció pacto político con la Cidob para apoyar la marcha Tipnis. Él rechaza la carretera porque rompería el monopolio comercial que los cruceños tienen sobre todo el nororiente del país (se escandalizan por el subimperio brasileño y protegen al subimperio camba). El MSN promueve y financia la IX Marcha Tipnis, como lo ha reconocido públicamente su senadora Marcela Revollo.
- Jaime Solares, (dirigente de la COB) que propone dinamitar el Palacio Quemado y que sabe muy bien cómo hacerlo, porque ha sido identificado por sus víctimas como uno de los paramilitares represores en tiempos de la dictadura. La COB ya no es la gloriosa organización obrera de otros tiempos, el neoliberalismo la desmanteló y ahora solo le quedan las siglas.
- Doria Medina, empresario cementero representante de la escuálida derecha boliviana, que en concordancia con ellos sugirió hace unos días "colgar" al Evo como se hizo con Villaroel (presidente en los 40tas).
Por supuesto que el gobierno ha cometido muchos errores, así como aciertos, pero cualquier boliviano sabe que las movilizaciones han sucedido y sucederán todos los días en la historia de Bolivia. Lo peligroso es caer en el juego mediático (armado por medios masivos internacionales) que nos quiere mostrar esto como una movilización generalizada del pueblo (médicos incluidos) para sacar al Evo. Nos quieren convencer, por medio de la encuestocracia, que el desencanto es total y el recambio inminente. Quieren que avalemos la peor cara del imperio, la intervención de un proceso democrático, el más legítimo de toda la historia de Bolivia en términos electorales.
Al auto legitimarse como ecologistas/indianistas/antineoliberales "califican" como traidores o aliados a los compañeros que están interesados en entender un proceso que, por la lejanía, necesitan de su mediación para aproximarse más a la realidad de una siempre convulsionada Bolivia.
Habrá que beber directamente de la fuente antes de que se lleven el
agua… a su molino.
Magdalena León (Ecuador)
Informaciones y reflexiones concisas como las que aportan Pablo, Rebeca y otras/os bolivianos a este intercambio resultan contundentes para ubicar los hechos en su sentido coyuntural y en el estratégico. Así también las alertas sensatas que hacen compañeras/os desde realidades tan crudas como las de México o Guatemala, o desde la valoración de los difíciles y esquivos procesos de cambio que registra la historia reciente y no tan reciente, o desde la ponderación de las frágiles condiciones en que nos hemos atrevido a volver a hablar de revoluciones, y sobretodo a intentar una inflexión que nos lleve a transformaciones soñadas, con más incertidumbres que certezas, con más búsquedas e invenciones que libretos hechos....
El episodio que ha motivado este debate muestra, una vez más, la necesidad de componer o recomponer enfoques válidos sobre el cambio, líneas de interpretación para leer y acompañar con pertinencia unas realidades que parecen rebasar las 'capacidades instaladas' en el medio intelectual de izquierdas. Resulta corta, por decir lo menos, la visión política supuestamente 'critica' y claramente cómoda de aplaudir el acierto y condenar el error de los gobiernos de cambio; no es esa la aritmética para estos tiempos, que requieren sumar y acrecentar fuerzas para la disputa con los verdaderos adversarios, que no son precisamente nuestros presidentes.
Esto esta claro en muchos entornos de movimientos y pueblos, como lo muestra la iniciativa tomada por el 'I Encuentro de ex Dirigentes Indígenas de Ecuador' de expresar y convocar a un respaldo incondicional al Presidente Evo Morales, que de algún modo provocó este debate.
Lo que ocurre en Bolivia tiene serias implicaciones para todos los países con 'gobiernos de cambio' y para los procesos regionales alternativos que, justamente, ese bloque impulsa. El desafío es mantener y profundizar estos procesos, no cerrar puertas que, casi milagrosamente, se han abierto hace tan poco tiempo.
Julieta Paredes (Bolivia)
Yo no creo, y tampoco mis compañeras de la Asamblea Feminista, que Evo es un traidor como dice Pablo Dávalos; creo que se equivoca en muchas cosas pero nosotras nunca delegamos nuestros sueños a un hermano ni hermana.
Han sido semanas de conflictos donde anteayer ya la COB dijo claramente que de lo que se trata es de profundizar el cambio y no se trata de voltear al Evo que es la propuesta de la derecha, la marcha del TIPNIS esta bastante desmovilizada y los médicos están solos porque ya los trabajadores de salud
se desmarcaron de ellos pues es criminal una huelga de salud de 49 días; el
pueblo se muere y no les importa, y cuando se quiere realizar una cumbre de
salud para solucionar los problemas entre todos, los médicos dicen que debe
ser una cumbre técnica, con gente profesional, la OMS y la OPS, en suma, que
las mujeres y hombres del pueblo no tienen nada que opinar.
Ángel Guerra Cabrera (Cuba-México)
El gobierno de Evo Morales ha cumplido sus compromisos fundamentales con los bolivianos. Ha restituido la rectoría del Estado en la economía, renacionalizado los hidrocarburos y aprobado en referendo una nueva Constitución que proclamó el Estado Plurinacional de Bolivia. Consagró en ella el derecho de los pueblos indios a la tierra, el territorio y la autonomía y el control social de los recursos naturales. La población vive mejor y goza de derechos y servicios políticos y sociales impensables antes de este gobierno, la pobreza disminuye consistentemente, se erradicó el analfabetismo y casi la cuarta parte recibe la atención de médicos cubanos o bolivianos formados en Cuba. Bolivia es un destacado miembro de la Alba, impulsa una política exterior propia, latinoamericanista y solidaria respetada en el mundo. Evo, por consiguiente, no tiene contrincante en las próximas elecciones.
Pero quien haya recibido acríticamente el mensaje mediático dominante en
las últimas semanas pensará que el líder cocalero está a punto de ser derrocado por una insurrección popular. Sí, ha existido una escalada de conflictos sociales, pero sus protagonistas, por regla general, no defienden demandas legítimas sino privilegios, y son exiguos comparados con los movimientos indígenas o interculturales, que mantienen su apoyo a Evo y al proceso de cambios. La huelga de los médicos de los hospitales públicos exigiendo conservar el “derecho” a solo trabajar 6 horas se prolongó varias semanas, sumada al paro de 48 horas de los trasportistas de La Paz y El Alto negados a aceptar un reordenamiento del sistema, que paralizó ambos centros urbanos. Encima la huelga de dos días de la COB, hoy ni la sombra de lo que una vez fue, pero muy eficaz para impresionar al televidente no informado cuando los mineros que permanecen en sus filas detonan petardos en marcha por la capital. No obstante existir elementos sanos entre sus cuadros, queda mucha influencia en la COB de los supuestos ideólogos de la revolución permanente encabezados por Jaime Solares, paramilitar y torturador durante la dictadura de Luis García Mesa.
Pero las citadas medidas de fuerza no deben subestimarse pues tienen toda la apariencia de un ensayo para más adelante pasar a acciones más violentas y desestabilizadoras. No debe olvidarse que Estados Unidos por boca de su embajador de entonces llamó a no votar por Evo antes de su primer mandato ni todos los posteriores intentos de desestabilización patrocinados por la representación del imperio, incluyendo el intento de golpe “cívico” de los separatistas de la Media Luna. Este dirigido por el embajador Philip Goldberg, expulsado del país por eso -como en su momento la oficina de la DEA- debido a su actividad subversiva. Pero hay pruebas de que la embajada y las fuerzas de derecha, junto a las ONG gringas u occidentales, continúan buscando contactos donde quiera que se vislumbra una inconformidad para estimularla y reclutar colaboradores entre sus líderes, como ha sido en el caso de algunos dirigentes de los marchistas del Tipnis y en muchos otros.
En Bolivia, como en todo país subdesarrollado que inicia su liberación nunca
es suficiente la obra material que realicen los gobiernos por lo monumentales de las necesidades acumuladas en siglos. Pero con todo y lo difícil que es eso, mucho más lo es y toma décadas lograr el cambio cultural de la sociedad en su conjunto para vencer los traumas creados por la colonia, el capitalismo subordinado, el colonialismo interno, el racismo y el patriarcalismo. A ellos se agregan las contradicciones entre el vivir bien andino (horizonte deseado) y la necesidad imperiosa de insertarse en el mercado mundial capitalista, entre las ansias de consumo legítimas más el consumismo estimulado por los medios de difusión dominantes y el deber de cuidar el medioambiente. En el aprendizaje que cada proceso revolucionario debe realizar sus dirigentes –por lúcidos, sensibles y autocríticos que sean- cometen muchos errores. Seguramente Bolivia no es la excepción pero no se aprecian errores de principio que pongan en peligro el rumbo.
En todo caso y con sus errores, el gobierno de Evo es del pueblo boliviano, de los pueblos latinoamericanos, es nuestro. No debe haber vacilación ni condicionamientos a la hora de defenderlo con uñas y dientes del enemigo imperialista y sus cómplices locales.
Ana Esther Ceceña (México)
Parece ser que todos coincidimos en la idea de que hay que defender el proceso boliviano. La idea de proceso, en general, nos permite pensar el movimiento y la variabilidad de las estructuras o instituciones, tanto como de las relaciones entre sujetos, ya sean sujetos opuestos y confrontados o afines, con todos sus matices.
No obstante, está claro que el contenido que damos o la perspectiva desde donde vislumbramos el proceso es muy diferente y me gustaría que nos detuviéramos un poco en el punto, porque políticamente -y también teóricamente- es central para orientar nuestras definiciones y los límites o alcances de nuestras apuestas políticas y nuestros planteamientos.
Ahora bien, para algunos, el proceso es simplemente el medio que permite conectar punto de partida y fin o meta, y en esa medida debería ser lo más corto y ágil posible para permitir el acceso a una nueva situación. La importancia está en el punto a alcanzar y por ello produce una cierta impaciencia la incompletud del tránsito.
Para otros, en los que me incluyo, el proceso es justamente el espacio de transformación; es donde se procesan los cambios que configuran ese nuevo mundo que se quiere alcanzar. En este caso, el proceso es infinito y en él se tejen los nuevos contenidos culturales, tanto con respecto al ejercicio político o al modo de reproducción social (sumak qamaña, por ejemplo), como a las figuras institucionales e incluso a las divisiones político-territoriales.
Deshacer el capitalismo, como lo ha demostrado larga y reiteradamente la historia, no es asunto de agenciarnos la propiedad de los medios de producción, sobre todo si esos medios siguen haciendo las cosas de la misma manera (sus definiciones técnicas son limitadas y con una orientación precisa). Se trata también de desaprenderlo, de expulsar de nuestras cabezas el modo capitalista de entender el mundo. Y ahí hay una clave fundamental: el capitalismo, por naturaleza, es corrosivo de la comunidad, crea comunidades ilusorias y desbarata comunidades reales; des-sujetiza.
El proceso emancipatorio es al contrario, por naturaleza también, sujetizador. Pero eso no se decreta, se construye en la lucha y en las prácticas de convivencia. Y eso, para mí, es el elemento de creación del nuevo mundo.
En ambos casos, sin embargo, no se puede descuidar que la emancipación es la otra cara de la dominación y que nos encontramos inmersos en un capitalismo cada vez más salvaje y despiadado, pero también seductor y fascinante; que nos domina a través de nosotros mismos y que obliga, por ello, a una emancipación integral y profunda, tanto en contenido como en tiempo. Es decir, una colonización de más de quinientos años no se resuelve en 10. Hemos abrevado a lo largo de generaciones de la fuente epistemológica que nos convence de la competencia, el paternalismo, la suplantación, el uso de la fuerza en vez del argumento, y de tantas otras cosas de las que tendríamos que desincorporarnos para ir creando nuestros propios sentidos de realidad y de convivencia, de política.
Es preciso a la vez reaprender y rediseñar el sumak qamaña de nuestros tiempos, usar las instituciones que tenemos para disolverlas, no para reproducirlas, pero enfrentando con toda conciencia la complejidad de la realidad que estamos intentando negar.
El poder de las transnacionales -o de las otras personificaciones del sujeto capitalista- para imponer los modos de reproducción y de muerte capitalistas no desaparece porque no lo queramos ver o porque estemos ocupados inventando nuestra vida emancipada. Al contrario, es la clara negación de nuestras posibilidades de futuro.
Tenemos que avanzar derrotando ese perverso modo de vida y creando el nuestro y eso supone también aprender a manejar nuestros tiempos con paciencia y sabiduría y trazar estrategias de largo plazo en las que nosotros mismos vayamos siendo transformados, pero sin desentendernos, en ningún momento, de que no somos los únicos en este mundo y que nuestra visión y nuestras utopías serán combatidas, por todos los medios (que son muchos y diversos), por los poderosos que no están interesados en perder sus privilegios.
Emiliano Mantovani (Venezuela)
Mi preocupación reside en que tiene que haber, necesariamente, un espacio
de interpelación constante al poder constituido, más allá de la crítica racista, neoliberal y neocolonial de los sectores de derecha. Y eso no está ocurriendo. Lamentablemente en Venezuela, en nombre de no afectar la Revolución Bolivariana, a mi juicio tenemos una muy buena parte de la izquierda, como una izquierda "notariada" (en palabras de Yuly Valecillos). ¿Hasta dónde puede llegar la autocensura? ¿Y en nombre de qué?
Si el Estado es ahora un campo de batalla, un ámbito de profundas contradicciones, la continuidad de la lucha de la izquierda tal vez debería seguir orientándose hacia las formas neoliberales que operan dentro del Estado, porque ellas no tienen otro objetivo que el mismo que las motoriza en los Estados declaradamente neoliberales: despojar y explotar a los pueblos de nuestra región.
¿Cómo? Tal vez no dinamitando el palacio, sino dinamitando las estructuras del pensamiento colonial que están entre nuestros gobernantes y nuestros pueblos. Y eso, me parece que requiere una crítica de raíz, permanente e insoslayable, gobierne quien gobierne. Al menos eso.
Ana Esther Ceceña (México)
En el II Congreso de Gas y Petróleo Evo Morales llama a los estados a
estatizar las riquezas de las naciones.
Más allá de que se pongan límites al capital y se intente proteger el patrimonio de la nación, de aquí surgen varias preguntas, que deberíamos explorar con cuidado:
1. La estatización ha sido ya probada en tiempos pasados tanto por gobiernos capitalistas "independentistas" como por gobiernos socialistas. Permite aumentar la capacidad soberana de los estados pero tengo dudas de si permite aumentar la capacidad soberana de las sociedades, que finalmente es lo que está en cuestión en estos tiempos.
2. La estatización no se acompaña de un cambio de criterios en el terreno
de la apropiación. No implica una reconsideración ecológica ni de corto ni de largo plazo. Tampoco modifica el modo de producir, generalmente se mantiene el estilo tecnológico y el de relaciones laborales.
3. Puede ser interesante en cuanto limita la intervención del capital privado y regula la relación nacional-extranjero (en ese sentido amplía la soberanía del estado), sin modificar sustancialmente la relación capital-trabajo o capital-naturaleza. Es decir, se ponen límites al capital pero no al capitalismo.
Inventar otra manera de reproducir la sociedad recuperando y actualizando
nuestras prácticas no-capitalistas de relación con la naturaleza no es fácil pero es indispensable para detener la catástrofe ecológica y social capitalista. Una vez que el mundo ha cobrado una amplia conciencia del inevitable carácter predatorio del capitalismo repetir sus prácticas, aunque en otras manos, no nos coloca en un mejor camino. No se trata de un problema de distribución de la renta, se trata de vivir de otra manera, en complementación con la naturaleza y sobre bases democráticas colectivas. Se trata de rehacer comunidades post-capitalistas. ¿O no?
Alejandro Dausá (Bolivia)
El debate es buen ejemplo y reflejo de las posiciones acerca de los caminos
que se han abierto en los últimos años en América Latina, y que en ocasiones nos desconciertan o desencantan.
Coincido en el análisis que algunas personas hicieron, recordando el marco
planetario que incluye la existencia real del imperio dispuesto a intervenir, invadir, bombardear, boicotear, bloquear. Sugestivamente, es un análisis que no figura en varios de los diagnósticos críticos hacia el gobierno boliviano realizados desde posiciones “de izquierda” del país. Como si el imperio no existiera y no tuviera proyectos.
En general, se puede decir que la lucha interhegemónica de años recientes
(sectores subalternos vs. grupos tradicionales de poder) parece haber
derivado a una lucha intrahegemónica (interior del campo popular) que está
marcada por reclamos sectoriales y parciales (poquísimos son los que
proponen cambios estructurales).
En este período de transición posterior al quiebre del proyecto neoliberal
puro y duro, Bolivia se miró en el espejo y se definió tal y como es; plasmó
esa imagen en la nueva Constitución, cargada además de horizontes utópicos
(vivir bien, democracia participativa, etc.) con el significativo agregado de haber sido producto de una Asamblea Constituyente y amplia participación popular. Sin embargo, no hubo hasta ahora afectaciones significativas a las estructuras económicas y de producción, que se mantienen profundamente capitalistas. Creo que los cambios mayores se han dado en la recuperación de la dignidad (e incluso identidad, derechos y entidad) de las grandes mayorías, fundamentalmente pueblos originarios. No es poco. Se trata muy probablemente de una ruta sin retorno, lograda por primera vez en más de 180 años. Pienso que constituye una plataforma de enorme importancia hacia otras posibles luchas y conquistas.
Lamentablemente, en ese posible tránsito las contradicciones y movimientos
erráticos del gobierno han sido innumerables, aunque hay que destacar
prolijidad en políticas macroeconómicas, respaldo a políticas sociales puntuales, asociación con otros gobiernos progresistas de AL y demás.
En meses recientes es perceptible un cierto “ambiente destituyente” que se
ha ido espesando. No es el primer intento (hubo otros más crudos, como la
contratación de aquel equipo de mercenarios, el proyecto de secesión de la
Media Luna, etc.). Sin embargo, en una coyuntura diferente, provoca desgaste y distracción de la gestión de gobierno, que debe ocuparse apagando mil fuegos. Paradójicamente, la voluntad mostrada en situaciones anteriores más duras se estancó; se burocratizó, atrapada en los esquemas y hábitos del Estado señorial.
Termino con un ejemplo que desnuda al país real: la plaza principal de
Santa Cruz es un lugar de enorme peso simbólico para la derecha local. Allí
se pueden contemplar hace muchos meses varias gigantografías. Corresponden a fotos de sus héroes. Uno, el responsable de la masacre de campesinos en El Porvenir (dpto. de Pando); otro, uno de los principales mentores y financiadores de los mercenarios; los demás, fugitivos de la justicia por haber estado involucrados en esos planes, o por defraudación y estafas al
pueblo. Se los presenta como perseguidos políticos. Son las señales visibles, públicas y desafiantes del talante patronal discriminador incrustado no sólo en el sentido común de los grupos tradicionales de poder.
Rebeca Peralta Mariñelarena (México)
Leí con atención los cuestionamientos a la estatización de recursos naturales –bienes comunes- promovida recientemente por Evo Morales. Comparto el sentido general de las preguntas, que parten de la búsqueda de nuevos caminos que nos ayuden a avanzar en la construcción de un mundo pos capitalista, y quisiera hacer un par de anotaciones que me parece hay que tener en cuenta.
Es cierto que la estatización ha sido ya probada en otros tiempos y lugares sin que eso haya significado un incremento de la capacidad soberana de las sociedades, pero me parece que en Bolivia cobra un sentido distinto al ser demanda histórica del movimiento indígena y popular. Los guerreros del gas son la expresión más nítida de lo anterior, la Agenda de Octubre su condensación más clara.
Cierto, la nacionalización en sí misma no potencia a las sociedades, pero si los beneficios económicos que se obtienen de la recuperación de los bienes comunes se transfieren directamente al gasto social –más si estamos hablando de un país que carga sobre sí una desigualdad y pobreza del tamaño del boliviano-, entonces, esa nacionalización si amplía la capacidad soberana de la sociedad. Eliminar el analfabetismo, disminuir la pobreza, crear mecanismos para el acceso a la salud, la educación y la vivienda, son, desde mi punto de vista, formas de aumentar esa capacidad soberana.
Coincido totalmente con los otros dos puntos que se señalan, estas nacionalizaciones no modifican el modo de producción, no cuestionan de manera profunda el modelo de desarrollo capitalista, son límites inherentes a las nacionalizaciones de los bienes comunes dentro del capitalismo. Ahora, ¿cómo se construye el pos capitalismo?, ¿cómo se suplantan los modos de reproducción y producción de la vida? Son preguntas para las que no tenemos respuestas. Y es ahí donde se hace urgente volver al debate sobre las transiciones, estos momentos en lo que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer. Y volver también al debate sobre si el socialismo –los socialismos diría yo, comunitarios, del siglo XXI, raizales, etc.- es posible en un solo país, porque si estamos convencidos que la construcción de un mundo pos capitalista es una tarea que nos corresponde a todos, entonces los límites que el propio sistema mundo capitalista le impone al proceso boliviano se tornan más comprensibles y nuestras tareas por desmontarlo a escala global también.
Magdalena León (Ecuador)
Brevísimas reacciones a los puntos que se anotan:
Las 'nacionalizaciones' actuales tienen sin duda otro sentido porque cambiaron varias condiciones materiales, políticas e ideológicas con la globalización neoliberal. La disputa cambio no sólo de tamaño, sino que la configuración y proyección de lo público, la reivindicación de bienes comunes para encarar los alcances de la privatización y mercantilización, se han tornado cruciales como condición para hacer posible la recuperación - invención de 'otra economía'.
Los asuntos de soberanía, propiedad y redistribución son centrales en cualquier propuesta hacia una economía no capitalista, son simultáneos y no excluyentes con los referidos a formas de producción y de trabajo.
Al aludir a la 'soberanía de la sociedad', de qué parte de la sociedad hablamos? ¿No se acerca esa visión al postulado neoliberal de contraponer Estado y sociedad, reivindicando a la llamada 'sociedad civil' como esfera de legitimidad plena y oscureciendo la confrontación público - privado, que es la fundamental ahora?
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