Vistas de página en total

viernes, 7 de junio de 2013

La libertad de Daniel. Gonzalo Perera. Contratapa de EL POPULAR, Viernes 7 de junio del 2013.

Se llama Daniel y le tocó nacer en un hogar humilde, muy humilde, donde nunca sobró nada y alguna que otra vez faltó algo. Ausencias o carencias que no las sufrió Daniel, porque sus padres siempre se pusieron en primera fila a la hora de las privaciones. Mucho esfuerzo y demasiadas noches de no llevar nada a la panza para que Daniel y sus dos hermanos pudieran tener algo para comer- aunque fuera mate cocido y galleta- que a la larga pasaron factura.

Corría el 2000 cuando se fue su viejo, Don Antonio. Víctima de la muerte de los verdaderos guapos. Haciendo “changuitas” (cargando pesadas carretillas de material) en edad de dedicarse por fin a descansar, su corazón, que ya venía flojo de cartas, dijo “para mí son buenas” y de “Falta Envido”, le ganó la Parca, súbitamente. Daniel lloró mucho, tratando que no lo vieran, pero lo pude “pescar” en el fondo de la modesta casita con los ojos ahogados en lágrimas.  Obviamente lo abracé y no le dije nada ¿Qué vas a decir en un  momento así? 

Pero entre los sollozos que lo ahogaban, Daniel me dijo
“Puta madre, nunca tuvo unas vacaciones, nunca se dio un gustó, reventó trabajando”

Podría haber intentado decirle a Daniel que él estaba terminando su carrera universitaria y que se acordara del brillo de los ojos de Don Antonio cada vez que volvía a la casa con un examen salvado con una excelente nota, como solía hacerlo. Que él- Daniel- le había dado al viejo motivos de alegría más profundos que un crucero por el Mar Egeo, porque en la escala de valores de Don Antonio, de haber tenido un pasaje para un tal crucero lo habría vendido para comprar libros o una computadora para que sus hijos estudiaran.

Pero algún extraño pudor me hizo cerrar el pico.

Llegó el 2002. La mamá de Daniel, Doña Isabel, fue durante 46 años un dúo de fierro con su viejo, era una laburante en su casa y en cuanto trabajo se le puso a tiro, sin quejidos ni lamentos. Y dictó cátedra de dignidad y coraje ante la vida: seguía trabajando adentro y afuera de la casa, sin ni una distracción en la atención a sus hijos. Daniel me contaba que algunas veces la oía conversar con un gran retrato de su viejo que tenía en el cuarto, pero que nunca, después del entierro de Don Antonio, le había visto caer una lágrima. No se permitía ser vista como víctima o doliente, sino que se aplicaba a ser la de siempre: la laburante, el apoyo, la contenedora ¡Cuánta belleza en una sola persona, en su actitud de honor- en el mejor de los sentidos- hacia la vida y sus asperezas!

Mientras Alberto Bensión sostenía que no se cambiaba de caballo a mitad del vadeo de un arroyo, Daniel, ya recibido pero con un empleo precario- como había tenido siempre, diversos, pero mal pagos y a menudo “en negro”- veía con preocupación su futuro inmediato. Lo que sacaba en limpio daba para poco y nada, era apenas una ayudita para su madre y sus hermanos. Y ya hombre grande, no podía ni pensar en formar él un hogar ni vivir en un lugar separado, a lo que por supuesto tenía todo el derecho del mundo a aspirar. Se consolaba pensando que así podía estar más cerca de la vieja y ayudarla a ella al menos anímicamente.

Pero hasta ese consuelo se le vino abajo cuando explotó el Uruguay. Cuando el Presidente que anda por ahí haciendo declaraciones surrealistas dejó de llorar él para hacernos llorar a todos, mandando al país entero al fondo del pozo. Daniel quedó sin laburo. Y a fines del 2002 no aguantó más. Se fue a Canadá, con una buena oportunidad de trabajo. Ahí sí, Doña Isabel lloró, Daniel también, en aquel aeropuerto de Carrasco que ante cada vuelo a Madrid, a Estados Unidos, a donde fuera, era un mar de lágrimas. Lágrimas trabajadoras, humildes, las de los jodidos por los respetables banqueros, por el ministro que firmaba acuerdos secretos y por el Presidente que habitaba una dimensión paralela.

Daniel tiró el ancla en el país del maple. Le empezó a ir bastante bien. Para el 2007 ya había formado pareja y con Guadalupe, otra buscadora de mejores horizontes- hondureña- vivían juntos y se daban algunos cuantos gustos que hacían llenar de alegría a Doña Isabel.

Vino al Uruguay. Lo vio muy cambiado. Los boliches cerrados del barrio estaban todos reabiertos y había hasta nuevos comercios. Estaba “el asado del Pepe”, se hablaba de las laptops en las escuelas, los salarios repuntaban y había más laburo. Había Plan de Emergencia, todo un Ministerio como proa de las Políticas Sociales (MIDES) y una Economía en crecimiento, al mismo tiempo. No era la Revolución, pero por favor, cuánta diferencia con 4 años atrás….

Daniel vino con una billetera mucho más gorda y obsesionado con darle gustos a su familia. Pero le preocupaba que la vieja  no le aceptara casi ningún regalo y que todas las noches la veía muy cansada. Yo le decía que  era cantado que su vieja no le iba a aceptar regalos, que iba a querer que fueran para sus otros hijos, que así era ella. Yo le decía que el cansancio seguramente fuera por la emoción de tener al “nene” en casa, que su madre ya era grande y que era una reacción normal a su edad.

Sobre octubre del 2007, cuando por primera vez Doña Isabel estaba teniendo atención médica regular, se reveló que mis explicaciones eran erróneas. Doña Isabel tenía una enfermedad en estado terminal, y sólo pasible de tratamientos paliativos, que atenuaran el dolor. Seis meses a lo máximo era su horizonte.

Daniel volvió para la Navidad y se quedó algo más de un mes. Llegó a tiempo. Le dijo a Doña Isabel que sería abuela de un pequeño canadiense y que si las cosas seguían mejor en Uruguay, a lo mejor se venía con su familia en dos o tres años más. Me contó que su vieja lloró de alegría con la noticia y besaba el vientre de su nuera Guadalupe, como queriendo besar al nieto o nieta que sabíamos todos que ya no conocería. Tanto así, que por primera vez en su vida entera, se mandó una travesura. Faltando unos 10 días para la partida de Daniel, llamó a sus hijos a su cuarto y les dijo que ese día no se levantaba, que la acompañaran. Ninguno intentó convencerla de nada. Isabel la laburante, la digna, había decidido salir a buscar a su Antonio con algunos años de retraso, pero en compañía de todos sus hijos y sabiendo que el futuro se abría paso en la familia. Y ese mismo día se fue, sin haber nunca tramitado pasaporte.

¿Dónde está la política en esta anécdota?  

  Pues desde la primera a la última frase. En Don Antonio y Doña Isabel no cenando. En el viejo de Daniel reventando de tanto sacrificarse. En Daniel trabajando en negro y finalmente ni trabajando, pese a su enorme capacidad. En Doña Isabel llegando tarde a la asistencia médica adecuada. En aquel país de mierda del 2002, que mató gente, sobre todo humildes laburantes, y que llenó el aeropuerto de lágrimas. En aquel país que no fue una de las plagas de Egipto, sino consecuencia de causas: la soberbia e insensibilidad neoliberal. En aquel país que no tiene nada que ver con éste, aunque Usted y yo a veces nos calentemos con cómo estamos hoy. Pero a 11 años del 2002, nuestro país no tiene nada que ver con aquella sociedad que implosionaba.

Déjemelo decirlo de otra manera. ESTO es la Política querido lector. Es la gente, sus dramas y alegrías, no los indicadores ni los análisis de los opinólogos. Y le digo más: en el 2014, al votar  por el FA, voy a votar  para que Daniel pueda volver, para que su familia  que ahora incluye dos personitas más pueda crecer aquí  sanamente. Voy a votar por la memoria de Don Antonio y Doña Isabel, que dejaron todo por sus hijos sin permitirse ni un quejido.

Que los neoliberales revestidos en rosado voten por la libertad del mercado, la libre competencia y el libre comercio.

Yo canto desde ya que votaré por la Libertad de Daniel. En realidad, para que Daniel pueda por fin conocer un poco de Libertad en la tierra donde nació, en la bendita tierra donde descansan- como nunca pudieron- Don Antonio y Doña Isabel.



viernes, 31 de mayo de 2013

Cartas de una hija a un padre. Anahí Perera

Para: Papá
De: Lucía.

Papi te quería decir que me fui al shopping con unas amigas, pero antes pasé por la cocina y te quiero decir, Papi, que lo que pasó, es que quise agarrar un poco de crema de chocolate (esa que hiciste ayer y  te quedó re- rica) y se me cayó al piso, y como no sabía qué cuernos hacer con eso, le puse un poco de  ese jabón en polvito que usás para lavar la ropa pero quedó mucho peor… entonces empecé a pensar y pensar y me acordé que para lavar con ese jabón en polvito también precisás agua, entonces agarré el jarrón bien grande que tenemos en la sala,  ese que tiene como unas perlitas y que vos decís que es  de 5 generaciones antes, y empecé a tirarle agua con eso, pero se me resbaló y se me rompió todito…pero no te preocupes Papi: ese jarrón estaba tan, tan  viejo que yo entro en Internet y te consigo enseguida uno más nuevo y más barato ¡ Ya vas a a ver!

Bueno Papi, entonces busqué un trapo o una escoba para barrer todo eso, y como no encontré, entonces fui hasta lo de la vecina de la esquina, ésa que es medio feíta y rara, y le pedí prestado un trapo para el piso. Y ella me dijo que “cómo no”, que “claro,”, que ella me lo daba (¿Viste Papá?¡ Yo soy una genia socializando con la vecina!), pero cuando llegué de vuelta tooodo estaba inundado, porque me había olvidado de cerrar la canilla…..

¡Ay Papá, no te podés imaginar cómo estaba eso, parecía una piscina, Ja, Ja! Entonces empecé a caminar, o más bien nadar hasta la canilla, la cerré, y para mi desgracia esa porquería marrón con jabón seguía ahí, flotando como si nada. Y se me ocurrió una gran idea:  agarré la aspiradora y la enchufé, y empecé a succionar todas esas cosa raras y el agua. Y se ve que nuestra aspiradora no es una de estas nuevas que pasan en las propagandas de la tele que son sumergibles, porque empezó a largar chispitas y quemarse. Entonces quise apagarla haciéndole viento, agarré ese libro de Historia tuyo de como 9.348.600 páginas y empecé a sacudirlo como una loca, pero Papi, el libro se empezó a prender fuego, y yo, pobrecita, no sabía qué hacer….entonces salí corriendo al patio y veía que por la ventana de la cocina salía fuego. Pero por suerte la vecina de la esquina se dio cuenta y llamó a los bomberos.

¡No sabés Papi que personas más solidarias son los bomberos y bomberas! ¡Yo de grande quisiera ser como ellos para poder ayudar a niños inocentes como yo! Pero al final, todo bien, Papi, sólo se quemó la cocina, pero nada más.

Así que vos tranquilo, que los bomberos lo tienen todo controlado...tal vez cuando vos llegues siguen apagando la cocina.... por eso te dejo esta nota  pegada en el árbol del frente de la casa.

Te quiero mucho,  Lu

¡Nos vemos a las 8!

viernes, 24 de mayo de 2013

Las protestas en Carrasco Sur. Gonzalo Perera. Contratapa de "EL POPULAR". Viernes 24 de mayor del 2013.


1.      En los últimos días, cobró notoriedad alguna manifestación de los vecinos de Carrasco Sur, una de las zonas más privilegiadas de Montevideo, en torno al tema de la seguridad.

2.      Toda manifestación ciudadana pacífica reclamando un derecho constitucional, como el derecho a la seguridad, es legítima y punto.

3.      Eliminemos de raíz el “factor Canessa”: Ha aparecido como referente de esta movida el Dr. Roberto Canessa, sobreviviente a la tragedia de los Andes.  Sus manifestaciones públicas han sido harto infelices, pero deben ser juzgadas tal y como si fueran dichas por cualquier otro vecino de su barrio. Ha habido, en su crítica y en su defensa, alusiones a su pasado en la cordillera. Ambas cosas me parecen completamente fuera de lugar e incluso, de mal gusto. La tragedia que vivió él , yo no  la deseo vivir como para saber cómo actuaría en su lugar, y no la comparo con otras tragedias, que no poseo el tragediómetro. Todo lo que haya hecho el Dr. Canessa para salir adelante con su vida  me merece respeto, y al mismo tiempo, no le concede  salvoconducto para opinar  cualquier cosa sobre cualquier tema. Si él usa su pasado en la cordillera como argumento en su favor, me parece mal, pero me parece también lamentable  usarlo en su contra. Hay que contestar sus dichos por lo que contienen, no por su historia personal.

4.      Los derechos constitucionales deben garantizarse a todo ciudadano. Así, todo ciudadano tiene derecho a una vivienda, a  atención de salud, a educación, a ser respetado en sus diferencias y peculiaridades, a ser valorado pura y exclusivamente por sus capacidades y talentos. Me da la impresión que entre la Constitución y la realidad hay un considerable margen, que no es en Carrasco Sur donde tiene su mayor divergencia.

5.     Me da la impresión que en muchas expresiones de la referida protesta hay manifestaciones del tipo “que le pase a los pobre es normal, pero a nosotros no”. Esto se llama desprecio clasista, y es una manifestación que aísla e insulariza a quien la pronuncia.

6.       Desde que el mundo es mundo el que menos tiene va a robar a la casa del que más tiene. Yo recuerdo cuando en los 80’s comenzaron a pulular rejas, vallados y otras medidas de seguridad en Carrasco Sur, en magníficas casas que parecen de otro país. La pobreza que se había acumulado y acantegrilado de Avenida Italia al  norte, en algunos casos excepcionales, iba a buscar revancha a dichas residencias.  Obviamente no apoyo ni avalo el hurto ni la violencia. Pero no lo hago desde su origen: la marginación, la pobreza y la flagrante desigualdad. 

        7. Connotados residente de Carrasco Sur, Punta del Este, zonas residenciales de la Ciudad de la Costa, Parque Batlle y otras regiones privilegiadas del país fueron artífices y partícipes de un colosal saqueo a la riqueza todo el pueblo uruguayo, desde 1968 al 2003. Los tiempos de la penumbra neoliberal, en la que la matriz integradora de la sociedad uruguaya estalló en mil pedazos, en que los derechos laborales, sociales y civiles de la inmensa mayoría de los uruguayos fueron completamente ignorados y vapuleados. NO hubo, en tal ocasión, manifestaciones como las que hoy hay en la calle Arocena. Eran muchas más las víctimas y de mucha mayor cuantía, eran miles de millones de dólares al año, era decenas  de miles de personas  al año, que nos llevaron a AQUEL (hoy lejano) país donde la mitad de los niños eran pobres y la mitad de los pobres eran niños
8.     
      8. El Uruguay vive desde 1968, pero sobre todo desde 1984, un proceso profundo, en la base de su matriz social, de radicalización de las diferencias  e intensificación de la lucha de clases. Antaño, un hijo de un hogar privilegiado, que desde pre-escolares hasta la secundaria estudiaba en un privilegiado colegio anglófilo o similar, al menos la llegar a la Universidad debía compartir sus horas de estudio con el hijo de una familia obrera o de un hogar humilde del interior del país. Hoy, y desde hace años, en general, sigue sus estudios en universidades privadas, donde lo que encuentra es, en una inmensa mayoría, jóvenes de su misma  extracción de clase. O sea, desde los  3 a los 30 años, el joven privilegiado vive entre jóvenes privilegiados, en una suerte de burbuja social. Su configuración mental del mundo no puede estar más sesgada. Bien puede no conocer siquiera la pobreza. Bien puede mirar a los “negros”, a los “pobres”, a los “sucios”, a los malvestidos y malcomidos como seres extraños y ajenos a su existencia, pues de hecho lo son. Cuando desde 2005 los ve recibir atención privilegiada por las políticas sociales, se indigna: “¿Cómo puede gastar MI plata en mantener “vagos”, que aquí el que es pobre es porque no trabaja?”¿Nunca oyó querido lector, la frase que acabo de escribir en una parada de ómnibus, en la calle, en un lugar cualquiera? Yo la escuché decenas o centenares de veces. Y eso, amén de una burrada, es un manifestación de odio de clase: del desprecio y abyección del privilegiado y dominante ante  cualquier emergencia del pobre y explotado. 

      9. Los vecinos de Carrasco Sur tiene derecho a la seguridad, del mismo modo que los de Manga, Ismael Cortinas o Bella Unión. Es un derecho constitucional.

10.  Los vecinos de Carrasco Sur  tienen derecho a la comida, al  techo, a la educación, a la buena asistencia médica, odontológica y psicológica, al buen nombre, a ser respetados y no mirados de reojo, del mismo modo que los de Manga, Ismael Cortinas o Bella Unión. Es un derecho constitucional. En Carrasco Sur siempre fue una realidad. En los demás casos, lo está siendo desde el 2005 en adelante y no es “gastar MI plata en vagos”, es usar los recurso de la sociedad para cumplir la Constitución, hacer un mínimo acto de reparación a tanto  y tan prolongado sufrimiento injustificable y, por añadidura, colaborar con la seguridad de todos los vecinos de todos los barrios.

11.   Los vecinos de Carrasco Sur no han sido el mejor ejemplo de conciencia de la universalidad de los derechos constitucionales antes citados. Y como se dijo, de entre sus filas ha habido quienes han dinamitado los puentes sociales y contribuido a descaecer estos derechos en  otras clases sociales. Se deberían al menos de un instante de autocrítica en lugar de declararse estupefactos ante una violencia que algunos de ellos fomentaron.

12.  Los vecinos de Carrasco Sur tienen derecho a la seguridad, lo consagra la Constitución, quedó dicho claramente. Hacen bien en reclamarlo si sienten que les falta, quedó dicho muy claramente.  Pero harían mucho  mejor, si en lugar de reiterar ante cámaras consignas elitistas, clasistas o racistas, clamaran por más salud, más vivienda, más trabajo,  más educación para todos y  trabajaran activamente por su integración social en lugar de su insularización en un micromundo. Porque su seguridad y la de todos, no es en definitiva resultado de miles de policías patrullando por doquier. Es el resultado de una sociedad más integrada, más igualitaria, más educada, más protegida y cuidada por sus propios integrantes, desde  lazos solidarios de acercamiento  y humanización y no de exclusión y explotación.  El reflejo clasista de pedir la mano dura y añorar a Don Jorge Pachecho Areco los hará, en algún momento, mudarse a un bunker. La inteligencia de apostar al Uruguay Integrado que se ha hecho objetiva y gradual realidad desde 2005 en adelante, por el contrario, algún día les permitirá vivir sin rejas y con plena humanidad.

viernes, 17 de mayo de 2013

Setenta veces siete. Contratapa EL POPULAR. 16/05/2013


Ruben Isidro Alonso, más conocido como “Padre Cacho”, es recordado por su vivencia con y entre los clasificadores de residuos, desde que se instaló en 1977 en  la Parroquia de los Sagrados Corazones, en la zona de Aparicio Saravia, hasta su fallecimiento en 1992. Momento en el cual una conmovedora y larguísima caravana de carritos acompañó a otro muy humilde carrito, que llevaba su féretro envuelta en la bandera uruguaya, hasta el Cementerio del Norte. Aún recuerdo esas impactantes imágenes que mostraba a las claras la existencia de ese “otro Montevideo”, que durante décadas no formó parte del mapa político rosado más que a la hora de pedir el voto.

 A Cacho se le atribuye una anécdota singularmente ilustrativa.

 Como es obvio, su trabajo ayudando a cobrar conciencia de su dignidad personal  a jóvenes eternamente marginados, a organizarse en cooperativas y pensar como comunidad, le ganaba enemigos de diverso pelaje. Y según se relata, una vez apareció en su comunidad con los ojos  muy morados, incuestionable legado de una golpiza. Algunos de los presentes le reclamaron  que se defendiera, que cuántas veces era capaz de perdonar a los agresores que le habían atacado para seguir adelante como si nada. “Setenta veces siete” contestó el cura Cacho.

La cifra no es casual: según el Evangelio según San Mateo 18, 21-35, al ser preguntado por Pedro sobre cuántas veces se debía de perdonar a quien ofendía, Jesús de Nazaret contestó: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete”. Más allá de la simbología bíblica de la cifra siete, la expresión “setenta veces siete” es, debidamente situada en la época y contexto en que fue usada, referencia a una cifra enorme, inconmensurable.

Una lectura posible de estas expresiones transcurre en torno al concepto del perdón, que  ha sido manoseado y ultrajado para transformarlo en manto de cobertura de atrocidades. El perdón en el cristianismo juega un rol medular, pero bien entendido no tiene nada de un “vale todo”. El propio Nazareno corriendo a los mercaderes del templo, habla de que el perdón cristiano no es conformismo cómplice y resignación inmóvil. Además, en la misma doctrina de marras, quien perdona es el agraviado, y ningún ser humano puede conferirse el derecho de perdonar las ofensas que sufrió otra persona. Estos  simples apuntes bastan para separar el perdón cristiano, acto personal y de conciencia, del perdón sanguinettiano, acto político y de conveniencia de los mecanismos de defensa de las clases dominantes.

Sin embargo, prefiero leer “Setenta veces siete” bajo otra clave, o en torno a  otro eje, de mayor universalidad quizás que el del perdón cristiano, un eje en torno al cual ya no cristianos genuinos, sino todo aquel que anuncia y persigue una sociedad nueva y más humana, puede encontrarse convocado. Me refiero al de la perseverancia.

Hemos dicho que toda Revolución es un profundo  acto de amor. Amor en serio, no cursilería barata made in Hollywood. Amor que a veces es grito, a veces es sudor y sangre, pero nunca deja de ser amor.  Y como tal, es un acto de suprema perseverancia.}

Pensemos en el plano personal: si usted realmente ama a alguien (un hijo, un hermano, una pareja, etc.)  y lo ve perderse en un camino equivocado… ¿cuántas veces intentará rescatarlo, lograr que se dé cuenta de su error y cambie de actitud?  Seguramente Setenta veces Siete. Si Usted ama a alguien que se ofende por alguna  opinión suya en una discusión y  que no quiere ni dirigirle la palabra… ¿cuántas veces intentará recomponer el diálogo y que surja la comprensión mutua? Seguramente Setenta veces Siete.

Los actos de amor colectivo, el compromiso con “el otro” o con “el compañero”, no escapan a esta lógica ¿Cuántas detenciones, represiones, abusos, soportaron los fundadores del sindicalismo en nuestro país, de los partidos de izquierda, o más cerca en el tiempo, de la CNT, del FA? ¿Cuántas veces se levantaron tras cada golpe para volver a izar banderas, cada vez un poco más alto y conquistando alguna adhesión más? Setenta veces siete y me quedo corto.

La única opción política que ofrece resultados a corto plazo es la complicidad con el poder, el volcarse a la diestra, al servicio del poder fáctico. Porque se destruye el aparato del Estado bastante rápido, se destruye la seguridad social en un santiamén, se destruye la economía liberalizando y vendiendo hasta las tuercas en un suspiro. Pero construir y sobre todo re-construir, no es para ansiedades cortoplacistas.

El militante de izquierda está empeñado en una aventura en la que se caerá y levantará setenta veces siete si quiere acercarse a su objetivo. Sufrirá ansiedad y desasosiego, muchas veces. Pero el militante debe perseverar. Debe superar la natural expectativa  y apuro por ver los cambios, en pos de la persistencia que haga posible que los cambios sean reales e irreversibles y no simple flor de un día.
Al vecino, a la persona no particularmente politizada, no se le puede pedir esa perseverancia y para ellos el militante siempre debe tener a mano tres o cuatro ejemplos claritos de cambios concretitos, palpables, para marcar las diferencias entre el antes y después del  FA.

Pero el militante hoy está siendo presa de una enorme y evidente campaña de desmoralización,  tendiente a bajonearlo, a sacarlo de su cauce. A mostrarle realidades como consumadas e inapelables, como  semimágicas e inmutables.

En lugar de bajonear, esto debe estimular la revisión crítica de qué tan inmutable es la realidad. Y si la Revolución no está a la vuelta de la esquina, pero un poco mejor es posible distribuir la riqueza mediante un par de medidas concretas, pues a por ellas hay que ir, sin inmutarse (valga la paradoja) por si hay que insistir setenta veces siete para ser escuchados. Y debe reafirmarse en la convicción de que si la derecha logra resultados a la corta, a la larga se autodestruye, mientras que la izquierda, a la larga, construye y sobre nobles cimientos, pero si y sólo si mantiene su apego a la perseverancia, a la disciplina que no es seguidismo sino actitud convencida, que brota desde la médula,  de apego a los principios y al valor del pensar y trabajar desde un colectivo.

Alguien, por distracción o picardía, podría leer estas palabras como una suerte de llamado a la resignación. Bien por el contrario, es un llamado a rechazar el bajón y el “no se puede”. El repasar lo que se ha podido (Consejos de Salarios, records de ocupación, récord afiliación previsional, Hospital de Ojos, derechos para trabajadores rurales y domésticos, etc., etc.)  y , en los temas donde no se ha podido aún,  ir a por dos o tres puntos concretos de inmediato. Y guardando siempre clara visión y convicción de que la izquierda no obra con varita mágica sino con la rebeldía y el fuego sagrado de la búsqueda de justicia, aunada a la perseverancia indoblegable de la clase trabajadora y sus organizaciones. Que han conocido todos los avatares imaginables, pero llevan un siglo de acumular fuerzas y obtener conquistas, nunca linealmente, nunca de buenas a primeras. Siempre dispuestos a  protestar, proponer  y reintentar setenta veces siete. No por complacientes y comedidos, sino todo lo contrario: por revolucionarios, que revoluciones solubles e instantáneas, hasta la fecha, no se conocen.

jueves, 9 de mayo de 2013

Y porque amor no es aureola. Gonzalo Perera. Contratapa de EL POPULAR, 10 de mayo del 2013


En varias voces, los versos de Don Mario en “Te quiero”  han estremecido generaciones…” Y porque amor no es aureola, ni cándida moraleja”….  Las palabras van entrelazando poco a poco  el amor de pareja con otra forma de amor, que es la del compromiso militante, la de la lucha codo a codo.  Que nunca debe olvidarse, aunque requiera puños apretados y en alto, no es  sino un enorme acto de amor. Amor al prójimo. A TODOS los prójimos.  Amor sereno, amor perseverante, amor indignado. Pero siempre amor. Y por ello jamás indiferente:

1)      A nuestros trabajadores, los que ponen el lomo al crecimiento del PBI, pusieron la sangre contra la dictadura y el hambre durante el jolgorio neoliberal. A su lado, con sus lúcidos y claritos pronunciamientos. Los que llaman a que, sin desconocer que mucho ha cambiado, debe haber – al menos cada tanto- también fiesta en su mantel. Que “redistribución de la riqueza” no es una métrica intrincada para mentes exquisitas. Es lo que se come, lo que se lee, lo que se viste, y como se vive en la casa del laburante. Que tenemos Consejos de Salarios por rama de actividad. Que el trabajador rural y doméstico ya no son esclavos y son sujeto y objeto del Derecho.  Muy bien.  Pero que, si el amor se distrae o adormece, bien  se puede volver atrás. Pero más aún: si el amor no se vigoriza, avanza y enreda  a fondo en las raíces mismas de la clase trabajadora, quedarán muchas deudas de décadas sin laudar. A los que demasiado tiempo sufrieron, es hora de que se proteja aún mucho más su derecho a disfrutar de la riqueza que han generado y generan. 

2)      A nuestros hermanos de la región. De  los que nos separaron diferencias  inventadas por las diplomacias imperiales o a veces, nuestra arrogante ilusión de ser los más europeos de América, como  si fuera blasón Salsipuedes. O motivo de orgullo el haber intentado amputar la memoria del gran y multicolor pueblo que marchó a la Redota con el Karaí Guazú, Don José Gervasio Artigas. Amor a  los presidentes que conducen pueblos y buses, a los que la derecha global y local pretende desconocer con el mismísimo sustento con que celebra el triunfo  regional de un hijo dilecto de la más rancia oligarquía, en un genuino paradigma de la falacia y la inconsistencia lógica.


3)      A las mujeres, fundamentalmente gurisitas  y pobres, que antes de saber qué  rumbo puede tomar su vida, ya albergan una en SU vientre, a menudo fruto de la mala información, del descuido o de la presión social, a menudo lindera con la violencia descarnada. Durante décadas,  una chica involuntariamente embarazada, si tenía apellidos esdrújulos y bien nutridas cuentas corrientes en la familia, se liberaban del “problema” con excelente asistencia, pagando los diligentes servicios a precio de oro. Mientras tantos, sus iguales por derechos constitucionales, pero en la realidad pobres y sin privilegios, se exponían a prácticas que arriesgaban sus mismas vidas. Hoy, por primera vez , ante una situación que NADIE desea y se debe evitar,  una y otras empiezan a ser tratadas humanamente, para decidir por sí mismas y con la debida asistencia en cualquier escenario. Unas y otras. No sólo algunas. Caben muchas opiniones al respecto y todas son de respetar, pero  vaya si merece esmero el consagrar el fin de décadas de hipocresía, en la que la  chica pudiente elige y la pobre está condenada. Un genuino y  gran acto de amor. Pues  parte de  ponerse en los zapatos de la otra, para sentir con ella y desde su lugar.

4)      A los gurisitos de nuestra Tierra. De los cuales una ínfima proporción, formados en la escuela de la violencia sistémica del mal vivir fruto de carencias materiales y de afecto completamente elementales, se interna en los lodazales de la violencia y la “plata fácil”. Una ínfima proporción, que no puede de modo alguno auspiciar la criminalización y el dedo acusador hacia la inmensa mayoría que jamás le tocó un dedo a nadie, ni se quedó con ningún vuelto.  Y que no puede ser usada por quienes propiciaron las privaciones de todo tipo que  engendraron las excepciones, como trampolín para la conquista de un voto más

5)      A los que dejan el alma por defender su tierra, sus hermanos, sin agredir ni invadir, sólo tratando de evitar el atropello, la barbarie, el verdadero acto terrorista  y desalmado, destinado a segar vidas civiles y completamente inocentes. Como René, ya liberado. Pero quedan CUATRO razones más para seguir reclamando para que en el autoproclamado faro de la libertad y el derecho, notoriamente con severas fallas en su sistema eléctrico y a oscuras desde hace décadas, se deje en libertad a los hijos de Cuba que sólo cometieron el pecado de velar por los hijos de todo el mundo  que visitan la isla.. Cuatro razones y corazones llenos de amor a su tierra, a su gente y a las gentes de toda la Tierra que visitan su casa, por quienes todo arriesgaron y jamás violaron genuina norma alguna.

6)      A los pasitos cortitos, que buscan  en el recorte del tranco la seguridad necesaria para caminar. A nuestros mayores, como mis viejos, siempre presentes en mi interior. Desde los cuales trato de imaginar a todos nuestro mayores, que quizás caminen a tranco lento o entrecortado, pero muchas veces son el principal surtidor de palabras serenas y sensatas. Cuyos fondos aportados en una vida de trabajo no pueden ser manantial de ganancias astronómicas para unos pocos, sino fuente de una solidaria y colectiva retribución a toda su contribución a la sociedad.

7)      A los ojos deslumbrados, aquellos que ya no veían casi nada  y no soñaban con volver a apreciar matices y colores, porque no tenían ni en sueños los necesarios dólares (que ni pesos eran). Los que de la mano de la hermana Cuba, de la hermana Venezuela y de algunos corajudos de nuestra Tierra, contra fuertes intereses corporativos,  hicieron nacer el Hospital de Ojos. Y cual relato bíblico de la obra del Nazareno, “abrieron los ojos, y vieron…”

8)      A los pasitos tambaleantes de los gurises sin cobertura de salud, de los nacidos para no tener jamás una computadora si no fuera por medio del hurto y que en cambio han crecido en los últimos años con una ceibalita en sus manos , armando animaciones, jugando a la Geometría y sabiendo que están, que son parte del mundo digital.  Con las críticas que caben y sin exageraciones disparatadas. Que no disminuyó la brecha entre ellos y los hijos de los hogares más pudientes, porque en este mismo tiempo en los hogares más recoletos, niños de igual edad vieron multiplicar sus posibilidades tecnológicas de manera alucinante. Pero sí hay mucho más inclusión digital, y esto marca  la diferencia entre estar y no estar, entre mirar la tecnología con la ñata contra el vidrio o entrar a ella. Con Centros MEC  en todo el país enseñando, potenciando, integrando la alfabetización digital para todas las edades. Menudo acto de amor, si los hay.

Habrá abundantes cantos de sirena en los meses venideros, querido lector. Habrá sanas discusiones y de las otras. Respetables discrepancias y pretextos para la protección del interés personal de clase, corporativo o personal.

Pero en el fondo, hay una opción que lleva a mejor futuro. Apostarle a pleno al amor, con el máximo respeto, sin ninguna claudicación.

Porque amor no es aureola. Son gestos, son hechos, reciprocidades, estar cuando hay que estar y asumir el dolor ajeno como propio, ni más ni menos, aventando fantasmas y angelitos, humanizando y dignificando la vida, desterrando de plano el brutal egoísmo,  la simple y triste cándida moraleja.

sábado, 4 de mayo de 2013

La imagen y el discurso del poder. Gonzalo Perera. EL POPULAR, Viernes 3 de mayo del 2013.


Durante al menos 24 horas, rechacé lo que casi todos los portales informativos vinculados al poder hegemónico,  internacionales y locales, ofrecían bajo títulos espectaculares, por intuir su estilo. El video en cuestión: imágenes tomadas desde un automóvil circulando en una ruta, de la caída de un avión “cargo” (anglicismo por “de carga”), en las cercanías de Kabul, Afganistán, en el cual la totalidad de su tripulación (8 personas), falleció. Finalmente, preparando esta nota, resolví mirar y juzgar. Lo que vi, tristemente confirmó la intuición. Las imágenes muestran un enorme avión realizar  extraños virajes y comenzar un violento tirabuzón de descenso que culmina en su derrumbe cerca de la carretera, con inmensa explosión. Escasos segundos de una tragedia completamente espantosa.

Es necesario preguntarse por el sentido y  valor informativo de estas imágenes. No cabe duda que para los investigadores de las razones del accidente, este material pueda ser una muy valiosa ayuda ¿Pero qué aporta al público en general? Una ocasión privilegiada para ejercitar el morbo  y regar con una gota más el proceso de deshumanización de “la noticia”. Punto.

Las 8 personas que fallecieron en el accidente de marras, para los grandes medios son nada más que un dato que exacerba el dramatismo de los escasos segundos de imágenes catastróficas, que constituyen el único centro de atención. El foco está en la espectacularidad de la imagen y no en los 8 seres humanos que están detrás de las imágenes, como presencias necesarias (sin muerte no hay morbo) pero irrelevantes e ignoradas. Tan ignoradas que se olvidan por completo algunos  derechos muy básicos. En tiempos en que la legislación internacional vive un proceso de expansión de leyes de habeas data o protección de datos individuales, algo tan tremendo y evidentemente reservado como las imágenes de los últimos instantes de vida de 8 personas, circulan en el mundo entero en primer plano. No es tremendismo, sino estricta lógica, imaginar a algún hijo de los 8 tripulantes viendo en Internet  o TV cómo murió su papá. O escuchando los comentarios de sus amigos sobre las imágenes. Y viéndolas una y otra vez durante 48 horas, hasta que las imágenes y “la noticia” desaparecen por completo. Y el papá ya no importa más.

En realidad nunca importó. Importaba la imagen espectacular y verídica, con muertes certificadas. Pero la persona que murió, no interesa. Como no importan sus hijos, esos que crecerán teniendo como imagen de sus padres los recuerdos íntimos, algunos datos de su trayectoria como trabajadores de la industria del transporte aéreo, y la imborrable imagen de la caída de su avión ¿Qué consecuencias podría tener sobre el desarrollo psicológico de un tal hijo esta manipulación del morbo colectivo? Imposibles de predecir. Un acto ya no de dignidad o de ética profesional, sino de decencia mínima, como el detenerse a pensar en los efectos de la circulación masiva de esas imágenes sobre las familias de las víctimas, seguramente habría conducido a no difundirlas masivamente, que nada de relevante aportan al colectivo y a  algunos seres humanos les refriegan su tragedia en el rostro.

Se dirá, a modo de excusa, que nunca falta un idiota dispuesto a subir cualquier contenido a sitios como YouTube, donde cualquier internauta puede verlo. Pero puede verlo si lo busca y cuando lo busque. El que los portales informativos lo pongan en primer plano hacen que casi todo el mundo lo vea, aunque no lo busque. La actitud de los medios transforma  el contenido morboso que algún idiota podría poner a disposición de algunos perturbados , en una presencia abrumadora en todo el mundo, a la que hay que evitar expresa y esforzadamente. Transforma la excepción morbosa en imposición global. Hace de lo  lindante en la patología, un elemento esencial y troncal del discurso dominante: la  contemplación de la tragedia del otro, ese otro que es sujeto omitido, usado y completamente descartable. En la “civilización occidental y cristiana”, hipotéticamente basada en la noción del “amor al prójimo”, “el otro” es una no-persona, mero relleno del avión que explota, del barrio que se inunda o del edificio que arde en llamas.
Si “el otro”, ese trabajador esa persona como Ud. y como yo, querido lector, fuera considerado ya no un “prójimo” sino apenas una persona, “la noticia” hegemónica, siempre fugaz, parcial, flechada, descontextualizada, descarnada, idiotizante, regada de verdades a medias, frivolidades y vaticinios pseudo-expertos, sería una especie en riesgo de extinción.

Personas son, en el discurso hegemónico, una monarca que abdica en favor de su hijo. Una modelo que se desintoxica. Un cantante que publica en twitter una frase ofensiva. Un futbolista que una vez mordió.  No los trabajadores. Ni siquiera el 1 de mayo, vale enfatizar. No importa el momento, no importa el contexto, la concatenación con otros datos y hechos,  ni el confrontar seriamente- sin desvirtuar- los discursos alternativos o el sopesar las consecuencias de “la noticia”.

Y sobre todo, poco y nada importa el trabajador, el protagonista cotidiano de la Historia, el hacedor de sociedades por encima y más allá de reyes, papas y patrones. Trabajador que debe ser no-persona para que la anestesia de morbo y frivolidad pueda inyectarse en abundantes dosis. Trabajador que debe ser no- persona, para poder explotarlo sin remordimiento.

Los contenidos que vemos en los medios hegemónicos, incluso en pocos segundos de imágenes catastróficas, es el más veraz manifiesto de la filosofía y reglas operativas del sistema, al que sostienen, moldean y decoran, con la enajenación y alienación de las grandes masas como fin.

Tanto así, que la imagen, hipotéticamente propiedad del  protagonista o retratado, es exclusiva y plenamente, vehículo privilegiado del discurso del poder.

Tanto así, que no hay cambios reales y profundos en ninguna sociedad que no alteren sustancialmente  quién decide qué imágenes se hacen masivas.

Revolución es cambiar la estructura y relación de poder en una sociedad. No se puede transmitir “en vivo y en directo” ningún proceso revolucionario o de profunda democratización en la misma pantalla que sirvió por décadas al poder establecido, lo edulcoró, protegió y defendió agresivamente  en los momentos de mayor tensión.

La imagen, el derecho a hacerla masiva, su hegemonía y contralor, no son cuestión tecnológica ni jurídica. Son una de las mayores cuestiones políticas. No se trata de Internet o broadcasting tradicional, medios virtuales o en papel. La tecnología poco a poco ha llevado a un mismo medio de transporte a la inmensa mayoría de los contenidos, pero no determina quién tiene derecho a generar y decidir lo que se transporta. La discusión jurídica o legislativa puede  pautar los marcos adecuados para dirimir quiénes son estos privilegiados actores y bajo qué reglas deben operar. Pero la decisión de a qué actores y proyectos se le abren las puertas y se deja pasar, en el plano tecnológico, jurídico, cultural o económico, es una decisión política.

Porque se trata del poder. Se trata de la imagen y su sentido. Se trata de que o bien todos somos personas  o bien algunos privilegiados son personas y otros, las no-personas necesarias para rellenar la tragedia y aumentar la plusvalía, sujetos eternamente omitidos en la narración dominante de la Historia.

viernes, 26 de abril de 2013

Juan Manuel de Rosas, los rosados y las rosas. Gonzalo Perera. Contratapa de EL POPULAR 26 de abril del 2013.


La historia del siglo XIX muestra sendas razones por las cuales en nuestro país se generaron dos divisas políticas que dirimieron sus diferencias muchas más veces por las armas que por los votos.
El federalismo oribista, consecuente a la tradición artiguista, batalló al lado de Don Juan Manuel de Rosas. Figura vituperada hasta la caricatura por los historiadores colorados, que sacralizan la apuesta unitaria del riverismo, difícil de no visualizar como traición al proyecto del Protector de los Pueblos Libres.

Detrás de esas opciones subyacían visiones estratégicas antagónicas, posicionamientos opuestos ante las potencias de la hora (sobre todo Inglaterra y Francia) y hasta visiones culturales  irreconciliables, en particular sobre conceptos como el de civilzación y barbarie, para utilizar la terminología de Sarmiento. La guerra contra (o intento de exterminio de) los pueblos originarios ha sido pregonado como acto civilizatorio, y más allá de las décadas de diferencia en su ejecución, o de los diferentes  conductores -de apellido Rivera o Roca-en ambas márgenes del plata se ha venerado como heroica gesta una de las mayores barbaries cometidas en nuestros suelos. Y se ha defendido- y pretendido justificar- la asesina y servil invasión del poderoso Paraguay (para aniquilarlo) en la maldita y vergonzante guerra de la Tiple Alianza, ordenada desde la metrópoli. Han sido en los textos escritos con tinta colorada donde la Historia ha sido retorcida hasta la caricatura para excusar y hasta argumentar semejantes atrocidades, mientras que en historiadores de extracción blanca se han encontrado las primeros versiones díscolas con el discurso oficial y más apegada a los hechos y sus razones.

Las dos divisas tuvieron pues su razón de ser en nuestra Historia.

Claro está, al interior de cada una ellas, vaya si huno espacio para el disenso o enfrentamiento. Que a Julio César Grauert, batllista  autodefinido como marxista, fue la policía de la dictadura de su correligionario Gabriel Terra quien le asesinó. Y cuando el golpe de Juan María Bordaberry, frente al cual  y desde el Senado, en encendido e inolvidable discurso, Wilson Ferreira Aldunate proclamó al Partido Nacional como su más enconado  e irreconciliable enemigo, un ilustre jurista y referente político blanco. como Martín Recaredo Etchegoyen, actuó como primer presidente del Consejo de Estado de la dictadura (pantomima de Poder Legislativo, de carácter meramente nominal y colaboracionista). Y el también blanco Aparicio Méndez, entre otras cosas abogado patrocinante de la denuncia de fraude electoral en 1971, subió la apuesta,  al usurpar la presidencia durante cinco años, lapso en el cual se pretendió perpetuar la dictadura mediante el proyecto de reforma constitucional derrotado por el pueblo en 1980.

Con la complejidad de tan larga historia y con la simplificación que exige el  reducido espacio, querido lector, parece evidente que las divisas blanca y colorada tuvieron su fundada razón de ser en los diferentes proyectos nacionales y regionales conformados durante la revolución artiguista, y que con el correr del tiempo, mientras abandonaban (felizmente) una marcada tendencia a irse a las armas unos contra otros, se acentuaron profundas tensiones internas que terminaron decantando en una identidad absolutamente común. No tan feliz.

Así , tras el último proceso dictatorial que opuso a blancos y colorados opositores con blancos y colorados colaboracionistas, durante la larga noche neoliberal, las diferencia políticas entre blancos y colorados se tornaron meros matices o cuestiones de liderazgos personales ¿Es posible acaso distinguir el pensamiento económico de herreristas y la tradicional lista 15? Más aún, respecto a ese pensamiento económico...¿ Qué distancia guardan el resto de ambas colectividades y qué espacio tienen para canalizar realmente  el disenso?

Al llegar el FA al gobierno  a nivel nacional,   la derecha nacional recibió el último factor aglutinante que  les faltaba para admitir explícitamente lo que todos los uruguayos sabemos hace al menos dos décadas: blanco y colorado son  las dos tonalidades con que viste la defensa del status quo en el Uruguay. Se dotan en estos años- en general-  de un discurso más medido, más centrista que otrora, por la sencillísima razón de que la más rancia derecha la saben propia, voto que le es completamente cautivo, y salen a la conquista de un espacio donde obviamente habitan muchos votantes  frentistas.

La anunciada fusión de ambas divisas en Montevideo, de concretarse, es un gesto irreversible. El discurso que sólo se trata de una táctica accidental , para terminar con la hegemonía frenteamplista en la capital, es completamente absurdo. Como es absolutamente obvio para todo ser pensante, si esta táctica resultara eficaz, se replicará en pocos años en Canelones, Maldonado, Rocha o todo lugar donde el FA constituya mayoría y cada divisa tradicional por sí sola no pueda batirlo. Y el "accidente" se hará norma. Y amén de curiosa confesión de parte ( y relevo de prueba) de que ya no hay identidades diferentes en estas dos divisas, sino mínimos matices en sus posturas de derecha,  esta táctica supone una apuesta  harto audaz. 

Analicemos: si se produce la fusión en Montevideo de blancos y colorados e igualmente vence el FA...¿Quién se hará cargo, al interior del bloque rosado,  de la gruesa factura de haber aniquilado los ingentes esfuerzos de estos años de intentar presentar identidades y fisionomías diferenciadas para en definitiva no lograr absolutamente nada?

Hubo razones históricas para el surgimiento de las divisas blancas y coloradas. Basta recordar a Juan Manuel de Rosas para atisbar varias. Pero el paso del tiempo, las presiones del gran capital, de la globalización aperturista, de la desesperación de USA y la Unión Europea por extraer los recursos naturales del sur del Río Bravo, los ha fundido en un rosado fulgurante, ahora anunciado y proclamado sin rubor ninguno.

Frente a ellos, sigue habiendo un proyecto que avanza paso a paso, no siempre al ritmo y de la forma que uno desearía, dentro de un fase de liberación nacional y construcción de identidad regional como paso necesario en la ruptura con el modelo dominante de desarrollo capitalista global, diferenciado y dependiente.

No hace falta que lo nombre, porta una rosa roja y está munido de las dos grandes herramientas de todo trabajador: la firmeza y la perseverancia. Avanza más rápido o más despacio, avanza con contradicciones internas y discusiones, avanza por encima o por debajo de lo esperado. Pero avanza, siempre avanza, hacia una sociedad donde ser joven no sea delito y la discusión central no sea cómo encerrar más a los jóvenes, sino como abrirles más puertas hacia un futuro solidario, integrado y realmente libre, que no retóricamente libre. 

Que los derechos que la Constitución consagra son las más nobles intenciones, pero serán derechos efectivos cuando se conquisten para todas y todos.

Avanza nuestro proyecto con el azul, blanco y rojo artiguista, ahora con sólo un blasón rosado enfrente, que asume en formato único la representación de los mismos intereses que  jaquearon y traicionaron la proyección revolucionaria artiguista de las Instrucciones del año 1813.

Sosteniendo con firmeza las rosa rojas, a batallar democráticamente en este nuevo escenario, a conversar y convencer amigo por amigo, vecino por vecino. Que nuestro proyecto , el de los pueblos libres del sur, el de los trabajadores y explotados, no empezó ayer ni termina mañana.  Se construye ladrillo por ladrillo, conciencia a conciencia. No se llama reducción de inequidades o eufemismos similares: se sigue llamando lisa y llanamente Revolución. Y la Revoluciones sólo las hacen los pueblos que han generado una fuerte y extendida conciencia.

 Palmo a palmo, calle a calle, a sembrar desde el principio nuevas rosas rojas, que lo de 1813 no fue un sueño sino  nuestra tarea pendiente.

martes, 16 de abril de 2013

Venezuela: Alerta contra intento de golpe de estado- Venezuela Alert about an intent of a Coup D’état . Declaración de Red Internacional de Intelectuales.



Después de una ejemplar y ampliamente participativa jornada electoral en Venezuela, donde algunos de nosotros hemos estado como observadores, y antes incluso de conocer los resultados, celebramos el triunfo de una democracia admirable y que defenderemos en cualquier lugar.
Alertamos sobre los acostumbrados montajes mediáticos, las provocaciones y los intentos desestabilizadores y deslegitimadores que se echan a andar cuando no se ha podido ganar de manera transparente en las elecciones.
Un proceso tan cuidadoso, limpio y amplio en el que el pueblo se manifestó confiado en el sistema electoral y en el respeto al voto no puede ser puesto en duda, como lo afirman también todos los representantes institucionales y los reconocidos personajes que han acompañado paso a paso la jornada.
Alerta con un nuevo intento de golpe a la democracia, con un nuevo intento de golpe de estado.




After what it has being and exemplary and widely participatory electoral day in Venezuela, where some of us have attended as observers, and, even before the results were known, we were already celebrating the clear demonstration of triumph of what it was an admirable democracy process, of which we are willing to defend in any circumstance. We hereby alert about the usual Mass Media fabrications, the provocations and, the destabilizing & attempts to invalidate the results, that are set in motion as we speak, when the opposition has not being able to win in a transparent manner. A process so careful, clean and wide in which the people manifested itself trusting the election process and the respect for the ballot, cannot be subject of any doubt whatsoever, as all the institutional representatives and, the well know figures which were there present step by step, have confirmed. Alert about a new attempt against Democracy, with potentially a new Coup D’état. 


Firma/Signature:

Alemania: Ulrich Brand, Ricarda Schilten
Argentina: José Luis Tagliaferro, Susana Murillo, Manuel Bertoldi, Telma Luzzani, Emilio Taddei, Claudio Katz, Julio Gambina, Amelia Barreda
Australia: Federico Fuentes
Bélgica: François Houtart
Bolivia: Hugo Moldiz, Katu Arkonada, Victor Vacaflores, Gonzalo Gozalvez, Walter García, Iovanny Samanamud, Alejandro Dausá
Brasil: Roberto Leher, Bernardo Mançano Fernandes, Carlos Walter Porto-Gonçalves, Edelcio Vigna, Elder Andrade de Paula
Chile: Aura Elizabeth Quiñonez Toro, José Francisco Sáez Cornejo
Colombia: Boris Caballero Escorcia, Felipe Tascón, Hernando Calvo Ospina, Germán Hurtado, José Manuel Gaitán Torres, Jaime Mora
Costa Rica: Wim Dierckxsens
Cuba: René González, Fabio Grobart, Carlos Tablada, Isabel Monal
Ecuador: María Augusta Calle, Irene León, Magdalena León, Rafael Quintero, Alejandro Moreano, Pamela Dávila
España: Ximena de la Barra, Salvador López Arnal
Estados Unidos: John Catalinotto, Arturo Escobar
Francia: Paul-Emile Dupret
Guatemala: Simona Yagenova
Italia: Gennaro Carotenuto, Marco Consolo
México: Ángel Guerra, José Steinsleger, Carlos Fazio, Ana Esther Ceceña, Magdalena Gómez, Gilberto López y Rivas, Alicia Castellanos, Arantxa Tirado Sánchez, Pablo Navarrete, Efraín León, David Barkin, Nayar López, Miguel Socolovsky, Adalberto Santana, Sergio Espinal, Jaime Estay, Julio Muñoz Rubio, Andrea Trejo Márquez, Movimiento de Solidaridad Nuestra América, Maricarmen Montes, Catalina Eibenschutz, Luciano Concheiro, Paz Carmona, Clemencia Correa, Cristina Steffen, Josefina Morales, Frida Modak
Nicaragua: Aldo Díaz Lacayo
Panamá: Marco A. Gandásegui, Manuel F. Zárate
Paraguay: Martín Almada
Perú: Diana Ávila
República Dominicana: Jose Antinoe Fiallo Billini
Suecia: Anders Rudqvist
Uruguay: Daniel Viglietti, Gonzalo Perera, Anahit Aharonian, Antonio Elías, Gustavo Piñeiro Barcelo
Venezuela: Humberto Mata, Aram Aharonian, Horacio Duque, Paulino Núñez

viernes, 12 de abril de 2013

Novecientos mil y Dos. Gonzalo Perera. EL POPULAR. Viernes 12 de abril del 2013.


Suele decirse- y con cierta consistencia histórica, debo admitir- que las elecciones las ganan o pierden ante todo la Economía. 

La célebre "The Economy, stupid!" de Bill Clinton en su triunfal campaña en las elecciones imperiales de 1992, quedó como expresión paroxística de dicha convicción.  Hay excepciones marcadas a este enunciado: en  USA nuevamente, no se explica por la Economía el triunfo de Carter en 1976, sino más bien por la acuciante necesidad de superar el trauma de la apabullante derrota en Vietnam, que requería   analgesia sobre la era Nixon-Kissinger que costara tanto napalm, tantos horrores, tantas vidas.

Con la debida cautela que requiere el estudio de la sociedad y sus conductas políticas, parece razonable asumir que el factor que en la mayor parte de las opciones electorales más incide es la Economía. Pero asumirlo supone dirimir una interrogante aún mayor: ¿ De qué hablamos cuando hablamos de "Economía" ( y con mayúsculas)?.

Sin que esto signifique el menor gesto de desprecio hacia nadie, ni hacia nuestro pueblo ni hacia la Ciencia Económica,  sino como mero ejercicio de muchos años de escucha cotidiana de  gente tan digna como sencilla , parece harto difícil que, de realizarse una encuesta sobre la población del Uruguay, la misma arroje cifras importante de ciudadanos que conocen qué es la tasa Libor, o el Indice Dow Jones,  o a cuánto ascienden las reservas del Banco Central, o las proyecciones sobre el espacio fiscal, etc. Y sin embargo ES A ESOS ELEMENTOS que los principales medios de comunicación identifican con el concepto"Economía".

No suelen identificarlo con "antes comía una vez al día, ahora cuatro" (sic). No suelen considerar materia económica " No podía trabajar porque  con lo que me pagaban por 8 horas de limpieza apenas si me daba para pagarme el bondi y si me quedaba en la casa de los patrones, me pagaban menos y no podía atender a los gurises" (sic). No se suele analizar en los almuerzos de ADM elementos tales como  "estuve tres años viviendo de changas y ahora hace seis años que tengo el mismo laburo, y en planilla"(sic).

Pues no, las frases que escucho, lo que veo y  me cuentan, no existen, aparentemente  no constituyen terreno de la Economía. Economía, en alguna página imbuída de iluminación cuasi divina, es la cotización del yen,  no lo que siente, piensa y cuenta la gente concreta.

Según el ministro Olesker, desde que está el FA en el gobierno hay 900.000 pobres menos. 16 Estadios Centenarios llenos, 36 departamentos de Flores, algo más de 9000 veces la Cámara de Diputados. La salida de la pobreza no es un concepto etéreo, intangible. Son frases como las antes citadas. Son vidas, son gente de carne y hueso (antes más de hueso que de carne) que vive distinto y mejor.

Es obvio que hay mucho para corregir, justamente en la Economía. Particularmente porque dentro de nuestro propio FA no marcamos más distancia frente al discurso tecnocrático e iluminista, porque no enfatizamos suficientemente lo que nos hace diferentes: el pretender y lograr más calidad de vida para el trabajador, distribuír mejor la riqueza, y multiplicar las frases subjetivas- pero llenas de vida- como las que reproduje, al tiempo que mejorar los "verdaderos números", esos que TODOS entendemos.

 Me refiero a cuántos pobres menos, a cuántos gurises más en la escuela, a cuántos gurises en Internet, en un centro MEC o en una plaza de deportes y no en la calle. Me refiero a cuántos veteranos con derecho a disfrutar un fin de semana de paseo, un regalito para sus nietos, o una copita de picardía.  

Me refiero a cuántos laburantes pudiendo tener vacaciones al menos una vez al año, para revolcarse en la arena o en los pastos con sus hijos, armar su fogón, pescar a la encandilada, escapar de los mosquitos, juntarse para mentir al truco con los amigos y todas, todas , todas, esa muy pequeñas cosas.....Las pequeñísimas cosas que nos hacen realmente humanos.

La Economía no trata de recursos escasos versus infinitas demandas. La Economía trata de seres humanos. De sus sueños y de sus realidades. De sus gozos y sus duelos. De sus logros y frustraciones. Sino, no es Economía. es Justificología:  te justifico, de manera lo más complicada posible, por qué  a  tí te tocó joderte  en la vida, mientras ves a otro quejarse por lo caro que sale amarrar el yate en Punta del Este .

Falta mucho: en materia tributaria, de presencia del Estado en la producción, de democratización de medios (tema para nada ajeno a la Economía), para que podamos sentir que el Uruguay ha temblado hasta las raíces. Y si ha de hacerlo, sabe Ud. querido lector, que me parece que es apuntando al ALBA  y dando mucho menos bolilla a los desinteresados consejos de los gurúes de la derecha, nacional y global.

Es ante todo la Economía la que orienta al ciudadano, lo acepto, pero con mayor gusto si ésta se viste de obrero, de ama de casa, de oficinista, de túnica y moña azul. Sin renegar de la profesionalidad y solvencia técnica, que no se trata de rendir culto a la improvisación. Pero sin dejar asfixiar en lo docto a lo esencial: lo humano y concreto.

¿ Utopía?¿Imposibe?¿Cursi?.

Ubiquémonos en el año 1993. Al Uruguay lo gobierna Lacalle, con la divina asistencia del Opus Dei. Una pareja de personas profundamente enamoradas, pero de igual sexo debe esperar la noche y lugares discretos para algo tan simple y bello como darse la manito para sentirse juntos, acompañados, más cerca, menos solos, más humanos. ¿Casarse? Utopía, Imposible, Cursi. El casamiento es sólo para quienes se sienten atraídos por el sexo opuesto, hecho que reviste tanto mérito como  sentirse atraído por el dulce de leche o el chocolate:  ninguna credencial, mero azar.

Ubiquémonos en el 2013, en esta semana. La utopía, lo imposible, lo cursi, es una realidad. La ley ha optado por el amor por sobre la genitalización de los derechos. Todas las parejas de uruguayos que  se aman tienen el mismo derecho a vivir libremente esa feliz y privilegiada experiencia. ERA Utopía. ES Realidad.

Novecientos mil pobres menos. Muchas parejas, poseedoras del gran misterio y fortuna que entrelaza dos vidas, llamado amor, con igualdad de derechos, desde esta semana.

El Uruguay cambia. El Uruguay ha cambiado. El Uruguay puede y debe cambiar mucho más. Hacia mayor humanidad. Hacia afirmar lo mucho logrado, sin temor ni pudores para acelerar. Que Utópico, Imposible y Cursi es pensar que sin cambiar realidades y culturas, y por mera repetición de cifras y visiones ajenas a la vivencia de los más, se ha de llegar a una sociedad mejor.

El Uruguay ha dado mucho de lo mejor de sí en estos años. No se nos puede olvidar. Hay 900.000 razones para recordarlo. Pero es necesario, posible y conveniente humanizar y llenar de vida la construcción de la Economía de la sociedad del futuro, con riquezas mucho más distribuídas e indicadores mucho más cercanos a la vivencia cotidiana. Y hay muchos casos- y tan sólo uno habría bastado- de DOS manos ahora entrelazadas ante todos, ante la ley y la sociedad, que antes debían sumirse en el mundo de lo furtivo y fugaz, que nos recuerdan que la gran Utopía, la gran Quimera,  es  una sola:  no cambiar.

jueves, 11 de abril de 2013

Margaret Thatcher. Gonzalo Perera


Margaret Hilda Thatcher residió en el mítico 10 de la calle Downing de Londres (residencia del Primer Ministro) durante la friolera de 11 años y medio. Fue hasta ahora la única mujer en acceder a tal cargo en Gran Bretaña, así como el premier de mayor duración en el cargo y además, junto a Winston Churchill, la que ha dejado una huella más imborrable en la memoria histórica con su accionar como gobernante.

Contemporánea en la mayor parte de su gestión con Ronald Reagan, la "dama de hierro" (como se le llamó acertadamente) compartió con aquel su adhesión absolutamente dogmática  (y con nula sensibilidad social), al neoliberalismo  y ultraconservadurismo más salvaje y descarnado, así como un talante completamente arrogante y agresivo hacia los países del tercer mundo.

El repaso de lo que significó Thatcher en el gobierno no es muy complejo: bestiales recortes presupuestales, particularmente en políticas sociales. El Sistema de Salud vivió el mayor declive de su historia y la patria de Isaac Newton, William Shakespeare y Charles Darwin, tierra de universidades excelentes como Oxford, Cambridge o el Imperial College de Londres, vieron partir al exilio a buena parte de sus más destacados investigadores y pensadores, no sólo por motivaciones económicas, sino hastiados por el destrato que la premier transmitía hacia el sistema educativo un día si y el otro también.
Le cabe la responsabilidad de una desocupación pavorosa y la destrucción de buena parte del sistema industrial inglés, apenas parcialmente resucitado tras su partida del gobierno. Si, justo es decirlo, la industria del carbón, una de las más afectadas en su período, muy probablemente estuviera condenada por sustitución tecnológica, en el fundamentalismo thatcheriano no cabía ni siquiera imaginar la posibilidad de políticas proactivas de empleo, que fomentaran el redireccionamiento de los obreros del carbón hacia otros sectores de la tecnología. El Estado no debía intervenir  y los individuos deben ser librados a su suerte, era una máxima para ella a la altura de las revelaciones divinas. Privatizaciones, enfrentamiento feroz con los sindicatos a los que consideró sus enemigos, liberalización absoluta de la economìa, desregulación y otras perla ornamentaron su gestión. Para las clases medias altas y sobre todo altas, el suyo  fue un período de ensueño: la política tributaria thatcheriana cargaba de manera estrictamente pareja a todos, por lo cual llevó la presión fiscal hacia los trabajadores, haciendo la vida una jauja para los más pudientes.

Supo tener gestos que más que a dureza, saben a crueldad y uno de ellos nos tocó muy de cerca, en la vidas de muchos jovencitos argentinos que hoy deberían tener mi edad, pero a quien Thatcher decidió  personalmente segarles con la guadaña, de manera terrible.

Contextualicemos. Cuando en una mezcla de desesperación y delirio alcohólico Leopoldo Fortunato Galtieri envía a recuperar Las Malvinas a algunos oficiales ineptos y cobardes como Astiz, sólo duchos en el combate contra prisioneros atados y encapuchados, al mando de un inmenso número de jovencitos conscriptos inexperientes, los niveles de popularidad de Thatcher en Gran Bretaña estaban en el sótano. Thatcher vio en una  "re-recuperación de las Falklands" su oportunidad histórica y se dispuso a aprovecharla al máximo. Incluso, hay varios trabajos de investigación periodística que llegan a sostener que Galtieri cayó en "una cama" montada por la administración Reagan a solicitud de Thatcher, ya que es un hecho documentado que, previo a la decisión de recuperar Las Malvinas, el dictador argentino consultó con “sus superiores” de Washington D.C. y del Pentágono. Y tanto a nivel militar como político recibió la misma respuesta: tratando de equilibrar el TIAR (que obligaba claramente a USA a defender a Argentina de la"Task Force", la flota y grupo de combate enviado por Gran Bretaña) con la tradicional e inquebrantable alianza entre USA y su madre colonial, USA no permitiría a los británicos el despliegue de fuerza bélica contra Argentina  y buscaría propiciar una salida negociada.  Haya sido o no el maquiavelismo thatcheriano el origen de la jugada, es indudable que al dictador desde USA se la cantaron errada, y a varias voces, sin desafinar, y eso seguramente haya envalentonado su actitud. Sin pretender exonerar ni un ápice al patético y asesino Galtieri, es notorio que las culpas de la guerra de las Malvinas siempre se reparten entre él y Thatcher. Pero no es posible, en honor a la verdad histórica, ignorar el papel jugado por la administración Reagan y por ello cabe la puntualización.  Ahora bien, puesta a comandar tan desigual e injusta guerra, el nivel de frialdad y crueldad de Thatcher se puede resumir en un solo hecho. Frente a un almirantazgo poco proclive a hundir al Crucero General Belgrano (cargado de conscriptos y fuera de la zona de exclusión, eufemismo por “zona de guerra”), Thatcher personalmente ordena su hundimiento para “desmoralizar al enemigo” (sic) ¿Qué decir ante tamaña barbaridad? Un atroz crimen de guerra, que si en vez de ser cometido por Gran Bretaña hubiera tenido por protagonista a algún país no aliado a los USA, bien habría pretextado invasión masiva con Marines y ejecución personalizada y a domicilio de su líder a cargo de los Navy Seals, ignorando toda frontera o jurisprudencia internacional.

Salvando el heroísmo de muchachos argentinos que sufrieron tanto o más el frío y la falta de pertrechos básicos que las balas nocturnas  de los gurkas dotados de miras infrarrojas (para la época, considerable ventaja tecnológica), y el enorme coraje y capacidad de los pilotos de los aviones “Pucará”, que fueron los principales dolores de cabeza de la Task Force, Gran Bretaña recuperó rápidamente las Malvinas, exponiendo al ridículo al generalato de la dictadura.

Los políticos exitosos son quienes, para bien o para mal, entienden la psicología de las masas. Esa victoria militar, recuperando un territorio perdido, en una vieja potencia colonial  en flagrante decadencia y ya acostumbrada a ver como  único- y demasiado cercano-escenario militar el enfrentamiento interno con el IRA, significó una inyección de adrenalina imperial en el alicaído espíritu británico. La victoria fue celebrada como gran epopeya, los soldados recibidos como héroes y Thatcher pasó a ser “Maggie”, alcanzando niveles de popularidad altísimos. Popularidad cimentada en la mano fría que apuntó al General Belgrano y sus jovencitos, condenándolos a una muerte atroz.

Sobre el final de su vida, Thatcher tuvo un gesto que en estos días pocos recuerdan: su defensa a ultranza de su amigo Augusto César Pinochet, cuando éste, en su inmensa cobardía, pretextaba una enfermedad que evidenció luego no tener,  para rehuir a los tribunales. Thatcher lo visitó, lo elogió y le agradeció su colaboración durante la guerra de Las Malvinas, poniéndolo como ejemplo para América Latina. Un gesto que no amerita ya ningún comentario, por su nivel de obscenidad.

Querido lector, a mí no me gustan los retratos en blanco y negro, de héroes y villanos. Hay balances deslumbrante y otros terribles, pero trato siempre de encontrar en la humanidad de los personajes históricos algo que los rescate del encasillamiento en una caricatura.

Pero en el caso de Margarer Thatcher, salvo el innegable tesón necesario para llegar a premier siendo mujer, no encuentro absolutamente más nada para poner en su haber.  Y si el tesón es el combustible de la ambición de la que luego hizo amplia gala, parece poco como mérito. Y  por el contrario, en el debe de su pasaje por la vida pública, veo la destrucción de la Educación, de la Seguridad Social, de la industria y el trabajo de cientos de miles de familias, del Estado, gobernar para los pudientes,  ganar blasones gracias a un absurda guerra que dirigió personalmente con singular crueldad. Y, como punto más concluyente e inapelable el ser responsable directa de al menos un atroz crimen de guerra , a la vez que amiga y conspicua defensora de uno de los peores genocidas del sur, a quien se atrevió a señalar como ejemplo para la región.



lunes, 8 de abril de 2013

La Academia al ALBA. Gonzalo Perera. Contratapa de EL POPULAR. Viernes 5 de abril del 2012.


Más de siete veces, querido lector, he insistido sobre la necesidad de dar base material, objetiva y corpórea a los mecanismos de integración regional. Que no se hacen bloques contrahegemónicos con discursos, sino con empredimientos comunes, posturas comunes, complementación y cooperación concretita.

Y obviamente, sobre los diversos marcos institucionales de integración, varias veces he referido a la necesidad de intensificar el acercamiento al ALBA, por ser éste el bloque más nítidamente anti-imperialista por un lado , y más avanzado en medidas efectivas de integración, por otro. Por supuesto que el gran paso allí pendiente para Uruguay es pasar de miembro observador a miembro pleno y confío que ese paso se dé en un momento u otro.

¿Pero mientras tanto, qué hacemos, acaso nos cruzamos de brazos a esperar un tan agraciado y esperado gesto? Por supuesto que no. Entre tanto, por el contrario, hay acumular mil y un pasos pequeños pero muy tangibles, que profundicen el acercamiento a los pueblos del ALBA, en diversas esferas de la actividad.

Quisiera referir a uno de esas esferas, que es la que tiene que ver con la vida académica. Universidades, institutos de investigación del Estado, sociedades científicas en las más diversas disciplinas, etc.

La historia del desarrollo académico en América Latina es, en un 99%, claro ejemplo del desarrollo capitalista diferenciado y dependiente. La cooperación entre investigadores de diversas procedencias para- acumulando capacidades y recursos de diversa índole, poder avanzar hacia nuevos y mejores descubrimientos- es  absolutamente esencial en la Ciencia y en la vida académica en general. Pues durante décadas, fue moneda corriente en América Latina el que, por ejemplo, un investigador uruguayo trabajara de manera intensa con colegas de alguna institución francesa mientras algún colega chileno lo hacía con sus pares de otra institución francesa, cuando los investigadores  chilenos y uruguayos no sumaban en casi  nada y a duras penas conocían cada quien el trabajo del otro. Legado obvio de un pasado de dependencia colonial, América Latina investigaba y creaba conocimiento con la metrópoli, sin mirar hacia el costado, aunque el costado fuera ahí nomás geográficamente.  con mucho mayor cercanía cultural , de necesidades e intereses.

Que no se malintreprete: no se trata de cercenar la cooperación genuina y horizontal con ningún académico del mundo, ni de ninguna forma de xenofobia encubierta. de lo que se trata es de fortalecer lo endémicamente débil:  la cooperación sur-sur, dentro de la misma región.

En las últimas 2 décadas ha habido varios avances significativos en ese terreno, pero aún por debajo de las necesidades y posibilidades de la época. Somos varios quienes tenemos la suerte de sentirnos en casa en otros lares de la región, e incluso en distintos lares, o que hemos tenido responsabilidades en la dirección de integrar la investigación y conocimiento regional en nuestras disciplinas. Pero justamente desde esa visión cercana, es evidente que hay mucho, muchísimo más por hacer.

En particular, una esfera muy puntual pero relevante de acicate a la integración al ALBA es la cooperacióna académica entre el Uruguay y los países del ALBA. Intensa en algunas áreas, mediana en otras, casi nula en algunos casos, la realidad actual luce heterogénea.


 Creo firmemente que hay que avanzar con decisión en esa dirección, por la senda del marco de acuerdos de cooperación  concretos a muy diversos niveles, por intercambios universitarios (de estudiantes y de docentes) en muchas disciplinas o por  consolidar sociedades académicas conjuntas y temáticamente específicas.
No quiero soslayar el punto donde a mi juicio residen buena parte del problema:  el posicionamiento ideológico de parte de los académicos uruguayos. Que  ven con temor que el acercamiento al ALBA signifique "perder puntos" ante el status quo, ante los organismo locales y multinacionales de financiación de la investigación. O que temen que dichos acercamientos les coarten posibilidades de interlocución política. O que consideran que en el norte se pueden conseguir fondos para solventar proyectos que en el ALBA no serán tan viables. Cualquiera de estas actitudes, es una proyección clara del modus vivendi del intelectual funcional: pensemos y opinemos, siempre y cuando no nos comprometamos excesivamente y eventualmente estorbemos al poder.

Naturalmente esto es sólo una parte de la comunidad académica; hay otra muy enraizada en la tradición de compromiso con la región y con los proyectos populares, que viene desde el  histórico"obreros y estudiantes unidos y adelante" y que no reniega ni de su pasado ni de su identidad. Académicos con un profundo compromiso con la suerte de las clases trabajadoras y de los pueblos del sur, lo cual no significa en absoluto ser menos exigentes, rigurosos o de menor calidad. Basta invocar un nombre para ejemplificarlo: José Luis Massera ¿Quién con mayores credenciales de compromiso con la causas de las clases trabajadoras y de los pueblos del sur?¿Quién con mayores credenciales de rigor científico , calidad, autoexigencia e impresionante trayectoria como investigador?

El espíritu de Massera sigue vivo y pide cancha, particularmente en nuevas generaciones  de universitarios serios y combativos, que constituyen la mejor novedad de la Universidad del presente y futuro inmediato. Como reverso, intelectuales funcionales, que miden cada paso de acuerdo a un eje principal que es su posicionamiento individual en relación al poder, no escasean en la viña del Señor.
Ambas manifestaciones existen, como polaridades que reflejan las grandes contradicciones de la época. Que expresan a su turno las necesidades de los pueblos en lucha  y los ecos egocéntricos e individualistas de la dictadura y de la década neoliberal.

Los académicos no hacen Revoluciones. Las hacen los pueblos . Pero para que los pueblos lleguen a dar saltos cualitativos hay que acumular avances cuantitativos varios y muchos. Y la esfera académica es un terreno que no se debe despreciar ni dar jamás por entregado. Porque si se pone en sintonía con los intereses populares puede ayudar y mucho a dar pasos certeros hacia una nueva fase en la lucha por la liberación de los desheredados de la tierra. Y si juega en contra, dificulta y enlentece ese mismo proceso.

Por eso, y en honor a las mejores tradiciones que nos nutren desde la memoria, desde las actividades académicas, es indispensable que se refuercen los gestos de acercamiento y sinergias múltiples con el ALBA.  Muchos gestos, diversos, que deben ser realizados en el tiempo y momento justo, con los reflejos necesarios para saber ver cuándo la oportunidad para la integración asoma .

Será un pasito, pequeño, uno de tantos, pero uno imprescindible, para el acercamiento pleno al ALBA. Pues compartir los saberes y construírlos en conjunto, predispone a los pueblos a trabajar, vivir y transitar por una misma senada liberadora.

Y porque la integración no son versos y poemas, son hechos, realidades y vidas, con nombre y apellido, que cambian .